25 septiembre, 2021

El humor en la caricatura política como acto de resistencia se hace visible cuando existe censura social e incomoda al poder

“Sin elecciones generales, sin libertad de prensa, sin libertad de expresión y reunión, sin la lucha libre de opiniones, la vida en todas las instituciones públicas se extingue, se convierte en una caricatura de sí misma en la que sólo queda la burocracia”          Rosa Luxemburgo

 

Una forma de expresión que los medios impresos o digitales utilizan para opinar es un dibujo representado a través de la caricatura, la cual reúne en sí misma varios atributos, es una representación artística, un recurso periodístico y también vehículo de humor, pero con un compromiso social con los diferentes sectores sociales.

Julio César Guerrero Dias

Los medios de comunicación diversifican su opinión acerca de la situación que enfrenta un país determinado y una de las formas de fiscalizar el poder político es a través de la caricatura que en el caso de Nicaragua no es ajeno a a su historia.

Cuando representan al poder mediante una caricatura su reacción no se deja esperar, sus reacciones contestarias son el reflejo de cómo son y cómo serían si gobernaran un país.

La mayoría de los componentes de lo que conforman un género periodístico iconográfico están presentes en la caricatura, ciertamente, esta modalidad expresiva generalmente mediante un cartón o viñeta, que encuadra el motivo objeto de la caricatura, igualmente, persigue una finalidad o función, emitir un juicio o parecer, vale decir, una opinión, otra mirada de la realidad.

Las marcas formales del periodismo iconográfico están constituidas por los rasgos acentuados, exagerados o grotescos del dibujo, así como por los globos, fumettos, inscripciones o leyendas que lo acompañan, aunque estos no son indispensables.

Finalmente, es iconográfico ya que la imagen juega un papel fundamental; este tipo de periodismo que no es fácil realizarlo y que tiene que llevar una carga ideológica política y no necesariamente partidaria, es una forma de encarar las situaciones y es una ilustración de los acontecimientos en un tiempo, un espacio y con personajes que son los protagonistas de las acciones.

La caricatura política en los medios de comunicación impresos ahora también digital siempre ha existido, históricamente ha sido considerada como un instrumento crítico frente a las instituciones y relaciones de poder que se establecen en la sociedad como son las económicas, políticas, religiosas, educativas y culturales.

En su mayoría, las caricaturas políticas evidencian o tratan de representar a personajes de la vida pública, en su mayoría las caricaturas personifican a políticos o personajes públicos y hechos que trascienden en un momento dado.

Respecto de su contenido, la caricatura política refuerza una opinión y un discurso que los medios de comunicación utilizan, esto por cuanto “la prensa no será exitosa en decirle a la gente cómo tiene que pensar, pero sí sobre qué tiene que pensar” (Cohen, 1963), lo que para Habermas sería un moldeador de conducta y de opinión. ¿será cierto esto?

La caricatura como vehículo de comunicación mediante el dibujo busca aproximarse a plantear la realidad, la caricatura como género de opinión, aunque los manuales de periodismo ahora no lo señalan así, es un vidrio reflejo de los acontecimientos que están sucediendo al igual que los géneros informativos su finalidad es proponerle al individuo una nueva forma de pensar y actuar.

Para el filósofo alemán, Arthur Schopenhauer, el humor es considerado como una contemplación de las incongruencias de la vida, convirtiendo lo risible en dos clases: el ingenio y el desatino. En palabras de Friedrich Nietzsche, el humor sirve para criticar y demoler.

A la risa, según este filósofo, se le debe ver como un instrumento crítico que muchas veces posee una voluntad. Desde esta concepción, la caricatura política y el humor son herramientas que provocan risa, pero a la vez reflexión.

No se trata simplemente de una expresión artística, sino que en ellos se concentran discursos verbales y visuales que dan cuenta de la cotidianidad en la que se vive y los problemas sociales por lo que atraviesa una sociedad, por ejemplo: crisis políticas, económica, corrupción, desempleo, violencia, falta de educación, salud, problemas ambientales, derechos humanos, pobreza, violencia de género, entre otros.

La caricatura política representa situaciones y hechos reales, ésta posee sus propios rasgos, arte y lenguaje que le permite ser crítica y única en cada una de sus expresiones.

La exageración que se presenta en los dibujos de las caricaturas políticas, así como los rasgos más peculiares de sus actores, no representan nada sin su contexto, discurso o mensaje, en ella se puede evidenciar la disputa política y de poderes dentro de un Estado.

Por lo tanto, no nos asustemos que esas caricaturas seguirán presentándose como formas de expresión, de crítica, y de opinión, es por estas razones que jamás verán una caricatura en los medios oficiales, porque las caricaturas es un forma de contra poder.

Sin embargo, el humor es imposible definirlo por cuanto es un término muy relativo y que no tienes límites en su representación. Depende de los momentos históricos, así como del nivel cultural, social y económico de cada individuo.

Existen varios tipos como el humorístico, el irónico y el satírico que le permiten tener un mayor realce expresivo y elementos de interpretación para su audiencia. En este sentido, “el humor incluye el ámbito de lo estético como recurso creativo, pero va más allá, es un recurso de pensamiento artístico, es una lucha contra algo establecido, una protesta” (Hernández, 2008)

En cuanto a su contenido, la caricatura política dependerá mucho de su creador, es decir, el humorista, es la persona que define lo que se quiere expresar y el cómo lo va a hacer. Sin embargo, la caricatura política si bien es un instrumento de crítica sobre las decisiones o hechos que se producen en la esfera social, política, económica, cultural, religiosa, no se puede pensar que podría ser una herramienta de cambios radicales que van a desembocar en revoluciones, sino que se la debe entender como un instrumento de resistencia que se ejerce frente a una postura de los que ejercen el poder.

