31 julio, 2021

Como llegar a hacer un periodismo de contrapoder donde el ser humano sea el centro

Foto: Inmediaciones.org / NM

“No se puede publicar un documento sobre física sin los datos completos y los resultados experimentales, y esto debería ser la norma en periodismo.”      JuIian Assange

El ejercicio periodístico desde que surgió a través de los medios de comunicación masivo, siempre han estado bajo la lupa de los diferentes sectores de la sociedad y desde ahí se observa que la mayoría ha estado al servicio de los poderosos, al poder social, político, económico, religioso, por lo tanto, cómplices

Julio César Guerrero Dias

Los acontecimientos que cada día suceden en el mundo y que no son ajenos a lo que acontece en nuestro territorio y donde los medios de comunicación y los comunicadores, protagonistas indirectos, presentan hechos a través sus narrativas informativas siempre estarán bajo la lupa de la sociedad.

Cada medio representa al poder, entendiendo éste no necesariamente desde el gobierno de turno, sino desde los grupos de poder que no son gobierno, pero que tienen poder social, político y económico.

Los medios y periodistas andan detrás de ellos, como figura primaria de la sociedad, es el show de los diez, quince, veinte o treinta minutos.

En este sentido la sociedad nicaragüense se encuentra entre dos prácticas periodísticas: un periodismo pro gobierno u oficialista y un periodismo que no es oficialista, pero que sus fuentes exclusivas es el poder, decidir si hacemos periodismo gris, periodismo de la gente parecería una perogrullada, una obviedad.

¿Algún reportero admitiría que hace periodismo gris? ¿algún cronista reconocería que no está en la línea de escribir desde la gente? En apariencia es un conflicto fácil de superar.

Pero no es así, no se trata solamente de decir a partir de mañana haré más reportería consideraré las fuentes del poder solo como un elemento del todo.

Se trata de que cuando el periodista deja de considerar la versión oficialista como que no tiene validez, está tomando una posición, en el periodismo no puede haber ni fuentes, ni emisores privilegiados, pero todos sabemos que eso no es así en nuestro país, que las coberturas de acontecimientos están marcadas por intereses de diferentes naturalezas siempre ha sido así, y seguirá siendo de esa manera.

Lo interesante sería que el periodista brinde la oportunidad de ampliar el abanico democrático de voces, opiniones, sentimientos, inquietudes, demandas, puntos de vista, diversidades.

Resuelva engrosar su agenda de contactos, fuentes y opiniones para no repetir opiniones e ideas reiterativas interesadas, que al final no plantean nada nuevo de interés para la sociedad, eso es lo que vemos de parte de medios y periodista.

Esa sola actitud de abrir el abanico de pensamiento e ideas lo convierte en un periodista distinto, un periodista más profesional, riguroso, serio, democrático, amplio, no comprometido con ningún poder, con ningún sector, con ningún interés partidista, empresarial de grupos hegemónicos, pero también debemos de estar claros que medios y periodista responden a grupos de poder, porque son un empleado mas de una empresa.

Porque de esta manera el periodismo junto al poder es cómplice, monótono, convencional, formal, reiterativo, unilateral, oscuro, interesado, propagador de medias verdades, el periodismo de la gente es el contrapoder, crítico, propositivo, actual, visionario, demandante, fiscalizador, solidario, exigente la hora de la rendición de cuentas de quienes manejan los servicios públicos.

También los que manejan servicios privados porque trabajan con el público, de tal manera que cuando hablamos de poder no se circunscribe exclusivamente a los gobiernos, sino a todos aquellos grupos que de una u otra formas mantienen bajo condiciones a la gran mayoría de la sociedad.

El periodismo del poder es gris, rutinario, versiones oficiales ya sean públicas o privadas conferencias de prensa, boletines escuetos, comunicados, notas de prensa, en fin, es una caja de resonancia altoparlante de las voces autorizadas, que difunde exclusivamente lo que el poder quiere que se divulgue.

