24 septiembre, 2021

Lo difícil de una negociación política cuando se ha perdido la confianza

Gráfico de Crisol TIC / NM

“Las negociaciones suelen ir mejor cuando existe la confianza. Es muy difícil negociar cuando las partes desconfían”.                    Samuel Johnson

 

La negociación política siempre ha estado presente cuando las crisis sociales, políticas y económica son insostenibles, el problema es que siempre se ha negociado distribución, es decir te doy esto y vos me das lo otro, un tipo negociación inaceptable.

Julio César Guerrero Dias

Las sociedades, a nivel global, se enfrentan a mayores demandas de los diferentes grupos que por diferentes circunstancias salen a las calles a plantear sus necesidades porque sus modelos existentes ya no responden a sus necesidades sociales, políticas y económicas.

Los problemas sociales pasan por diferentes estadios donde los gobernantes deben de estar pendientes para que la sociedad mantenga algo de tranquilidad y que dé pie a una gobernanza en paz y armonía social.

El primer momento donde se gesta la intranquilidad dentro de la sociedad, es cuando se identifican problemas sociales, políticos y económicos y que los grupos sociales los evidencian y los expones a los tomadores de decisiones.

Si estos problemas no se escuchan ni tratan de resolverlos; o ponen oídos sordos al asunto, estos problemas se convierten en conflictos a escalas mas complejas por la acumulación de descontentos, hay mas voces inquietas y van sumando mas descontento social.

Cuando estos dos niveles no se las ha dado ninguna respuesta pasa al último estadio que es el mas delicado socialmente, las crisis sociales, políticas y económicas, escenario donde la sociedad ha perdido el temor al poder y van a seguir demandando.

¿En qué estadio nos encontramos los nicaragüenses? Cuando se llega a esta situación es cuando surgen las negociaciones políticas para darle salida a la crisis ¿es viable una negociación política? ¿se confía en una negación política? ¿cómo han sido las negociaciones políticas en nuestro país? ¿habrá otra negociación para salir de la crisis?

El reconocido Secretario de Estado de los Estados Unidos y negociador Henry Kissinger definió la negociación como “el proceso de combinar posiciones conflictivas en una posición común, bajo una decisión de unanimidad” (Kissinger, 1969).

Por otro lado, los teóricos describen las negociaciones como eventos de arte diplomático, reflexiones mecánicas de poder relativo, interacciones ponderadas entre tipos de personalidad o procesos de toma de decisiones racionales.

Aunque las definiciones formales de negociación varían, los teóricos aceptan ciertos principios básicos. En primer lugar, entre ellos existe el supuesto de que las partes que negocian lleguen a un acuerdo al menos en un punto fundamental. Comparten la creencia de que sus objetivos respectivos se cumplirán mejor al entablar una negociación con la otra parte.

El conflicto “puro”, definido como la existencia de intereses encontrados entre las partes en ausencia de intereses compartidos, es una anomalía en las relaciones sociales, en las sociedades que la característica determinante de la relación entre los sujetos es de mutua dependencia.

En la era moderna, ha aumentado la necesidad de desarrollar mecanismos y habilidades para manejar los intercambios diarios, como en la necesidad de superar los obstáculos que surgen cuando satisfacer los intereses, los valores o las metas de una nación depende de las acciones o de las intenciones del otro.

A nivel nacional, las políticas deben abordar y, de ser posible, resolver las tensiones entre los intereses a menudo divergentes de las partes interesadas,

En el ámbito social y económicas éstas pueden ser productores, consumidores, dueños de empresas, trabajadores, organizaciones, toda la sociedad civil, así como también gobiernos locales y nacionales. Los gobiernos deben lidiar con cuestiones paralelas relacionadas con la degradación de la calidad de vida de la sociedad la preservación cultural o con temas de interés económico y, al mismo tiempo, con el cumplimiento de los compromisos nacionales relacionados con el derecho que tiene la sociedad, la libertad de expresión, el derecho a organizarse, la libre movilización, de velar por la buena administración pública.

Sorprende que en la última década en Nicaragua, cuando se aparentaba un crecimiento estable y una armonía social se haya generado de manera inmediata un descontento social que nos mantiene desde el 2018 eso nos lleva a pensar que no era lo que mirábamos si no que era un espejismo, una falsa realidad.

