22 abril, 2021

El dilema de los medios de comunicación: ¿puentes hacia la democracia o voceros del poder?

Ilustración de Análisis digital / NM

“En el fondo, la ideología tiene un poder de persuasión indiscutible. El discurso ideológico amenaza anestesiar nuestra mente, confundir la curiosidad, distorsionar la percepción de los hechos, de las cosas, de los acontecimientos.” Paulo Freire

 

Los medios de comunicación se han convertido en los voceros del poder de la naturaleza que sea, la complicidad directa ha hecho que los poderes se fortalezcan porque le han seguido el juego, por intereses ideológicos o económicos y continuamos en ese juego

Julio César Guerrero Dias

El uso del poder es lo que ha caracterizado en toda su historia a la humanidad, antes y ahora y seguro que lo seguirá practicando.

Quienes siempre han ejercido el poder se consideran más que los demás y este poder ha pasado, esa es la lucha que todavía persiste en todas partes, Nicaragua no está ajeno a eso.

Se entiende el poder como la acción que se ejerce sobre los seres humanos por los seres humanos, pues se podría hablar del ejercicio del poder sobre la materia muerta o las formas no humanas de vida.

Las ciencias humanas fundamentales identificaron hace tiempo que el ser humano es un ser de subjetividad y de símbolos, sus comportamientos, su sentido de pertenencia frente a otros actores, sus promesas, sus afectos, pasan por allí.

Por qué popularmente se dice que el poder corrompe, ¿será verdad? ¿quién es el que ejerce el poder sobre los otros, el poder o la persona que administra el poder? ¿por qué él que tiene el poder se considera mas que los otros?

¿La administración del poder le da ese derecho? ¿el poder ha hecho y desecho lo que ha querido? ¿qué espera usted de los que tienen el poder ahora? ¿y si otros lo llegaran a tener será igual? ¿Usted cree que van a ser diferente ya estando en el poder?

Igual que la vida, el poder es un misterio, un acertijo, sin embargo, no perdamos de vista que el poder es la acción dominante sobre los seres humanos, de eso estemos claros, en todas sus manifestaciones.

Existen tres formas características de poder, que por lo regular se dan mezcladas en todas las relaciones de poder, si bien con prioridades diferentes, la relación entre mandar y obedecer, la relación autoritativa y la relación cooperativa o democrática.

Donde más palpablemente parece expresarse el poder es en la relación entre mandar y obedecer, que además conoce muchas modificaciones, las cuales aparecen claras en los diversos medios de coacción o de sanciones, comenzando por la coacción física hasta la sustracción de la benevolencia.

La práctica de mandato y obediencia es la que ejercen las altas jerarquías y es la que mas se ejerce en todas partes del mundo y por supuesto en nuestro país.

Desde la familia, pasando por la educación formal, en lo laboral, en lo cultural desde el momento que se piensa que hay mejores culturas que otras, en lo religioso queriendo imponer doctrina, en fin es un ejercicio dominante sobre la sociedad.

En la relación autoritativa se forma una superioridad del uno sobre el otro.

En correspondencia el influjo va más a través del consejo y de la sugerencia, a través del asentimiento y la confianza, que mediante la coacción directa a la acción. Se basa esta relación autoritativa en la autoridad o prestigio de determinadas personas, que no es otra cosa que el renombre o buen crédito de estas personas que al fin finaliza igual que la primera el obedecimiento, lo que cambia mas bien ha sido la estrategia, pero el fin es lo mismo dominio sobre los demás.

En las sociedades antiguas los principales depositarios del prestigio eran los líderes religiosos, pero en la actualidad han pasado a desempeñar ese papel los intelectuales, los científicos y las figuras políticas.

Últimamente, sin embargo, la cultura de masas tiende a imponer cada vez más, por encima del prestigio, el glamour de cantantes y actores de cine.

Con el concepto formal cooperativa designamos las relaciones de poder que están llevadas por contratos mutuos, por compromisos, que se logran en discusiones, y por controles, que en mutua inspección y crítica deben llevar a cambios y mejoras. Obviamente todas las personas buscan el poder en el sentido de luchar por adquirir los medios y las capacidades para satisfacer sus necesidades y deseos.

La mejor forma de hacer una relación general de las sociedades, su estructura y su historia es en términos de las interrelaciones de lo que denominaremos los cuatro tipos del poder social: el ideológico, el económico, el militar y el político, mediante los cuales los seres humanos alcanzan una gama muy amplia, pero no exhaustiva, de su miríada de objetivos, es decir una cantidad indefinida de propósito.

El mundo del momento se debate en el poder social, desde el punto de vista ideológico, la lucha por el poder es lo político, porque la realidad es que si se quiere cambiar un sistema de la naturaleza que sea lo primero que se tiene que alcanzar es el poder político.

Ahí está enfrascados los cambios, por eso miramos todos los días en nuestro escenario que las figuras que se mencionan a través de las distintas organizaciones políticas como aspirantes a búsqueda del poder tratan de persuadir  a la sociedad para que los acompañen en esta tarea que no es fácil.