El periodismo del poder no duda, no confronta, no contrasta, no repregunta, no investiga, no admite objeciones, no tolera puntos de vista distintos, su política es decir únicamente lo que conviene decir para que no se afecte la imagen del poder.

El periodismo de la gente es lo contrario, impulsa la duda permanente, cuestiona la lógica tradicional, critica, indaga, revela, repregunta, pone en escena otros ángulos de la realidad, la pregunta es qué hacen los medios ¿desarrollan periodismo de poder o periodismo para la gente?

Es la duda permanente, el escepticismo, la búsqueda del bien común, el periodismo del poder oficialista y no oficialista hace sus discursos informativos, no profundiza ni contrasta, se resigna, se acomoda, se conforma con la versión que le proporcionan, se compromete con la fuente es dócil con ella.

Lo mas delicado es que llega establecer relaciones demasiado cordiales, confianzas innecesarias, favores mutuos, basado en esos lazos, escribe desde su escritorio depende del teléfono, de los correos electrónicos, de las redes sociales de lo que le dijeron sus fuentes, anónimas algunas, no busca otras voces, otras opiniones.

Hay quienes consideran que los periodistas no deben de tener amigos en el amplio sentido de la palabra, ya que si le tocara cubrir alguna situación de esa amistad, habría un conflicto de intereses a la hora de redactar la información.

Es necesario hacer un periodismo de contrapoder respetar la versión oficial, bajo el concepto que estamos planteando, pero no la considera noticia mientras no busque un balance, un equilibrio.

No se deja utilizar ni hace las veces de secretario de relaciones públicas asesor de comunicación, la realidad de lo que vemos es que pareciera que se hace eso, en los diferentes medios de comunicación, son mas relacionistas públicos que periodista, se convierten en diseñadores y arquitecto de imágenes.

El contrapoder no es ingenuo, no es eufemístico, no se preocupa por cuidar la imagen del poder. El contrapoder está permanentemente alerta, intenta siempre leer las entrelineas, los silencios las intenciones ocultas, no acepta los juegos de palabras, es persistente tenaz, en cada noticia en cada hecho que le toca reportear camina dos tres pasos más allá de su competencia.

En nuestros medios y comunicadores no existe el contra poder, mas bien es beneficiar al poder ya sea el oficial y al no oficial, pareciera que lo tienen que hacer por favores recibidos.

El periodismo del contrapoder no es rebelde, panfletario, propagandístico subversivo, de alarmar a la gente, de crear miedos y temores debe de ser un periodismo responsable, inteligente lleno de conocimientos porque sabe, entiende que su compromiso es con sus audiencias de proveerle mostrarle los acontecimientos, de la mejor manera es contarle bien la historia.

Para eso debe mantener un sentido muy alto de su deber profesional  un periodismo por dentro de su autoformacion diaria, tiene que indagar el entorno en el que se produce el hecho la declaración el acontecimiento, tiene que buscar referentes, contextos, antecedentes históricos, escenarios pasados y tendencias hacia el  futuro.

Significa leer mucho, investigar, documentarse, no cerrar el caso mientras no esté absolutamente seguro de que ya no quedan más elementos sueltos, de que ha logrado atar todos los cabos, muchos se han incorporado al ejercicio periodístico pensando que es fácil hacer periodismo.

No es verdad es una de las profesiones mas complejas que existen, porque el periodismo no solo es micrófono, transcripción ,ni imagen eso no es mas que recursos, pero la esencia de la representación descansa en la historia que va a contar al público.

El periodismo de contrapoder hace de la versión oficial de un punto de partida a un punto de llegada, nunca a un punto final. Solo escribe lo que puede probar lo que le consta. Analiza las versiones oficiales no en la línea de pensamiento de la fuente oficial del poder, sino que analiza qué tiene que ver, cuánto puede perjudicar beneficiar ese hecho a la gente, la comunidad, la sociedad, al país, ¿se hace eso?

