25 octubre, 2021

La crisis social en Nicaragua es fruto de acuerdos entre los poderes los que deciden por la sociedad

Foto de El Litoral / NM

“La vida política de un pueblo marca la condición en que se encuentra (…) (…) donde no hay vida política, es un pueblo corrompido y en decadencia, o es víctima de una brutal opresión”. Leandro Alem

Cada día hay nuevos escenarios en el ámbito político, el proceso electoral se torna mas complejo, la incertidumbre de lo que se avecina no está claro, eso provoca un poco de precaución en todos los ámbitos, ese es el panorama en Nicaragua

Julio César Guerrero Dias

El momento que atraviesa Nicaragua se torna mas difícil en todo los aspectos, en lo social la incertidumbre de como amanecerá el siguiente día para realizar sus labores es una acertijo.

En el plano económico la asfixia que la mayoría de los nicaragüense sufre por el alto costo de la vida, los que son privilegiados que tienen un trabajo, sus salarios no les cubren sus gastos y los que no tienen viven el día a día de lo que pueden hacer.

En lo político una inestabilidad que agobia a todos, independientemente con qué pensamiento comulgas, hace que la efervescencia sube de temperatura, pareciera que estamos en una bomba de tiempo donde no se ha cronometrado cuando puede explotar.

Se percibe un ambiente tenso lleno de incertidumbre y donde los ánimos de quienes están en la disputa del poder, y donde lo político y la política se cruzan y que la mayoría de la sociedad no comprende.

El concepto de política es amplio y encierra un sinnúmero de indeterminaciones, por lo tanto, la inclusión del concepto de “lo político” será lo que nos permitirá comprender de forma mas acotada la idea de política.

Esta diferencia implica pensar en primer término como autónomo y primario a partir de la relación fundamental e irreductible del antagonismo amigo/enemigo (Schmitt, 1998).

Debemos de entender que el ser humano por naturaleza es político que la forma en que cada persona percibe el entorno, sus relaciones sociales, sus amistades y enemistades, así mismo su propia autonomía determinará qué tipo de política y estrategia desarrollará para resolver un problema determinado de manera individual o en la sociedad.

Lo político vendría siendo la esfera antagónica constitutiva de lo social, mientras que la política es reducida a la esfera del Estado en tanto manifestación histórico empírica de lo político (Mouffe, 2007). Así, cuando hablamos de política nos estamos refiriendo a su sentido empírico, a “[…] la competencia partidaria por el ejercicio del poder, de la acción gubernamental del día a día y de la vida ordinaria de las instituciones” (Rosanvallon, 2002, p. 20).

Hoy la política está marcada por la búsqueda del poder, pero enfilada al acercamiento de las mayorías, por un lado, nos encontramos que cualquier poder social, político económico, cultural, religioso cuando entra en competencia con los que aspiran a ese poder.

Históricamente se ha tornado confrontativo, intolerante, perseguidor, eso ha pasado en todas partes, sin embargo no se puede pensar que solo las ideas de un sector independientemente del que sea, es la única y acertada para la búsqueda de un cambio, por eso la necesidad de que seamos pensantes autónomo, e intentemos realizar nuestro propio análisis para construir nuestras propias políticas de decisión.

Weber (1998) fija la idea de que la política va mutando su forma de acuerdo al periodo al que pertenece su existencia. En este sentido, durante la época moderna se corresponde un tipo específico de política.

El desarrollo del capitalismo, dirá Weber, trae aparejado un fuerte proceso de racionalización de la sociedad, que en el caso de la política se materializa en la aparición de un Estado burocrático como expresión más acabada del Estado moderno, de hecho, que la política es cambiante, pero esas mutaciones están marcadas por condicionamiento externos.

Hoy los políticos y las políticas están influenciadas por corrientes ideológicas antagónicas entre lo que se cree que es lo mejor para la sociedad y lo que no le conviene, en ese proceso es que dicen este es el mejor programa de gobierno, esta es la mejor política, el mundo hoy cuando se busca cambio de poder a través de procesos electorales es posible que los que ejercen el voto decidan cual es el menos peor.

Este tipo de política racional burocrática moldea la forma de la política tanto en sus instituciones como en sus agentes y prácticas. La organización partidaria se ha adaptado a este nuevo contexto.

