18 mayo, 2021

Los movimientos sociales como factor de cambio contribuyen a la democratización de la sociedad

“Nada en todo el mundo es más peligroso que la ignorancia sincera y la estupidez a consciencia”

Martin Luther King

Los movimientos sociales son parte de una sociedad, luchan contra lo injusto, la opresión, la dominación, la corrupción, son los vigilantes de la administración pública, su existencia es indispensable en una sociedad democrática.

Julio César Guerrero Dias

Las personas se agrupen para hacerse sentir y elevar sus incomodidades respecto de situaciones que consideran les han perjudicado, dan origen a los movimientos sociales, grupos que  reclaman sus derechos frente al poder.

Como parte de la democracia de un país estos grupos de personas son los que dan pie a un búsqueda de un cambio, entendiendo que los movimientos sociales no son partidos políticos, no tienen estructura definida, y su organización es abierta, sin tener un jerarca que les ordene qué van a hacer o como actuar.

Durante las últimas décadas, los movimientos sociales en América Latina se han convertido en actores políticos muy importantes; buscan el cambio lejos de los actores políticos tradicionales, manteniendo su autonomía y priorizando como estrategia de acción colectiva las movilizaciones masivas, en algunos casos buscan como adherirse a un grupo político desnaturalizándose en el principio o en su filosofía los que los haces en un grupo político sumándose a un partido o convirtiéndose al final en otro partido.

Se unen para luchar por un mismo fin y para demostrar su opinión en contra de algo una idea, una decisión, el costo de la vida, la desigualdad, la injusticia la represión de un régimen, de esta forma vemos que son grupos de personas que presentan su oposición ante alguien y respecto de ciertos asuntos mediante la realización de actividades organizadas y a largo plazo para promover o asegurar un interés u objeto común a través de una acción colectiva.

¿Por qué surge un movimiento social?

Surgen a partir de condiciones que general tensión, frustración y reclamos y se caracterizan por un alto nivel de preocupación frente a un problema.

Son actores colectivos, también espacios de socialización donde las personas pueden aprender en la práctica las implicaciones que tiene el ejercicio de la ciudadanía activa, no podemos negar que cuando surgen estos movimientos sociales hay un aprovechamiento de los partidos políticos como ocurre en Nicaragua y de algunos personajes que en su momento nunca dijeron nada y se sentían bien y le hacían el juego al poder y que ahora son los que se han convertido en los grandes opositores al sistema.

Quienes verdaderamente participaron en estos movimientos son los grandes ausentes, cada día los discursos de los diferentes personajes que aspiran a ser el primer ciudadano de la nación, por lo que dicen vemos, leemos y escuchamos dan vergüenza. Por eso vemos mas de lo mismo, ¿cómo creerles? Aunque siempre habrá personas que les crea, la lucha está planteada por ahora entre ellos, los aspirantes a ser presidente.

La experiencia de las personas en un movimiento social produce un sentido de pertenencia con la comunidad política, de deberes, responsabilidades y derechos, muy distinto al simple hecho de votar, los que participan o son parte de un movimiento social tienen una plena identidad de causa, es decir que asumen un compromiso de carácter social, político o económico en un momento determinado, que contribuya a la resolución del problema en cuestión, la opresión de ciertos grupos sociales ha  llevado a la sociedad a la lucha en contra de los que imponen sus decisiones  impuestas.

Los movimientos sociales como agentes de cambios son una forma de control social o monitoreo de las autoridades elegidas popularmente.

Un sistema democrático representativo tiene mecanismos de control que se resumen en: a) la división de poderes y los pesos y contrapesos institucionales, y b) el control que el ciudadano ejerce sobre el gobierno mediante el voto.

De acuerdo con Vázquez (2008), los movimientos sociales potencializan esa capacidad de control del ciudadano sobre el gobierno. Pero a diferencia del voto premio o castigo, funcionan como un mecanismo que obedece a la voluntad popular y no a los calendarios electorales establecidos.

Por ello, a diferencia del voto, puede ser usado en cualquier momento de la gestión, por iniciativa de los actores sociales, y no sólo al final de la misma, este tipo de práctica en nuestra sociedad no se percibe, por al final los movimientos sociales finalizan absorbido por los partidos políticos.