Ahora, para alcanzar el poder, hay un cómplice directo que se convierten en voceros del poder, los medios de comunicación que se han convertido en actores políticos y económicos cruciales de las democracias contemporáneas.

Su poder reside en su capacidad para influir en el poder: el poder de los gobiernos, jueces y legisladores, funcionarios públicos, también en los aspirantes de cualesquiera de las tendencias que sean, el poder de la política, para finalizar en el poder de decisión de los ciudadanos.

Los medios de comunicación dejaron de ser intermediarios o puente hacia la democracia si es que alguna vez lo fueron, para pasar a jugar la batalla del poder constituir, destituir o instituir, por eso la gran batalla ideológica se centra hoy en los medios de comunicación como voceros del poder.

Dejémosnos de cuento que los medios y los comunicadores son imparciales, neutros, que dicen la verdad, que son objetivos, no es cierto, desde el mismo momento que selecciona los datos de referencia que van a utilizar para construir su discurso informativo se pierde la aproximación a como se pudieron desarrollar los acontecimientos.

No se les debe de criticar por eso, son empresas informativas y los periodista tienen su ideología también tienen intereses, y no solo desde la información pura, también desde lo que opinan la diferencia es que una opinión descansa sobre subjetividades, teorías, supuesto e hipótesis con cierto argumento que permite explicar mejor cada situación, son el punto de vista del que habla o escribe.

Y esto es así, porque en el siglo XXI los medios perdieron su transparencia de encarnar la libertad de expresión y muchos de ellos se convirtieron en militantes de partido o voceros de un modelo de sociedad de los grupos financiero y de gobierno, menos Estado, más empresa privada. Su poder reside en la representación y expresión de los intereses partidarios y corporativos de grandes conglomerados empresariales a los que pertenecen.

Por eso, más que informar, ahora, hacen lobby para sus propios negocios; más que ejercer activamente la libertad de prensa, defienden la libertad de empresa, se convierten en voceros, porque a los dueños cuando deciden cerrar su empresa informativa ellos quedan bien porque, ya sean beneficiado de sus trabajadores, a veces a los periodistas les cuesta entender que son trabajadores que tienen un patrón y el día que el patrón decida cerrar la empresa por la razón que sea quedarán sin el sustento suyo y el de su familia, porque venden su fuerza de trabajo los, que mas están al lado del bien común siempre han sido los pequeños medios, los que el poder nos los apoya por que los considera como enemigos de ese poder.

Los medios, entonces, se convirtieron en voceros de sus amos y dejaron de ser los voceros de los ciudadanos. Su poder está en que militan y operan para el relato de hegemonía política que les conviene; operan sobre la opinión pública blindando unos y atacando otros modos de hacer política, inventando grietas, polarizaciones, crisis.

Su poder de lobby e incidencia política y económica está en que trabajan en la producción de visibilidades, percepciones, representaciones y emociones públicas. Así su incidencia afecta directamente los ambientes simbólicos, los climas sociales, el control y la vigilancia de la vida privada y públicas de los ciudadanos.

Los medios que ahora están mas expuestos al poder son aquellos que no tiene compromisos con el poder social, político y económico sino es su compromiso es partiendo de su ideología, estos son los pequeños medios, que gracia a las nuevas tecnologías surgen nuevas propuestas informativas, nuevos temas, otras informaciones que no aparecen en los medios establecido.

«Desde que los hombres reflexionan sobre la política, han oscilado entre dos interpretaciones diametralmente opuestas. Para unos, la política es esencialmente una lucha, una contienda que permite asegurar a los individuos y a los grupos que detentan el poder su dominación sobre la sociedad, al mismo tiempo que la adquisición de las ventajas que se desprenden de ello.

Para otros, la política es un esfuerzo por hacer reinar el orden y la justicia, siendo la misión del poder asegurar el interés general y el bien común […]. Para los primeros, la política sirve para mantener los privilegios de una minoría sobre la mayoría. Para los segundos, es un medio de realizar la integración de todos los individuos en la comunidad y de crear la “ciudad perfecta” de la que hablaba Aristóteles.» Duverger, M., Introducción a la política. Ariel, Barcelona, 1970.

¿En cuál de estas dos concepciones nosotros los ubicamos? ¿El poder a estado con los vulnerable o con los sectores mas pudientes? ¿cómo puede usted demostrar su poder? ¿cree que le queda algo de poder? ¿su poder radica en su conocimiento? Integremos a los ciudadanos a la socialización de las ideas para construir un poder de lleve beneficio a toda sociedad, no le dejemos está tarea solo a los medios ya que han perdido cierta hegemonía de credibilidad.

Julio César Guerrero Días

El ágora nica | Desde la antigua Roma, el espacio público sigue siendo el más idóneo y transparente para el debate.

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2 comentario en “El dilema de los medios de comunicación: ¿puentes hacia la democracia o voceros del poder?

  1. Buena entrada al tema, aquí los periodistas hacen influencer y por ende con Poder a cualesquier vende pollo, político de barrio, leguleyo entre otros sujetos, es inconcebible como llenan los espacios entrevistandolos

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