23 septiembre, 2021

¿Quiénes y cuántos creen en los partidos políticos en Nicaragua?

Ilustración de  The Conversation / NM

“No es cierto que el poder corrompa, es que hay políticos que corrompen al poder”.  

 George Bernard Shaw

El tiempo se ha agotado ya no hay espera, los protagonistas son los partidos políticos, pero usted es el protagonista principal, tiene tiempo para pensar, razonar, decidir según su grado de conciencia, no importa por quien decida a quien elegir, es usted y nadie mas que usted qué tiene que hacerlo

Julio César Guerrero Dias

En tema de las elecciones será un tema obligado en los diferentes medios de comunicación, cómo lo abordarán según su política informativa y editorial, de hecho, que dentro de esos temas será y que ya está en la agenda informativa de los medios es el de los partidos políticos.

Prácticamente ya inició de manera oficial la carrera de cada partido hacia la conquista del poder político, por el momento es en qué tipo de vehículo las diferentes agrupaciones, o movimientos políticos que adversan al gobierno actual, se van a subir.

Lamentablemente tuvieron el tiempo necesario y la oportunidad para poder entenderse y subirse en un solo vagón, pero los egos, los intereses, las arrogancias y prepotencia fueron más fuertes para poder establecer una concertación entre ellos de tal manera que por el momento la fragmentación política al final tendrá un costo y eso todos lo saben.

Son políticos y saben lo que hacen, según ellos, que lo que están haciendo es mejor para conquistar el poder, creo que ni ellos mismos se lo creen, pero esa es la realidad, así se anda hasta el momento.

El panorama político actual nos muestra una gran crisis en el sistema de partidos, decimos crisis aunque no es cierto que los partidos estén en crisis, lo que están en crisis son las individuos o persona que dirigen los partidos; ninguna institución está en crisis son la personas que ponen en crisis a las instituciones, porque muchos se han creído dueños, los han tenido secuestrada por mucho tiempo,  es como cuándo se habla de crisis de la ética la ética nunca ha estado en crisis lo que ha estado en crisis siempre ha sido la gente al actuar, en cómo resolver los dilemas que la vida te presenta.

Cada vez que se presentan las elecciones aparecen nuevas caras que incursionan en la política, y es donde también surgen nuevos  liderazgos y caudillos unipersonales de corte populista en algunos casos.

Dicen resolver todos los problemas que tiene la sociedad, también, y por qué no decirlo, surgen otros autoritarios, sin fundamento ideológico claro y sin una organización política estructurada que los respalde.

No tienen una organización sólida y de participación ciudadana esto nos lleva a asegurar que algo está funcionado mal, dentro de los partidos políticos, por eso no es sencillo.

Crear una organización política o partido político de la noche a la mañana es un proceso, tampoco es por inspiración y parece que eso es lo les ha sucedido a los que ahora entran en el juego político.

Los partidos políticos efectivamente han dejado mucho que decir, no están cumpliendo con su tarea de ser instituciones encargadas de agrupar las preferencias políticas de una sociedad, y menos aún han podido consolidarse como los motores para la construcción de políticas públicas encaminadas a satisfacer las necesidades de la mayoría de la población.

No han sabido responder a la confianza que la sociedad ha depositado en ellos, los contubernios con el poder ha sido la práctica dominante, las regalías, las promesas, de un lado y del otro y a lo interno de cada partido.

Quienes quieren trabajar por Nicaragua buscan cuota de poder y eso todos lo sabemos, primero las candidaturas presidenciales y seguro que ahora están barajando lista de diputados, en este juego muchos quieren ser caciques y no indios, esta actitud siempre ha sido así y seguirá siendo así mientras los aspirantes a servidores públicos no depongan sus interese personales.

Estos grupos políticos siempre estarán en el ojo del huracán de la sociedad ¿cuándo se acabará esto? ¿cuánto creen en los partidos? y no es que los partidos políticos no sean necesarios en una sociedad, claro que lo son, el problema radica, en el caso de Nicaragua, siempre ha sido a través de la historia el mismo guion y la misma película ya mucho la hemos visto, y eso quita importancia volver a verla.

En la búsqueda del fortalecimiento de los partidos políticos para que efectivamente sirvan de recopiladores de preferencias conducentes a propiciar el bien general, hay que tener ciertos aspectos bien claros.

