14 abril, 2021

Ni arriba ni abajo ¿estás preparado para morir?

Foto de Aleteia / NM

Una vez terminado el juego, el rey y el peón se guardan en una misma caja. (Refrán italiano)

Arnulfo Urrutia

¿Estás preparado para morir?

Si se lo preguntamos a una persona de 20 años, sería como preguntarle a un niño de ocho, si está preparado para el matrimonio.

En ambos casos, las preguntas se relacionan con eventos que se vislumbran muy lejanos. La gran diferencia es que un matrimonio puede ocurrir, o no, pero la muerte es indefectiblemente cierta. Es inevitable.

Nuestra cultura nos prepara para vivir; para “ganarnos” la vida, para el futuro laboral, para la autorrealización, para la reproducción, para protegernos de las desventuras y tantas otras cosas más, pero casi nunca para la muerte. De ahí que muchas personas llegan al momento de la partida sin estar preparadas.

Consideremos este ejemplo. Si una persona sabe, o es advertida que, en cualquier momento deberá realizar un viaje impostergable, con toda seguridad preparará una maleta o reunirá el mínimo necesario, para esperar el momento del viaje en referencia.

También, dejará organizados aquellos asuntos que normalmente requieren su atención, a fin de no interrumpir el normal funcionamiento de la familia y el trabajo.

¿Pero, si para un viaje de ida y vuelta, nos preparamos lo mejor posible, por qué no lo hacemos para morir? Alguien podrá pensar, es que para el viaje de la muerte no necesitamos llevar artículo alguno. Se puede viajar hasta desnudo. Efectivamente así es, pero también se sabe que el viaje sin retorno, puede implicar la necesidad de ordenar, arreglar y prever, ciertos asuntos financieros, legales y sentimentales, que de no hacerse podrían generar serios inconvenientes a otras personas.

Al margen de los asuntos antes mencionados, es en el aspecto personal de la partida en el que debemos estar más preparados. Generalmente son los apegos o las “tareas” pendientes, las causantes del miedo a morir.

A continuación, algunas preguntas para reflexionar sobre qué tan preparados estamos para partir.

¿Has vivido según lo que has querido?

¿Si temes morir, qué motiva ese temor?

¿Cuál sería el epitafio que resumiría tu vida?

Si te dieran a escoger vivir 20 años más en tus condiciones actuales, o cinco, con diez veces más bienestar. ¿Aceptarías el canje?

Si al momento de partir pudieras dar un consejo ¿cuál sería?

¿Es lógico morir?

¿Cuál sería tu momento ideal para morir?

¿Prefieres que la muerte te sorprenda o que ese día esté en tu agenda?

¿Si vivieras el doble de años, serías el doble de feliz?

¿Prefieres ser sepultado o incinerado?

Para finalizar, les dejo esta breve anécdota:

Conocí una familia de abolengo que no enterraba a sus muertos. “Los elevaban”. Tenían un mausoleo en el cementerio que era como un archivador: gavetas y gavetas hacia arriba. –A la gente común es a la que se entierra— me explicaron.

Tiempo después supe que uno de sus miembros se suicidó, lanzándose de su yate en medio océano. Ni elevado ni enterrado. ¡Desapareció!

Lo terrible no es la muerte, sino, pensar que la muerte es algo terrible. (Epicteto, filósofo griego).

Arnulfo Urrutia

Perspectivas desde mi balcón | Después de conversar en la esquina, en el negocio, en la oficina, donde haya interlocutores, Arnulfo Urrutia se va a su balcón y desde ahí elabora sus ideas positivas y recomienda reconstruir sus pensamientos para luego compartirlos.

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2 comentario en “Ni arriba ni abajo ¿estás preparado para morir?

  1. Difiero, el sistema nos enseña a existir, sin explicar que el verdadero éxito es la vida( no el dinero) y esa debes vivirla…cuando comprendes en la naturaleza tu insignificancia; valoras hasta la sombra de una hoja, no es necesario prepararte para morir, solo vive y trata de hacerlo plenamente, de ahí un adagio “Se debe saber vivir,para saber morir”… si has vivido feliz sabiendo que lo procuras día a día es feliz que te encontrara la muerte, en cuanto a la anécdota, son seres completamente vacíos, quizás no escucharon ( con todo y su abolengo) de Alejandro Magno, un grande e inmenso imperio, absoluto poder y riqueza incalculable… no queda nada de eso, aunque también dudo mucho que los elevados de abolengo hayan tenido el 0.0001% de tanta gloria de Alejandro,somos parte de la Tierra y a ella volveremos, es así de simple, su escrito mantiene al lector con ese hilo de continuar la lectura y mencionar a los griegos llamo mucho mi atención, atento a su próximo artículo.

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