18 mayo, 2021

Médico mayangna, su familia y amigos construyen casa a ancianita del territorio indígena de Amak

El doctor Ricky Pineda acompaña a la ancianita Marlene Alvarado Bucardo frente a su nueva casa en Amak. Cortesía / NM

Juan Ramón Huerta

Marlene Alvarado Bucardo fue uno de esos rostros lacerados por vientos de más de 150 kilómetros de los últimos huracanes que circularon, violentos, por el Caribe.

Pero ese rostro no apareció en las pantallas de las cadenas de televisión extranjeras, mucho menos en los medios nacionales, tampoco en los diarios porque su comunidad es casi impenetrable, y mucho más si está un huracán en curso.

Pero ese rostro mojado por inmensas gotas caídas de las hojas de los árboles, teñidas de un cristalino líquido de sus lágrimas se quedaron en el corazón de un joven médico, el primero de la reserva de Bosawás, Ricky Pineda.

Ancianita y sus cinco huérfanos

La casa de la ancianita Alvarado quedó inundada y destruida, inhabitable aun en las condiciones de pobreza en que vivía con sus cinco huérfanos: 3 de ellos son niños y 2 adolescentes, que tiene a su cargo.

El caso de Alvarado Bucardo es apenas uno entre centenares de familias perjudicadas.

Ricky Pineda, es un joven mayangna que está a punto de obtener su título de médico en la Facultad de Medicina en el Campus Médico San Lucas de Ucatse de Estelí, y durante su visita posterior al paso de los huracanes se conmovió y sintió el compromiso de ayudar, ya que él proviene de dicha comunidad.

Los sueños de la abuelita indígena

“Cumplimos el sueño de la abuelita indígena” fueron las primeras palabras de Pineda luego de ver construida la nueva casa de la ancianita Alvarado Bucardo.

“Gracias a Dios y gracias a cada uno de ustedes quienes pudieron colaborar con buen corazón un granito de amor, hemos concluido con éxito de construir y brindar una nueva casa para ella”, agradeció Pineda,.

La casa fue construida de madera fina y tiene las características de la cultura indígena; 2 cuartos una sala de cocina y una pequeña sala de descanso. El patio fue  embaldosado.

Antes

Después

Amak fue impactado con fuerza por Iota

La comunidad Amak del territorio indígena Mayagna Sauni Bu, en la Reserva Biósfera de Bosawás, fue una de las zonas más afectadas por el huracán Iota, y las pérdidas de los habitantes aún no se han recuperado.

Pineda impulsó una campaña de recaudación para lograr construir una vivienda de la ancianita Marlene Alvarado Bucardo y su familia, puesto que durante el huracán perdieron todo.

Contó con el apoyo de amigos y personas solidarias de diferentes partes del país, así como del extranjero, logrando recaudar 22 mil córdobas, con lo que pese a ser una cantidad pequeña para la construcción de una casa, se logró el objetivo, porque hubo mano de obra voluntaria de su familia.

“Lamentablemente ante la falta de apoyo extranjero y gubernamental no se ha avanzando en el proceso de recuperación de cultivos y viviendas”, lamentó Pineda, quien sí agradeció a quienes le apoyaron con esta causa humanitaria.

Pineda también llevó ropa y alimentos a la ancianita y su familia. Cortesía / NM

(Con información de ABC estéreo de Estelí).

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