16 septiembre, 2021

Auditoría ambiental segoviana devela sobreexplotación de madera y la agonía de las fuentes de agua

Nuevas Miradas

El acelerado proceso de extracción de pino, roble y otras maderas preciosas de las zonas medianamente boscosas solo de Nueva Segovia se expresa en el paso de no menos de 50 camiones diario, cargados de trozas de madera, lo que significa un estimado conservador de 600 metros cúbicos cada día, que al mes significan 18 mil metros cúbicos.

Según las mismas estadísticas oficiales de Inafor, solo de Dipilto en el año 2020 se cortó 14 mil 500 metros cúbicos de madera de pino en rollo de forma legal sin tomar en cuenta el corte ilegal, estimado conservadoramente en unos 10 mil, que en total serían 24 mil 500 metros cúbicos de madera.

“Aunque los camiones madereros siempre los sobrecargan, en las guías forestales ponen 8 metros cúbicos pero en la realidad cargan hasta12 metros, el excedente es la ganancia del maderero y la estafa para el bosque”, indica otro miembro del Observatorio.

Es importante analizar, indican los expertos, si todos los procesos de extracción son sostenibles o no, hay bosques que vienen siendo manejados en Las Segovias desde hace 30 años y ahí siguen y de vez en cuando hay corte, raleo o extracción, pero ese no es el caso de la extracción ilimitada actual.

Reveladora auditoría comunitaria

El monitoreo del Observatorio ambiental de Las Segovias, una especie de auditoría ambiental y comunitaria de la población ha detectado que extrañamente los transportistas de la madera tapan las placas de los camiones.

La dimensión de esta acelerada extracción de madera, hecho que los pobladores lo atribuyen a la estación seca, mantiene en vilo a las regiones afectadas, porque, en el caso de Las Segovias, las ya diezmadas fuentes de agua, dependen en su totalidad de los bosques porque se trata de un territorio asentado en rocas granito.

Escasez de agua es de siempre

Los miembros del Observatorio ven como “alarmante todo lo que está pasando con el bosque” y uno de los especialistas recuerda que “hace un año aproximadamente me reuní con pobladores del municipio de las Sabanas para elaborar una normativa de convivencia comunitaria y al analizar el problema apareció el desabastecimiento de agua, que afecta a la mayor parte de las comunidades y se identificó al despale como el origen de todos los males”.

En el caso de Cusmapa existía la voluntad expresa de la directiva de la comunidad indígena por detener el despale y ya habían frenado algunos camiones, pero al final el el corte  de madera siguió.

Las áreas de Tepesomoto, La Patasta son protegidas y a lo largo de ella se ubica el Geoparque Río Coco por lo que debería estar doblemente protegida, máxime cuando es una de las pocos bosques de nebliselva que quedan en Nicaragua, opinan los miembros del Observatorio.

Más allá de la tala del bosque

Detrás de cada bosque talado, hay un ecosistema destruido, lo que se agrava cuando hablamos de bosques ubicados en el corredor seco de Nicaragua en donde los niveles de precipitación son cada vez más escasos, salvo que ocurran inviernos atípicos como el ocurrido en 2020, estiman los especialistas.

Las poblaciones ubicadas en el corredor seco conviven con la pobreza extrema expresada en la falta de soberanía y seguridad alimentaria producto de los bajos rendimientos productivos tanto por falta de lluvias como por la degradación de los suelos.

Se puede cultivar el bosque

Ante esto, el recurso forestal es una alternativa para las familias que lo explotan sin control y en muchas ocasiones sin tomar medidas que garanticen su regeneración.

Nicaragua tiene vigente la Ley 217, que establece pagos a los productores por servicios ambientales, pero como otras leyes, no se cumplen.

Los comunitarios se preguntan:¿Cultivar bosque, para qué? Quien cultiva bosques tiene derecho a vivir de él, una muy válida preocupación por el desastre que se está causando y que son urgentes la aplicación de políticas reales de protección de los recursos naturales, no solo de la depredación humana, si no de los efectos de las plagas y enfermedades que están acabando con las especies de plantas y animales.

Un productor de la zona expresa: “No estoy aplaudiendo el ecocidio, soy productor y estoy trabajando un pequeño bosque, que espero tener el privilegio de verlo desarrollado y produciendo”

En Santa María existe un plan de manejo con el roble, están raleando sacando árboles pequeños, el que ocupan las tabacaleras para lo que llaman “barrederas”.

El mito del gorgojo

Según el Observatorio, este un concepto que depende de los daños económicos que causa a los humanos. Por ejemplo, el gorgojo de pino causa daños a las plantaciones por eso es maligno o sea, se trata de una plaga. En general esos animalitos han existido por millones de años, son parte del ecosistema y tienen una función ahí.

A nivel ecológico no hay especies malas o buenas, solo son especies. A nivel de humanos sí, porque hay algunos que terminan afectando nuestra economía, nuestros cultivos e ingresos. Pero igual también los humanos seríamos plaga para otras especies, piensan en el Observatorio.

Recuerdan que los segovianos deben tomar la lección de los los leoneses y chinandeganos con el cultivo de algodón es un ejemplo y lo que pasa hoy con la  sobreexplotación del pino es un caso similar, amén de que ya las empresas madereras Yodeco y Emagón han recetado años atrás.

 

 

 

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