25 septiembre, 2021

¿Estamos educando para que hombres y mujeres hagan algo nuevo y dejar de repetir los conceptos del pasado?

Youtube.com / NM

“El objetivo principal de la educación en las escuelas debe ser la creación de hombres y mujeres capaces de hacer cosas nuevas, no simplemente repetir lo que otras generaciones han hecho (…) ser críticos, verificar y no aceptar, todo lo que se les ofrece.”

Jean Piage

La sociedad moderna o líquida como la llaman otros, es un una sociedad fugaz, rápida, inmediata, descartable, donde el conocimiento no es inmóvil, donde los que se aprendía ayer era funcional pero hoy es disfuncional. Frente a este tipo de sociedad los sistemas educativos deben reformar modelos educativos con contextos actuales

Julio César Guerrero Dias

La llamada modernidad líquida, metáfora empleada por el sociólogo polaco Zygmunt Bauman para referirse al fin de la modernidad sólida, ha tenido una gran aceptación.

Sostiene que vivimos en una época de cambios, de caos y de incertidumbres, ¿será cierto?  ajustándose a tales premisas, ha nacido una pedagogía líquida, la cual no intenta cambiar la sociedad, sino formar un educando para que se ajuste a una sociedad mutable permanentemente, ¿se está haciendo? ¿qué factores impiden para estos cambios?

Nuestro modelo educativo en todos sus niveles con todos sus componentes desde la filosofía educativa, hasta la forma organizativa de los aprendizajes han sido inamovibles, el lenguaje se enseña de la misma manera como que fuera la misma forma de hablar y escribir de antes.

La historia es la misma se ha quedado solo en lo pasado y la de ahora, la geografía solo se centra en lo espacial, la matemática con el mismo método de enseñanza, la filosofía se centra en los clásicos, y el pensamiento moderno donde queda, en fin el tipo de enseñanza es para una sociedad sólida, que ya no tiene cabida para este cambio de época.

Frente a estos cambios que la sociedad global enfrenta, la educación debe de salir al paso para ir impulsando una pedagogía en concordancia con estas nuevas exigencias que demanda esta sociedad, una nueva concepción de sociedad líquida viene a poner en jaque los pedagogía tradicional, clásica, pone en duda las formas pedagógicas de aprender, cuestiona los conocimientos que se desarrollan en la formación del educando, por lo tanto cada educador debe de estar pendiente como se mueve el mundo en todos sus planos, y así incorporar conocimientos actualizados, que se modificarán en corto tiempo dando pase otros nuevos.

Pareciera ser que el criterio de esta sociedad líquida, apunta a que la modernidad se está convirtiendo de forma acelerada en una modernidad del puro acontecimiento, que vive para lo transitorio, lo breve y lo fugaz.

Nada es estable cuando se tiene un vínculo nada mas con el pasado, los retos de la educación deben de estar en el contexto de todos esos acontecimientos y fenómenos sociales, políticos, económicos, culturales, religiosos, deportivos, ambientales, y de otra naturaleza que son los que ahora dinamizan a las sociedades modernas. Esto hace que tanto le educación formal como la no formal tienen que darse cuenta que los conocimientos son transitorios para situaciones determinadas y que responden para ese momento y que para otro momento serán otros conocimientos y otras formas de resolver el problema.

Vivimos tiempos de reacomodos permanentes que suceden a una gran velocidad, donde, no hay espacio para lo perdurable y lo perenne, todo lo contrario, es el caos y el desconcierto lo que ocupa el psiquismo de la humanidad, con muchas incógnitas, que es la que está determinado la búsqueda y la incorporación de esos nuevos conocimientos que probablemente se van construyendo porque todavía no están presentes, porque cada situación es diferente, por lo tanto no se puede aplicar lo mismo, tiempo, espacio y sujeto son particulares, ya los paradigmas cada día son cuestionados porque no responden a realidades.

Algunos científicos sociales plantean y se atreven a afirmar que cinco conceptos de la humanidad moderna están en trance de perecer, y que desde los conocimientos adquiridos no se han podido resolver mas bien se han puesto en crisis, el individuo, la complejidad del ser implica descubrirse a sí mismo, construir su propia identidad, pensar en función de su persona  y en función de la sociedad.

Una persona que busca actualizar sus conocimientos de cara a estos tiempos, le permitirá entender mejor todo lo que sucede en su entorno local y en el macro entorno, ¿la educación hace énfasis desde los conocimiento adquiridos construir su identidad?

El otro aspecto que se plantea es la libertad, una situación que en todas las sociedades del mundo es una demanda que día a día se torna mas pujante, ya que esos espacios que tiene derecho el ciudadano se les cierra, de manera oficial a través de recursos legales promoviendo leyes y normas jurídicas que impiden ese derecho humano, estos espacios de libertad se ven acosados pareciera que los que ostentan el poder lo quisieran desaparecer.

El trabajo otro concepto que señalan que está en transición en esta sociedad líquida, lo laboral en muchas sociedades se ha convertido en un privilegio, cada día es mas difícil obtenerlo en muchos casos no es por capacidades si no porque el empleador necesita a una persona de confianza aunque no tenga capacidad.

En países como el nuestro todavía se complica aún mas, ya que el amiguismo, el nepotismo, la corrupción, la ideología partidaria son los requisitos para obtener un empleo y no hablo solo de los trabajos públicos, también esto pasa en las empresas privadas.