Los partidos deben ser instituciones sólidas, organizaciones estructuradas que no sólo funcionen en épocas preelectorales, si bien es cierto que los foros políticos son los congresistas, senadores en nuestro caso los asambleísta los representantes de los diferentes partidos que conforman la asamblea nacional que ni se sabe quiénes son, que hacen, en función de los que depositaron su confianza para que fuera un puente para resolverles sus problemas.

Muchos de ellos solo asientan la cabeza para decir si señor ordene, y aquel que no obedece pues ya sabe que les espera y como dicen ellos mismos que la calle está dura, ya saben que les espera si no obedecen y eso sucede en todos los partidos políticos.

Todos son iguales, sin excepción, todos los partidos tienen manos militaris obediencia en primer lugar, así andamos, cuando vamos a llegar en nuestro sistema político que no es necesario pertenecer a un partido político para aspirar a cargo público a través de elección de los ciudadanos.

Los partidos como institución, a diferencia de las personas, perduran en el tiempo, el período de un individuo en el poder en un sistema democrático donde se lleven a cabo elecciones con periodicidad, es finito, tiene fecha de expiración, la de un partido no.

Partiendo de esa base los partidos deben constituirse en el ámbito a través del cual los políticos puedan tener la posibilidad de llegar al poder, es decir, el partido debe ser un ente que le dé nombre, despierte confianza en la ciudadanía y reputación al individuo que quiera representarlo.

Lo ideal sería eso, sin embargo, usted y yo sabemos que en este desventurado país no ha sido así, los entronizamientos han llevado a nuestra sociedad a plantearse una serie de dudas, de no creer en nadie porque muchos de los que juegan a la política han traicionado y también han sido desleales con los que confiaron en ellos.

Cada día cuando hay este tipo de actividad política llámese elecciones. a la gente le interesa una migaja, cada día el porcentaje de participación ciudadana es menor, el desencanto, la desesperanza se agudiza mas.

El propósito de los partidos políticos es participar en la vida democrática de los países, difundiendo y promoviendo la defensa de la dignidad humana y el mejoramiento de la calidad de vida de todos, la prevalencia del interés general, mediante un proceso deliberativo, el cual es el fundamento primordial del ideal democrático y el fortalecimiento del orden constitucional y legal.

Aquí lo que ha habido siempre es una lucha intestinal donde prevalece y continúa el mismo modelo social, político y económico, si el ganador es el mismo partido, o se borra todo porque lo que existe nada sirve si el ganador es el oponente, desarrollar bajo esta concepción resulta difícil poder lograrlo ¿será que nada sirva de lo que hace el que está en el poder? ¿habrá que eliminar todo lo existente? ¿nada es rescatable? ¿todo se tiene que destruir? ¿hasta a las personas?

La importancia de todos estos acertijos radica en el desarrollo de los principios que inspiran los partidos políticos, en este sentido procuran influir en la formación de la voluntad política de los ciudadanos, así como también participar cuando lo consideren conveniente o cuando dicha participación sea obligatoria, en los procesos electorales.

Los partidos políticos son un instrumento para que la sociedad avance en el cumplimiento de las realizaciones políticas y su constante difusión, y como soporte de ellas desplieguen una amplia y continua labor social encaminada a incrementar los niveles de calidad de vida, y de la realización del concepto de dignidad humana.

La labor se caracteriza por la búsqueda constante de la paz, la democracia, la justicia, la equidad, el conocimiento y el trabajo para todos, eso sería lo ideal sin embargo estamos muy largo para alcanzar eso.

Bajo esta concepción los partidos políticos deben posicionarse como una forma diferente y correcta de vivir y actuar, que se manifiesta en el ejercicio honesto y efectivo del poder público con amplia participación en todos los espacios comunitarios y de representación, así como en una labor social continua, incluyente y de amplio reconocimiento, con soñar no se pierde mucho, pero hay que ser perseverante quizás ese sueño usted ni yo no lo lograremos ver, pero no dudo que otras generaciones si lo verán, mientras tanto por el momento solo nos queda continuar al menos socializando a través de Nuevas Miradas estas reflexiones.

Julio César Guerrero Días

El ágora nica | Desde la antigua Roma, el espacio público sigue siendo el más idóneo y transparente para el debate.

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