Ha experimentado un creciente proceso de desociologización, burocratización y profesionalización como expresión de su distanciamiento con la sociedad, lo que sucede es que la sociedad o las grandes mayoría este proceso no lo identifican, desociologizar es lo que les interesas a los partidos políticos porque una sociedad altamente ideologizada es una sociedad con educación política capaz de discernir, razonar, pensar, analizar, comparar, contrastar.

Hacer una mirada retrospectiva de la historia, una sociedad altamente ideologizada es una sociedad responsable de elegir al que considera mas idóneo para conducir un estado, la sociedad nuestra la mayoría de los ciudadano carece de formación ideológica, por eso los discurso e imágenes son las estrategias de los políticos para hacer demagogia y hacerle creer a la gente que son los mejores.

Los partidos se orientan a la función gubernativa, a las elecciones y obtención de cargos, ejerciendo marginalmente su función de representación social (Rosanvallon, 2015).

Creo que así andamos aquí ¿qué cree usted? lo trillado de los actores y actrices político es que muy poco argumentan o fundamentan su política, sino que son arengas, repeticiones, con una matriz discursiva y mediática igual, un mismo guión donde las expectativas que tiene la sociedad de conocer a profundidad una propuesta diferente todavía está invisible.

Todas estas consideraciones se contextualizan en la crisis política que vive nuestro país ¿habrá alguien que piense que todo está normal? ¿que todo es paz y tranquilidad? ¿que no pasa nada? o ¿que no le importa lo que pase? la crisis en nuestro país se evidenció en abril de 2018, es decir se visibilizó por las acciones que se desarrollaron, pero ¿sería a partir de esa fecha? o ¿solo fue por lo del INSS? ¿qué otros aspectos que no cocemos generó esa reacción social?

La hipótesis principal considero, es que la crisis derivó de una serie de causas estructurales inherentes al sistema político de nuestro país que se mantuvo y se mantiene inmutables en beneficio de los poderes.

Generó una serie de consecuencias que se quedaron en la estructura del sistema, la mayoría de las cuales fueron perjudiciales para el desarrollo del país, especialmente lo referente a la participación ciudadana.

Se habla de modelo económico como ejemplo para América Latina, cuando me refiero a los poderes  no podemos olvidar que aquí lo que decidían lo “justo” que se le tenía que pagar a un trabajador eran el gobierno, la empresa privada y los sindicatos el discurso eufemístico de este famoso acuerdo tripartista fue lo que llevó a que los sindicatos se convirtieron en cómplices de formar un poder absoluto donde los trabajadores nada tenían que decir.

Por otro lado, nos encontramos que la sociedad también estaba adormecida, conforme, con todo lo que estos tres poderes manifestaban el derecho a la palabra se perdió, el derecho a no estar de acuerdo se perdió, el derecho a la huelga se perdió, el derecho a la protesta se perdió.

El derecho a tener un trabajo se perdió, el derecho de reclamar un salario justo se perdió, en pedagogía se dice que para aprender hay que desaprender, desaprender cuesta no es fácil borrar modelo, estrategias, acciones, como la política es dinámica en concordancia con las demandas de la sociedad, es necesario hacer ejercicios de nuevos aprendizajes especialmente en política.

Otras posibles causas estructurales que se han analizado para poder entender la crisis han sido, la obediencia absoluta de todas las instancia que conforman el poder y por otro lado la centralización de los poderes constituido.

En este caso el legislativo, judicial y electoral, si a eso le agregamos otras figuras como el Ejército y la Policía al titular del ejecutivo, aunque en el caso de estas instituciones y los demás órganos de seguridad en todas partes del mundo están subordinadas  al presidente de la república.

Aquí no es diferente, sin embargo  los mecanismos constitucionales que deberían incluirse en la normativa para poder prevenir una crisis institucional, no están presentes.

Por otro lado, está la ausencia de un movimiento social organizado donde no hay coherencia ni un discurso ni acción única, a medida que el tiempo en el  proceso electoral  avance será mas difícil competir con el poder de turno, a pesar que muchos dicen que son políticos y que están en la acera de enfrente no tuvieron la capacidad de visualizar todos los escenario posibles en política.

Tampoco se puede negar que el adversario toda su vida ha estado involucrado en la política y conoce bien en que momento  va realizar sus acciones en función de la conservación del poder.