El contrapoder busca lo distinto, lo nuevo, lo que cree que el lector no conoce, lo que de verdad es relevante, pero está escondido o se lo quiere esconder, intenta percatarse de lo que ocurre mucho más allá de lo que parece, lee los gestos, las claves, las indirectas, las sugerencias, los referentes ocultos detrás de las apariencias.

Debe discernir entre lo retórico y lo esencial, entre lo lírico y lo concreto, entre la ilusión y la realidad entre lo que quiero y lo que debo, el periodismo del contrapoder no intenta lucir ni brillar por sí mismo, no busca espacios políticos ni tampoco niveles de influencia personal.

Este tipo de periodismo es de compromiso, con lo único que debe comprometerse es con la gente, porque es la gente la que tiene derecho informarse, es la gente la que demanda conocer los hechos en toda su dimensión, es la gente la que requiere que le hablen claro, que no le pinten escenarios de desesperanza, sino mas bien que sean motivadores de cara a un cambio social, político y económico.

No existe democracia verdadera sin un periodismo que confronte al poder, que lo mantenga alerta, que le exija decirlo todo, que no lo deje dormir en paz, una democracia real implica un periodismo transparente, profundo, visionario, integral, eso, solo eso, es el contrapoder ¿se está haciendo un periodismo de esta naturaleza? lo que vemos es que existe un acomodamiento del ejercicio periodístico en función del poder sea oficial o no oficial.

Como dice Furio Colombo, analizando el caso de Vietnam en la prensa norteamericana, el mérito del periodismo reside en ser sensible a la llamada de la sociedad, independientes de los hechos se tomen distancias respecto las versiones del gobierno y de otros poderes ese periodismo supo “alejarse del calor de la protección de las fuentes oficiales no por ello se convirtió en antiamericano”.

¿Qué decisiones toma el público gracias al servicio que le presta un medio de comunicación? Si la información está pensada como herramienta para el público, los medios de comunicación son de vital importancia para las decisiones cotidianas de la sociedad, una teoría denominada usos gratificaciones explica que los consumidores de medios los usan para gratificar a una necesidad, necesidad de comprar algo, necesidad de aplicar lo que han leído, ese es el valor de uso y el valor de cambio que le gente les otorga a las narrativas informativas ahora.

El buen periodista debe rebuscar, ahondar, bucear, no apresurarse publicar lo que alguien le dice por más veraz que pareciese, porque teme que la competencia lo saque primero sin antes cruzar información es su deber moral, también publicar únicamente lo que ha podido verificar, afirmar solamente lo que le consta, decir tan solo lo que tiene certeza o lo que puede probar con documentos evidencias irrefutables.

El periodista no puede cambiar, mayoritariamente, la realidad ni transformar las estructuras de un país. Pero sí puede contribuir en forma significativa con la calidad de la democracia, con un trabajo inteligente, a veces sutil, otras abierto, tiene la posibilidad de orientar los ciudadanos para que exijan sus derechos, cumplan sus deberes sean conscientes de que la democracia no termina al sufragar un voto, sino que empieza cada día, ejerciéndola de manera profunda, y soberana.

Se necesitan medios y periodista que canalicen ideas con voces que vayan más allá de las de siempre, que den espacios a nuevos actores para generar inquietudes e inconformismos que luego pasen a la toma de decisión que el papel  y la función  del periodista sea el vínculo para entendernos como sociedad, para discernir los porqué, que se esconden detrás de nuestros más profundos desconocimientos de ignorar, sobre lo que son los demás, lo que piensan, lo que hacen, lo que sueñan, lo que creen lo que temen de nosotros.

Es necesario que la sociedad tenga la oportunidad de poder encontrar en los medios y las prácticas informativas generadas por los comunicadores un periodismo mas informativo que de propaganda y agitación política, si bien es cierto que el periodismo es de carácter ideológico, con visiones e idea diferentes de cara a una situación determinada, pero de ninguna manera debe de estar en función de los grupos de poder.

Julio César Guerrero Días

El ágora nica | Desde la antigua Roma, el espacio público sigue siendo el más idóneo y transparente para el debate.

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