Guiddens desarrolla un análisis de la modernidad, define la modernidad como los modos de vida y organización social que surgieron en Europa del siglo XVIII. También se menciona que la modernidad es un arma de doble filo, si bien las instituciones se han preocupado por garantizar a los seres humanos una existencia más segura, también tiene su lado sombrío.

El desarrollo de las instituciones sociales modernas y su expansión mundial han creado una necesidad de existencia más segura, sin embargo, el costo de oportunidad y la expansión del industrialismo, así como el progreso material no sólo expanden la creatividad y la autonomía individual, sino acercan a los individuos a mayores riesgos y la convivencia en un ambiente de potencial destrucción del medio ambiente, como un uso arbitrario de poderes, tanto a nivel político, militar, desbordándose los mecanismos tanto para protección como para sabotearlos.

Es imposible construir un modelo sin desarrollar criterios de compensación y limitaciones para balancear tanto las necesidades como las censuras y prohibiciones que son básicas para la convivencia.

Los movimientos sociales son una de las principales fuentes de ampliación de derechos ciudadanos. El desarrollo de los derechos civiles a los derechos políticos y más tarde a los derechos sociales no habría sido posible sin grandes ciclos de movilización social (Tejerina, 2005).

En este sentido, los movimientos contribuyen a ampliar el espacio público haciendo visibles, admisibles y enunciables demandas y sujetos que antes no tenían voz las fronteras de lo público no están definidas a priori, lo público se está definiendo o produciendo permanentemente (Fraser, 1997, pág. 123).

La definición de lo que es público está determinada por las relaciones de poder en una sociedad, los diferentes actores sociales y políticos despliegan estrategias que les permiten modificar esas fronteras de lo público, politizando aspectos que antes no revestían ese carácter.

Los movimientos contribuyen a diversificar la cultura política, entendida como el conjunto de símbolos y significados que constituyen lo político en una sociedad (Escobar, Álvarez, & Dagnino, 2001). Así, los movimientos no sólo tienen un impacto institucional, sino también sobre las creencias, los valores, las formas de ser y de pensar, la subjetividad y el “sentido común” de las personas: modifican las concepciones o los significados hegemónicos de la democracia, la ciudadanía, la nación, etc. (Tijerina, 1998).

Esto permite valorar más ampliamente el impacto de los movimientos sociales, no reducido al cambio institucional y la participación electoral, sino enfocado en la transformación de las relaciones sociales de poder que no siempre se expresan en el sistema político institucional.

Los movimientos contribuyen a la democratización de la sociedad, incluso si se es parte de concepciones minimalistas de democracia y aún si representan minorías o plataformas ideológicas contrarias a la democracia.

Además, desempeñan una serie de funciones concretas que, en general, contribuyen a la democratización de los regímenes políticos representativos y complementan otras formas de participación política.

Por otro lado, no podemos dejar de señalar que existe una percepción de los grupos de poder que los movimientos sociales son generadores de ingobernabilidad, se les ha etiquetado como subversivos como los alteradores del orden constitucional, por lo tanto, son judicializados y los líderes de estos movimientos son los que son perseguidos, en el caso extremos hasta desaparición forzosa, como suceden en algunos países.

A partir de esta visión de la intromisión de los ciudadanos en la construcción de la democracia, se hace un breve, pero necesario acercamiento al concepto de ciudadanía. Con esto se busca explicar la importante vinculación entre este término, la democracia y la democratización.

De la misma manera, se indaga acerca del concepto de participación política y su vínculo con la democratización, los movimientos sociales se vislumbran como un modelo de participación política importante.

Es a partir de esto que, al igual que con los términos de democracia y democratización, se hace un recorrido sobre las principales posturas teóricas respecto del concepto de movimientos sociales y sus vertientes de análisis, los movimientos sociales están caracterizados por la historia, la cultura, la defensa del bien común, la lucha en todos los tiempos por los que ostentan el poder y lo utilizan en función de sus intereses.

Julio César Guerrero Días

El ágora nica | Desde la antigua Roma, el espacio público sigue siendo el más idóneo y transparente para el debate.

Ver todas las entradas de Julio César Guerrero Días →

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!