Por otro lado, veo muchas figuras académicas que se incorporaron a la política, que son adversarios políticos, que están en una posición antagónica al sistema, sus discursos son apegados al conocimiento, el académico es analítico y racional es transparente, su tono, su lenguaje, la semántica utilizada de cada expresión hace la diferencia, no es demagogo, un académico es difícil que sea político, la política está cargada de demagogia, de engaños y traiciones, y eso pasa aquí, allá y en todos lados.

La crisis social, política y económica en que estamos sumergidos, es fruto de todo un andamiaje de acuerdos entre los poderes los que decidían por la sociedad que se haría y lo que no estaba permitido se convirtieron en jueces y contralores sociales.

De lo anterior se derivaron implicaciones a todos los niveles, eran los vigilantes de la sociedad en complicidad con los que fortalecen esos poderes, los medios de comunicación, las cuales no han contribuido en algunos casos, al crecimiento y desarrollo del país.

Grandes sectores de la sociedad rompieron el silencio a partir de algo aparentemente insignificante; unas reformas de seguridad social, que se iban a poner en práctica y que posteriormente se derogaron, no podemos negar que el país está sumergido en una de sus peores crisis, la inflexibilidad, si eso le agregamos las posteriores modificaciones del marco legal que se hicieron a través de la aprobación e implementación de leyes, pues deja suspicacia para que se crearon estas leyes.

También debemos estar claros que toda ley es coercitiva, para reprimir, para callar, las leyes las hacen en función de los que tienen el poder y para protegerse, el marco legal es el que determina hasta donde podes llegar, las leyes es un contrato social estado te guste o no te guste es la ley le quedan dos caminos al ciudadano o respetarla o desobedecerla y asumir las implicaciones que se derivan cada uno es dueño de su decisión y asumir sus consecuencia, no trato de decir si las leyes son buenas o malas, solo que es la ley ¿diga usted si es buena o mala?

El proceso electoral que cada día se acerca mas y que a pesar de la oposición de ciertos sectores sociales y algunos organismos internacionales que se ha generado en torno al mismo, la crisis política que se presenta en el momento actual como la crisis de gobernabilidad y la crisis social continúan vivas dejando una sensación de que no basta el proceso electoral, tampoco bastará quién ganará dichas elecciones quedarán heridas  que no cicatrizarán de las partes involucradas en el proceso.

Por lo tanto, se ha hace difícil olvidar lo que ha sucedido, por que el dolor no se borra nunca, me refiero a todos sin excepción que han sufrido, los que están con unos y los que está con otros, el dolor no tiene nombres y apellidos, son personas que tienen familia.

La crisis social no se resolverá con las elecciones del 7 de noviembre, sino que puede generar el surgimiento de movimientos sociales y su reconversión en un actor político creíble, así como la entrada a la asamblea nacional de algunos otros actores y actrices políticos que participarán con aspiraciones de modificar el sistema, se trata de eso, de aportar para un cambio que beneficie a la gran mayoría de la sociedad.

Este nuevo escenario puede suponer una modificación al sistema político que tenemos, a pesar de la crisis, los factores estructurales que la desencadenaron siguen intactos, aunque ahora se hayan mudado a otro escenario con nuevos actores, lo que mantiene viva la sospecha de que las elites pueden volver a desmantelar la aspiraciones de la sociedad nicaragüense, siempre la duda y la incertidumbre se dibujan en la gente ya que los políticos han desvirtuado la política porque siempre ha estado en función de los poderosos.

La crisis se produce así en un momento crítico, en el cual las partes en conflicto se identifican como un juego a dos, de voluntades enfrentadas. Entonces ocurren una serie de acontecimientos en un clima de incertidumbre, riesgo y urgencia.

Todo ello sucede porque los actores principales saben que de sus decisiones depende el futuro de una colectividad a su cargo, sea esta una empresa, una familia, una comunidad o un país. Por eso ambos actores jugadores tienen que actuar con un principio de firmeza flexible que implique la cautela para evitar que el conflicto, en su momento más crítico, se ponga fuera de control y se produzca una escalada no deseada.

Julio César Guerrero Días

El ágora nica | Desde la antigua Roma, el espacio público sigue siendo el más idóneo y transparente para el debate.

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