13 junio, 2021

Ni abril, ni pandemia diezmaron el espíritu emprendedor del joven José Jácamo

Cindy Morales

A sus 21 años, la vida le sonreía a José Jácamo. Si algo le incomodaba, quizás, era ver los mismos rostros y paisajes en sus rutinarios viajes a la universidad.

Pero de pronto vino abril de 2018 y las cosas se pusieron distintas. “Para mí fue como ir corriendo felizmente y de la nada, sin pensarlo te doblas el tobillo”.

Su vida era cómoda, estudiaba en la Universidad, para él era una vida normal, no conocía más allá. “Mi familia se dedicaba al comercio y con la crisis del año 2018 el negocio fue en descenso, sin imaginarlo las cosas cambiaron radicalmente.

De las crisis resultan oportunidades

La llegaba de la Covid-19 a Nicaragua se convirtió en un gran reto para la economía del país debido a que sus afectaciones en el campo laboral, sin embargo, pese a esto, contradictoriamente comenzó a generar oportunidades: apareció y se aceleró el frenesí por emprender con ideas novedosas y factibles para los consumidores.

Emprender en Nicaragua se ha convertido en una necesidad para muchos sectores de la población, sobre todo para los jóvenes en el contexto de la pandemia.

Por primera vez conoció el hambre

El 2020 traía consigo la promesa de ser el año en que finalmente la nube negra se desplazaría, pero fue todo lo contrario. “Comencé a dar todo de mí y logré costearme los estudios que me había visto obligado a abandonar y esta vez en una universidad que pudiera pagar”.

Pero la pandemia fue el golpe que me dejó sin aire por varios meses; por diferencias con mi familia opté por vivir en otro lugar y los problemas aumentaron cada vez más.

“Por primera vez en mi vida conocí el hambre, no tenía prácticamente nada”.

Confeccionar mascarillas fue el arranque

Pensé. Recordé que cuando adolescente, viendo trabajar a unas señoras en un taller aprendí algo. Me puse de pie, fui al espejo y me dije, “vamos, ánimo y comencé a confeccionar mascarillas sencillas que en varias ocasiones vendí en el mercado de Masaya”.

Pasaron los meses y le ofrecieron trabajar con máquinas para sublimar, “no sabía absolutamente nada de cómo se usaban, iba a la casa de un vecino para usar su internet y comencé a investigar cómo se hacía y fui aprendiendo poco a poco”.

Y… surgió Mr. Print

Transcurrió el tiempo y de nuevo la vida le daba señales a Jácamo, “sentía que era bueno haciendo eso y así decidí comprar mis propias máquinas para empezar a trabajar con el nombre de Mr. Print”.

A pesar de las dificultades hoy se muestra satisfecho, contento, “ pude sobrellevar toda esa etapa que poco a poco voy cerrando”.

Dice no estar en en la posición que le gustaría, “sigo trabajando y estudiando para estar en un lugar mejor.”

Relata el proceso que ha vivido para obtener su negocio y poder sobrellevar las dificultades económicas que tanto la crisis sociopolítica del año 2018 y la crisis sanitaria del año 2020 han producido.

Hay que perseverar

Piensa, fija su mirada en el infinito, “aconsejo que aprendan a hacer cosas, no importa qué, si tiene o no relación con lo que se dedican en la actualidad”.

Recuerda que cuando era niño solía escuchar “uno nunca sabe de lo que va a vivir, por eso es importante aprender diversos oficios, a tener la mente abierta a las oportunidades”.

Admite que el miedo a lo desconocido debe vencerse con la perseverancia puede aprender cualquier oficio y eso es lo importante.

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