¿Pero en qué momento podemos darnos cuenta de que el humor hace resistencia? ¿cuándo hay reacciones de molestia o incomodidad? ¿cuándo sacan comunicado o el movimiento o partido cierran filas? ¿cuándo existe un espaldarazo al ofendido?

El humor como resistencia, se hace visible cuando existe censura social en temas de interés común y que fácilmente no se los puede tratar por las restricciones que existen, por esta razón la caricatura política cuando es visible y representa su postura crítica, le molesta al poder, esta “crítica va directamente a lo esencial, sin detenerse en lo superficial y deja, pasada la risa momentánea, la idea como motivo de reflexión y de análisis” (Briceño, 2005).

Ahora bien, se ha dicho que un medio de comunicación se encuentra atravesado por una ideología, pero ¿qué podemos entender por una ideología? si bien en el campo de las ciencias sociales se usa con frecuencia esta palabra, al momento de delimitarla resulta complicado por la dinámica que posee en la sociedad.

En primer lugar, porque una ideología concede a un grupo, cualquiera que sea este, una identidad, una creencia o una visión de la realidad, y segundo, porque una ideología somete y cualifica a los individuos como lo que existe y lo que no, así como lo que es bueno, lo que es correcto, lo que se entiende por justo y una serie de valores que se normalizan en nuestros deseos.

Todo depende del lugar que ocupamos en la sociedad para tratar de definir a una ideología, ésta en general se ha convertido en la “base de la memoria social compartida” (Van Dijk, 2003) que posee un sistema de ideas que se ordenan de forma consciente para conseguir un fin planteado, posee un carácter político o de clase, ya que juega un papel fundamental en la formación de mentalidades de los sujetos.

La caricatura en su intencionalidad política tiende al “desenmascaramiento de los discursos de los políticos a través de los recursos retóricos para hacer ver lo que se enmascara por los políticos” (Sánchez Guevara, 2012). En este proceso de desenmascaramiento la caricatura política y el humor se vuelve un instrumento de lucha ideológica y crítica social que usualmente se prolifera en situaciones de crisis.

Una caricatura para que sea comprendida, es necesario que el emisor y el receptor compartan los mismos códigos, es decir, que el lector necesariamente debe estar al tanto de los que sucede en su contexto social y político para que pueda entender las representaciones gráficas y textuales que el caricaturista desarrolla.

¿La sociedad nicaragüense está debidamente informada y tiene conocimiento del contexto que vivimos en este momento?  con ello la caricatura política lo que pretende en un espacio social es denunciar y ser críticos ante los abusos, ataques e ineptitudes de los que gozan de poder.

Por otro lado, Abreu toma las reflexiones de Tamayo (1988) para categorizar las caricaturas en cinco tipos, y lo hace de acuerdo a los fines que éstas persiguen. Así pues, la de tipo editorial simplifica una noticia de actualidad congeniándose con la línea editorial del diario que le permite la circulación para traslucir una idea o crítica a un hecho reciente, ésta puede ser de variados temas.

La personal, busca representar los rasgos fisonómicos y psicológicos del rostro o corporalidad de un individuo de la palestra pública para hacerle homenaje o someterlo al escarnio. La política, alude, específicamente, a la dinámica gubernativa de un lugar y momento dado.

La costumbrista, recrea rasgos típicos de una sociedad en un determinado tiempo y resalta los estereotipos más significativos de ella. Por último, la de tipo ilustración, complementa con un dibujo, usualmente sin texto, algún otro género periodístico de tipo escrito, generalmente en una caricatura están presente los rasgos de las diferentes tipologías.

De hecho, que la caricatura que aparece en un medio de comunicación ya sea impreso o digital es lo que fortalece la línea editorial del medio.

La caricatura es una forma de comunicación que utiliza el medio de comunicación para interactuar con la sociedad, las dudas que se pueden generar sobre estas formas de comunicación siempre serán las misma.

¿Tiene que haber ética en la caricatura? se dice que la caricatura es un arte, ¿lo artístico tiene principio y valores morales? ¿ridiculizar a una persona es irrespetarla? ¿qué es mas fácil leer un texto o leer una caricatura?

Las caricaturas son piezas de comunicación que nos llevan a la reflexión, al análisis, es un punto de vista, nada mas ríase, o arrugue la cara, dialogue con ella esa es la intención.

Julio César Guerrero Días

El ágora nica | Desde la antigua Roma, el espacio público sigue siendo el más idóneo y transparente para el debate.

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2 comentario en “El humor en la caricatura política como acto de resistencia se hace visible cuando existe censura social e incomoda al poder

  1. Lospugiles electorales, tienen que subir al ring en igualdad de condiciones, con jueves neutrales y un árbitro que frene los golpes bajos. Los espectadores son nacionales y extranjeros o sea el público, y los periodistas deportivos especialistas en temas de pugilismo electoral que narraran y comentaran la batalla. El pueblo decide con su lápiz libertario al momento de marcar su tarjeta para decidir quién gana la contienda.

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