31 julio, 2021

Falleció Gloria Mejía de Tijerino, el enlace de la estirpe de la bondad, el amor y la solidaridad

Juan Ramón Huerta

Falleció a las 4 de la mañana de este sábado, uno de los bastiones de la estirpe de la bondad, el amor y la solidaridad que representan en Jinotega las familias Mejía- Zeledón. Gloria María Mejía de Tijerino.

La maestra que nos impartió Química en el histórico Instituto Benjamín Zeledón cuando ese centro de estudios concentraba a lo mejor de la docencia en Jinotega.

Fuimos, orgullosamente la generación de 1977 y ella contribuyó grandemente a la calidad de esa generación, porque junto con los profesores Víctor Maradiaga, Juan Pablo Rivera, Esperancita Ubeda, Henry Chavarría; Amanda López (qepd) no solo fueron maestros sino amigos, nos escuchaban nuestros sueños y nos daban consejos.

La maestra Gloria inspiraba maternidad, cariño y nos hizo sentir bien en una clase que no a todos nos gustaba. La satisfacción que nos queda es que ella nos siguió viendo como sus alumnos y decía sentirse orgullosa de nosotros.

Cumplidos los 77 años, la maestra Gloria falleció pero sus enseñanzas y valores enseñados a todos sus estudiantes quedan en nuestra formación personal.

Su actitud deviene de una de las familias más conocidas por su bondad y solidaridad en Jinotega. Los Zeledón, hija de doña Aurora Zeledón, vaquiana junto con su hermano Humberto de la zona comprendida entre El Naranjo, Jocomico, La Corneta, Umure, El Tanque, El Horno, San Juan, Chichinquirá, El Aguacate, hasta Jinotega. La maestra Gloria creció en medio de cantos de pájaros, cazando mariposas entre quebraditas naturales, comiendo jocotes, moras, nancites, arrayanes, guayabas, anonas; frutas algunas; y gustos que las actuales generaciones ya no conocen. Viendo crecer las siemprevivas, tomando pinolillo con chan.

De su finca en El Tanque; don Wenseslao Mejía Molina, su padre; y doña Aurora Zeledón migraron a la ciudad para habitar la casona que aún está en pie en la salida sur de Jinotega, muy cerca de la familia de don Humberto Zeledón, el patriarca de los Zeledón.

Su sobrina, nieta de don Humberto Zeledón, Ruby Zeledón, recuerda a la maestra Gloria con estas palabras:

“La segunda de cuatro hermanas, sencilla, cariñosa, conciliadora, recta en su actuar, pero con mucha paciencia  y  prudencia.

“Esposa comprensiva, mamá equilibrada, abuela amorosa, tía expresiva, nos contaba historias de la familia con mucha alegría y con palabras bonitas decía lo que sentía.

“Cuando un familiar o amigo estaba en dificultad pedía ayuda de forma amable y nos ponía a todos en sintonía, con el dolor y la necesidad.

“Ahora, con la nueva tecnología vivía activa y comunicada con toda su familia y nos informaba a los unos de los otros, tenía presentes las fechas de nuestros cumpleaños y nos decía cosas muy bonitas que salían de su gran corazón”.

A propósito de lo que afirma Ruby, hace apenas 8 días, Tamara Ruiz Navarrete, hija de Lautaro Ruiz y yo fuimos a su casa a agradecerle infinitamente por su apoyo incondicional a Lautaro Ruiz, también su alumno, cuando este luchaba por vivir hace apenas un mes. Ella no había terminado de asimilar la muerte de Lautaro cuando también se nos fue. Que en paz descanse nuestra maestra Gloria.

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