13 junio, 2021

Jóvenes diseñadores y constructores proponen casas de bambú resistentes a huracanes en el Caribe

Infografía de Nuevas Miradas

Juan Ramón Huerta

Le llaman el “acero vegetal”, sin embargo en el sentido común de las personas se fija la idea de la debilidad del bambú al agua, la furia de los vientos y las termitas o comejenes, verdaderos ejércitos destructores de la madera.

Moisés Flores, un joven arquitecto, originario de San José de los Remates, sonríe cuando le expreso mis dudas acerca de que una casa de bambú resista vientos de 240 kilómetros por hora de un huracán categoría 5.

Flores pertenece a un grupo de profesionales del diseño y la construcción de carácter multidisciplinario que se denomina Bambuksa y que desee hace algún tiempo ha trabajado con urbanizadoras de carácter social en lugares alejados de Nicaragua.

 

Ellos trabajan con bambú de las especies originarias, casualmente, en la región del caribe como las guadua, entrogalamos, angustifolia y aculatada o amplexifolia, que son utilizadas por los mayangnas y mískitus para construir camas y las paredes de sus casas, pero de manera silvestre, sin curar.

Aunque el bambú pertenece a la familia de las gramíneas y no tiene las mismas propiedades que la madera común. En todo el mundo se conocen alrededor de 130 especies herbáceas y 1.450 especies de bambúes leñosos.

En Nicaragua hay más de cien especies, pero no todas se utilizan para la construcción. Flores explica que para construir las casas que ellos proponen para la costa Caribe, ahí donde entran los huracanes, ellos lo curan bajo una modalidad colombiana que es por inyección de los químicos y el secado de forma vertical.

Los tallos de bambú crecen un promedio de 25 cm por día, y alcanzan su altura máxima en sólo 6-7 meses (algunas especies de bambúes tropicales crecen hasta 30-40 m), dice la literatura científica de esta especie.

Sitios en internet como Ecohabitar precisan que para evitar que el bambú se erosione (y hasta cierto punto se agriete), se deben aplicar 2 capas de sellador especial sobre la superficie. Un sellador de bambú de alta calidad es reconocido por su alta resistencia a la humedad y a la radiación ultravioleta. Tal mancha o sellador contiene un conservante hidrófugo como la cera, la parafina o la resina, y un aglutinante que minimiza la degradación, la contracción y la hinchazón.

La propuesta de Bambuksa consiste en trabajar con urbanizadoras nacionales de perfil social que intermedie financiamientos para que las familias que han perdido sus casas por los huracanes Eta e Iota tengan acceso.

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