24 septiembre, 2021

La nomofobia o el mundo de los esclavos digitales del móvil

Imagen de Cadena Dial / NM

Hernán E. Barrios Carrillo

La nomofobia es una enfermedad que, según fuentes médicas, aún hoy, no hay cura definida para tal adicción, lo cual me permite hacer un nuevo enfoque por la vigencia del fenómeno y su acentuado crecimiento en la sociedad a tal punto que ha avivado el debate sobre el inminente peligro de esta adicción y, además, su invasión a la privacidad y hasta se dice que nos está llevando al debilitamiento de la democracia.

La nomofobia es una burbuja en que –peligrosamente– muchos estamos cayendo. Un Truman Show. Al respecto Andrew Niccol, escritor de Truman Show, dijo: sabes que has triunfado cuando tienes una enfermedad que lleva tu nombre. (ver la película).

¿Pero en qué consiste la nomofobia? Es igual a esclavos del móvil, desesperación y ansiedad por no estar conectado a tu teléfono inteligente (Smartphone), el miedo a no escuchar tus mensajes y peor aún, que tus mensajes los lea otro, máxime si andas en amores o negocios ilícitos y clandestinos.

El nomófobo, al despertarse lo primero que busca es su teléfono, usándolo durante el día todo el tiempo que hace disponible, y al acostarse por lo general a altas horas de la noche lo último que deja es su aparato.

El smartphone se ha vuelto una herramienta doméstica que la hemos hecho imprescindible, al punto que se ha convertido en una molestia para la convivencia social y en muchos casos se ha convertido en un mal de salud con destino a un problema de salud pública.

Hay que reconocer, sin embargo, lo útil e importante que es como instrumento de trabajo en la era moderna sobre todo digital cuando su utilidad es positiva y productiva en casi todos los sectores laborales.

Con la pandemia se ha vuelto tan necesario como la vacuna, pero el problema es cuando nos dejamos llevar hacia a la adicción de la cual muchos no pueden salir. Esta adicción ha llevado a casos extremos como el debilitamiento o hasta la separación de parejas, la falta de armonía en la familia cuando están juntos en la mesa. Los mismos creadores del documental ‘’El dilema de las redes sociales’’, The Social Dilemma, de Netflix, explican sobre el daño de todas estas plataformas tanto para la privacidad como para la democracia pues están programadas para generar adicción y explotar la vulnerabilidad humana.

Del colega Guillermo Cortés, leí su preocupación sobre esta adicción y prometió hacer un alto en el camino o al menos bajar su participación, lo que me parece no le ha sido fácil, y en este particular yo lamento que se retire, pues es de los pocos cuyo sitio web es positivo y productivo—informa, instruye, educa, opina, genera mayores opiniones, me parece que sus consideraciones hacen un aporte al desarrollo político y social de nuestra Nicaragua que tanto lo necesita.

Penosamente, la mayoría de las o los usuarios toman las redes sociales para promocionar sus insulsos egos, exhibir su narcisismo adolescente, y a veces con rostros macerados por los años sin darse cuenta que su tiempo ya pasó, proyectan en la pantalla de sus móviles, Tablet o laptop el regresismo en que viven, pero bueno—de todo hay en la viña del Señor!.

Según Tristan Harris, un antiguo empleado de Google dijo: las redes tienen el potencial de desestabilizar y corroer el tejido social y Shoshana Zuboof, autora del libro The Age of surveillance Capitalism, ‘’La era del Capitalismo de vigilancia’’, en una entrevista con la BBC, dijo: “Está demostrado que las redes sociales pueden afectar las emociones y la conducta del usuario sin despertar su conciencia. La gente es totalmente ignorante’’

Nomophobia, un término que proviene del anglicismo: no mobile-phone-phobia—una dependencia que produce una sensación infundada de estar incomunicado, en muchos casos hasta enloquecer ante lo imposible por contactarse con alguien, o de que otros lo vean o lo lean.es un trastorno que sufren sin saberlo, al menos la mitad de la población. (Laura Martínez)

Dichosamente cuando todavía no se ha llegado a esa etapa la que habría que evitar a toda costa, uno puede pasar velozmente la yema de sus dedos sobre la pantalla y soslayar toda la basura de imágenes o textos que constantemente aparece de los cibernautas adictos que en muchos casos no aportan nada a la ortografía, más bien la degradan.

Ser social y conciencia social no significa que nos disgreguemos, desarrollemos más el sentimiento de familia, apartémonos lo más que podamos sin divorciarnos por supuesto de los aparatos de la comunicación social.

Los excesos son nocivos, que el capitalismo y las tecnologías no nos consuman como mercancía o masa amorfa, pues ya lo dijo Roger Mac Namee: “En los primeros 50 años Silicon Valley vendía hardware y software, en los  últimos ha vendido a sus usuarios. Los anunciantes son clientes, y nosotros, el bien (producto) vendido’’.

Hernán E. Barrios Carrillo

Seguir el camino⎪Tan importante es el derecho positivo para la justicia y el desarrollo social, como el derecho subjetivo que cada quien obtenga y haga lo que el anterior derecho le permite.

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Un pensamiento en “La nomofobia o el mundo de los esclavos digitales del móvil

  1. Es preocupante. Pero ante la pandemia. El temor de salir de casa por la delincuencia. El no poder salir por la falta de dinero y otras cosas más, hacen de tu celular tu mejor aliado. Es un mal necesario. Juega un papel social de singular importancia. Se interactiva con nuevos y viejos amigos, se investiga, se ríe….hasta se pueden tumbar gobiernos con este aparato.

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