18 mayo, 2021

Rosario Murillo: Reina Madre de Nicaragua

Fotografía tomada de medios oficiales del gobierno

El periodista y escritor Sergio Simpson ha preparado una serie de trabajos producto de la forma en que piensan algunos militantes del FSLN, es la interpretación y aspiración de ellos, la antigua guerrilla que prometió construir un Estado de justicia y libertad 

Sergio Simpson

Segunda parte

Sin duda, la compañera Rosario sería reina Madre de Nicaragua, a nadie le vendría mejor ese cargo, heredera de Rubén Darío y Augusto C. Sandino, dos personas consideradas las más representativas de Nicaragua.

Sobre todo, ella fiel al comandante Daniel, al sandinismo. Luchadora guerrillera en tiempos de la dictadura somocista, de las poetas que socaron y protestaron, como Leonel Rugama. Fue arrestada, corrió peligro su vida y tuvo que huir al exilio, a Costa Rica, desde donde siguió batallando.

Proveniente de una familia honorable estudió en Europa, se cultivó para ponerse al servicio de su pueblo, activista por la libertad de los presos sandinistas, guerrillera cultural, militante fogueada, hippie desde los años sesenta: Por la paz y el amor libre.

Mujer intelectual, creadora de mensajes que cautivan, con varios libros escritos, temple de hierro y hábil en los vericuetos del poder para defender el legado de los libertadores y de los héroes y mártires de la revolución sandinista.

Ella es de clase, educada con clase, superior a los oligarcas de antaño que piensan son los únicos para acaparar el poder absoluto. La compañera Rosario, no por deficiente, fue la asistente, la confidente, de Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, conoció su agenda.

Parió ella muy joven, y ese sentimiento maternal es el que manifiesta para proteger y guiar al pueblo pobre víctima de la burguesía, el imperialismo, el somocismo.

Hay quienes no la consideran el relevo del comandante Daniel, pero la compa Rosario ha demostrado ser la dirigente continuadora de la revolución sandinista. Quienes la cuestionan son traidores.

Como Madre de La Patria ha educado a sus hijos e hijas, otorgándoles el cincuenta por ciento del poder, y los ha juramentado ministros de Estado, y son empresarios destacados en las finanzas mundiales. Los preparó para gobernar.

La única fallada en la familia impoluta es la Zoilamérica, ésta quiso disputar el amor puro que se profesan su madre y su padre adoptivo. Lo acusó, quiso destruirlo, pero la Corte Suprema de Justicia rechazó los cargos por extemporáneos y falsos.

Doña Rosario es la máxima representante de la mujer nicaragüense, de aquella que vive en bonanza y quiere lucir los diseños como la primera dama y vicepresidenta.

También es la guía de las mujeres humildes y maltratadas, víctimas de la violencia, a quienes ha protegido por medio de las instancias del gobierno: Comisaría de la Mujer, Casa Materna, Ministerio de Familia, etcétera.

Aunque quieran ofenderla llamándola Chamuca, esa mujer es líder de aquella mujer que vive en residencial y su presupuesto es superior a la canasta básica, y sabe que su poder de compra ha estado estable y vive feliz.

Ni las vulgareaderas de caricaturistas, ni los memes de los puchitos ofendiéndola, ni las protestas de los hijos de satanás, ni los sermones de sotanudos diabólicos, nada en esta tierra ni el universo vencerá el poder de la compañera Rosario, porque su ser es galáctico, terrícola, y subterráneo.

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