Una necesidad para el ser humano para este tipo de sociedad es tener una idea clara de nuestro pensamiento, nuestra idea del tiempo y del espacio, es en este momento que el conocimiento actualizado entra en juego porque lo temporal y espacial  es diferente en esta sociedad líquida, lo que hace es que el conocimiento lo convierte en conocimientos descartable lo usas, lo aplicas y lo desechas después, ya que su aplicación para otro momento no tiene validez porque las situaciones son diferentes donde la resolución de un problema determinado es de carácter multifactorial donde hay una mezcla de conocimientos, habilidades y destrezas para resolver el problema.

La comunidad otro de los conceptos que también dicen que está en trance, el modelo social y económico que la sociedad moderna o sociedad líquida está desarrollando y promueve con mayor énfasis es el bienestar individual, la socialización del conocimiento en función del bienestar común cada día se aleja.

La solidaridad, el acompañamiento y los colectivos ciudadanos, son inexistentes donde el compartir cada día se pierde y donde la lucha por la sobrevivencia es la que está determinando el que, el cómo y con quién se realizarán las actividades.

Actualmente nos encontramos frente a esa duda, que llevan a la persona a la frustración y desesperanza  de una calidad de vida acorde a los tiempos, es así que los ciudadanos se sienten vulnerables porque están solos en la ardua tarea de construir su propia identidad, con sus propios recursos, y en una angustia diaria por mantenerla a flote es la angustia líquida de saber que, en cualquier momento se puede perder lo que con tanto esfuerzo y dedicación han alcanzado, porque cuando lo alcanzan, resulta que ya ha pasado de moda existiendo otros parámetros y elecciones.

La experiencia del mundo es tan precaria y tan frágil que se asiste a una rampante lucha por el reconocimiento, donde se necesitan grandes esfuerzos, y donde los costos económicos son tan altos que la mayoría debe vivir con un sentimiento de frustración, sintiéndose ciudadano de segunda.

Como los llama Bauman perteneciente a una infra clase, o consumidores no aptos. Son los consumidores que están por fuera de la sociedad de consumo y que se limitan a ver en la televisión lo que otros hacen a diario en su vida cotidiana, convirtiéndose en el auditorio de la sociedad del espectáculo.

Es por esto que la identidad en la modernidad líquida adquiere una particularidad que rompe con los marcos y parámetros sólidos, configurando nuevos ritos, nuevos espacios sociales, nuevas instituciones y estrategias que abanderarán líquidamente la nueva lógica de la identidad.

Solo mediante la educación tanto formal como no formal permitirá al ciudadano ir dotándose de nuevos conocimientos coherentes con nuestros tiempos para ir construyéndose una identidad propia funcional para lo que vivimos.

Es con el concurso del conocimiento actualizado y permanente donde los acontecimientos que suceden en el mundo sea el punto de partida para un nuevo pensamiento, el surgimiento de una nueva fuerza que impulsará el deseo humano, que organizará los parámetros que debe seguir cualquier persona si desea sentirse ciudadano.

Eso articulará las elecciones de cada persona para adquirir el sentimiento de seguridad y confianza, y permitirá el reconocimiento y la aceptación.

Si la educación no tiene un horizonte claro que los conocimientos compartidos con los educando no son estables y caducan rápido, no serán útiles por mucho tiempo, serán cambiantes, momentáneos, rápido, fugases, inmediatos, descartables.

El educador necesita ser un investigador permanente, para estar informado que es lo que pasa en el mundo, si continuamos enseñando los mismos contenidos seremos siempre ciudadanos y profesionales de ocasión, de momento, pero no para esta sociedad que demanda mas de eso.

En la modernidad líquida se nace en un contexto donde los parámetros estables no existen, existen múltiples ofertas, variadas oportunidades a partir de las cuales se emprende la tarea de construir la propia identidad, en la liquidez la identidad se experimenta como una construcción donde las ofertas permiten dicha tarea, la educación debería estar en función de construir esas identidades.

Surge en el ciudadano una fuerte angustia y un fuerte impulso por adquirir y acceder a una de las ofertas que están al día, pero teniendo en cuenta el fuerte imperativo de lo exclusivo, las marcas, los estilos, ya que estas ofertas y lo exclusivo de ellas es lo que le permitirá al ciudadano construir su identidad y exclusividad.

Es necesario, como ciudadanos pertenecientes a la modernidad líquida, atreverse a pensar la experiencia que contiene el concepto de identidad, y los lugares y espacios sociales en los que ella se juega, se valida y se construye, hoy la educación y la información quizás mas que nunca tienen el reto de asumir esa construcción de identidades en concordancia con este mundo moderno.

La identidad sigue siendo una preocupación para los ciudadanos líquidos, aunque la experiencia del mundo que contiene es innegable que ha cambiado; siendo ella un concepto diseminado, disperso que se ha transformado en un juego de roles caracterizado por la transitoriedad, la fragilidad y el consumo, el mundo que vivimos está lleno de mitos, ritos y magia y solo el conocimiento actualizado es lo que nos permitirá elaborar su propia identidad que tiene que ser cambiante en esta  sociedad mutante donde estamos inmerso.

Es necesario como ciudadanos pertenecientes a la modernidad líquida atreverse a pensar la experiencia que contiene el concepto de identidad, los lugares y espacios sociales en los que ella se juega, se valida y se construye.

La identidad sigue siendo una preocupación para los ciudadanos líquidos, aunque la experiencia del mundo que contiene es innegable que ha cambiado; siendo ella un concepto diseminado, disperso que se ha transformado en un juego de roles caracterizado por la transitoriedad, la fragilidad y el consumo.

El reto de la educación está planteado, ¿qué cambio necesitamos? ¿estamos bien en los conocimientos adquiridos? ¿es válido que todo hoy es fugas? ¿que la incertidumbre es una realidad?

Julio César Guerrero Días

El ágora nica | Desde la antigua Roma, el espacio público sigue siendo el más idóneo y transparente para el debate.

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