9 mayo, 2021

Bienvenido colega Hernán Barrios con su artículo: Al peor conocido y al malvado por conocer

Le damos la bienvenida al veterano periodista nicaragüense, Hernán Ernesto Barrios Carrillo quien se inició en el periodismo en 1970 a sus 18 años. Egresado de la Universidad Centroamericana, UCA y fundador de la Unión de Periodistas de Nicaragua en 1978. Se ha desempeñado por muchos años como relacionista público y articulista como se inaugura ahora en Nuevas Miradas.

Hernán Barrios Carrillo (*)

El que corrige al burlón se gana que lo insulten; y el que reprende al malvado se gana su desprecio.

Proverbio 9: 7

En 1980, después de la victoria de Ronald Reagan, el gran Gabriel García Márquez, escribió un artículo titulado “Del malo conocido al peor por conocer”. Parafraseando a Gabo es que me atrevo a publicar este artículo sobre Trump para pincelar la coyuntura que viven Los Estados Unidos y el resto del planeta pues lo que sucede ahí compete al mundo

Dos contextos distintos es verdad. Lo que sucedió con Reagan, no es la bravuconada que ahora pasa con Trump, que no reconoce la victoria de Biden y quiéralo o no llegará al 2025 rumiando su derrota; y si de maldades hablamos, Reagan, también de derecha, se quedó enano frente al encopetado rubio de la ultraderecha norteamericana.

Los malvados intuyen con mayor rapidez los que les puede pasar en el futuro inmediato precisamente porque actúan con perversión y a priori, a diferencia de los sensatos que disciernen pausadamente las cosas.

No es casual que Trump se haya adelantado con muchos días al 3 de noviembre anunciando que habría fraude en las elecciones, porque en el fondo de su conciencia sabe que las cosas las hizo muy mal, sobre todo lo de la pandemia, entre otras tareas.

No es lo mismo administrar un gobierno, el más complejo del mundo desde la Casa Blanca, que administrar negocios a su gusto y antojo desde la Torre Trump, como si se tratara de un enorme centro comercial.

Gabo desde su atalaya literaria y desde sus posiciones de izquierda abrazando el castro-marxismo, hizo su enfoque atinado hasta el momento del triunfo del Vaquero de Illinois, igual lo hicieron otros analistas y periodistas en el mundo de la comunicación; pero la realidad sobre la doble administración Reagan, fue otra, pues fue de gran éxito para el pueblo norteamericano y muchos gobiernos aliados, al punto de que si la Constitución Norteamericana, permitiera la reelección por tercera vez, la hubiera ganado fácilmente.

En ese entonces, García Márquez, escribió: Estados Unidos al término de una campaña electoral que durante casi un año mantuvo al mundo con el último aliento—ha hecho dos veces lo contrario en una sola vez: ‘’eligió al peor desconocido. Fue un cataclismo arrasador con muy pocos precedentes en la vida de ese país asombroso’’—pero no le ha servido para escoger un presidente digno de su tamaño’’; esto refiriéndose a la contienda entre Carter y Reagan. (que parecido a lo de Trump e Hilary en 2016), verdad.

Si Trump fuera un poquito más inteligente y su ego no lo elevara a la altura de su soberbia, no solo ya le hubiera dado la mano a Biden sino que lo hubiera abrazado reconociendo su victoria y consigo mismo su derrota, si tuviera conciencia que lidera un masa de votantes única en la historia de los republicanos y los propios Estados Unidos, más de 70 millones de norteamericanos.

El pudiera convertirse en el jefe de un Partido Republicano tan grande como nunca lo ha tenido Estados Unidos, capaz de alcanzar fácilmente otra vez la Casa Blanca para el 2025, pero su miopía política no deja ver más allá de sus narices y parece estar más adaptado a las pasarelas de Miss Universo, a los realitys show de los escenarios de la pantalla chica.

Si tan solo hubiera escuchado a sus asesores, aunque no conociera la historia y la geografía de su país, otro gallo le hubiera cantado.

La realidad ha demostrado que él no es político, en eso le llevó mucha ventaja Reagan, cuyo éxito no solo fue económico sino más bien político-ideológico que le cumplió sus sueños: combatir el comunismo y fue bajo su administración, después de 70 años con la ayuda del Vaticano que se dio la implosión de la Unión Soviética y el inicio del fin de la Guerra Fría. Quiero dejar sentado que no celebro la brutal guerra que nos montó con la Contra en la década de los 80, pues es tema aparte.

Debido a su mediocridad, su maldad está por verse todavía pues tiene varias causas pendientes a responder ante la justicia, ahora que pase a ser un ciudadano sin inmunidad presidencial, delitos federales, estatales y de abusos sexuales, de las que hasta ahora se presume inocente hasta que no se demuestre lo contrario.

Hay que dejar bien claro que los otros ochenta y pico de millones que votaron por Biden, lo hicieron en defensa de la democracia, pues Trump atentó contra ella sin ningún reparo y su reelección hubiera sido un peligro muy difícil de reparar.

(*) Periodista y abogado

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