Por lo tanto, de manera implícita, las partes que negocian deben de llegar a la conclusión, al menos por un momento, pueden satisfacer sus metas o inquietudes personales, en función de las necesidades de los diferentes grupos sociales de manera más favorable al acordar una solución conjuntamente con la otra parte y no intentando satisfacer sus metas e inquietudes de manera unilateral.

El primer paso para las negociaciones basadas en principios es identificar los intereses de la sociedad para que se sienta identificada con los que están en el proceso de negociación y se sientan representadas.

Hasta el momento este involucramiento de la sociedad no es evidente mucho menos en los que se organizan políticamente que dicen que representan a la sociedad, es tan claro que no se han puesto de acuerdo los que se llaman de oposición por que cada grupo social y político está determinando su posición, la fragmentación está presente, no hay unidad dentro la diversidad.

Otro aspecto a considerar en la negociación es de las estrategias integradoras, son las personas, a veces se olvidan de que el otro lado está compuesto por personas que, al igual que ellos, están sujetas a las debilidades humanas como las emociones, que son el potencial para que se produzcan malos entendidos y supuestos erróneos.

Hemos visto que hay personas violentas, agresivas, energúmenas, utilizando un lenguaje lleno de odio, esas personas no puede ser parte de la negociación porque genera la misma reacción con los que se está negociando, y eso no permite acercarse a posiciones de encuentro, si no que se aleja mas y tomar posiciones de fuerza.

Cuanto mejor sea la relación, es posible que haya mayor cooperación del contrario a su vez logrará cada una de las partes mayor información y la podrán compartir de manera cómoda, respetuosa y mayores serán las posibilidades de llegar a una solución en la que todos ganen.

Esto puede permitir tomar medidas para asegurarse de que ninguna de las partes está forzada a desprestigiarse o a parecer personalmente comprometida por haberse acomodado a las exigencias de la otra parte, las negociaciones tienen que ser factibles, razonables, reales y siempre tomando como base los demandantes.

Guardar una postura madura, seria, formal y sensata puede ser la clave para las negociaciones que han llegado a un punto muerto o para las situaciones en las que las negociaciones no han comenzado. Ofrecer gestos de amabilidad que le den al oponente una forma de justificar un cambio en su propia posición, quizás ante un grupo interesado.

Por otro lado, los negociadores deben saber que protegerse contra el desprestigio no debería ser algo tan central en el proceso que opaque la importancia de las cuestiones tangibles que están en juego o que genere intensos conflictos que puedan demorar o evitar el avance hacia un acuerdo.

También hay que considerar, los negociadores nunca deben subestimar la importancia de la honestidad y la confianza en las negociaciones, es un punto fundamental, la percepción que los negociadores tienen de cada uno es un factor crucial que influye en la fluidez de las negociaciones. Ser respetuoso, diplomático y mantener la propia credibilidad es esencial para crear relaciones personales positivas y para evitar las emociones negativas que pueden tener como resultado una vuelta a las tácticas distributivas.

A veces, es más fácil decirlo que hacerlo; la confianza en las relaciones se construye lentamente y se destruye con facilidad. Cumplir con los compromisos es una forma de que las partes creen la confianza y así esto funciona como otro elemento esencial de las negociaciones, el diálogo que se intentó realizar nunca fue ni un intento de diálogo por que no hubo voluntades de las partes, las posiciones de fuerza fue lo dominante, se desaprovecho el momento para establecer una verdadera negociación.

Criterios y legitimidad son fundamentales en una negociación al negociar posiciones, los negociadores crean una situación en la que un lado debe conceder cierta demanda original para que las negociaciones tengan éxito, la negociación de posiciones es la negociación en la que los dos lados quedan atrapados en posiciones incompatibles.

De acuerdo con Fisher y Ury, esto puede llevar a un conflicto de voluntades, amargura y puntos muertos. Sostienen que cuando las negociaciones se enfocan de esta manera, incluso cuando se logra llegar a un acuerdo, éste puede tener un costo alto.

Por ejemplo, los negociadores de posiciones pueden llegar a una solución finalmente que parezca que divide la diferencia entre las dos posiciones, aunque una solución compuesta en forma más racional hubiera sido mejor para los intereses de ambas partes.

Por último, los acuerdos que se logran de esta manera pueden tener poco fundamento para ser implementados si las partes posteriormente concluyen que el acuerdo exigía una solución sin legitimidad. Los autores sostienen que existe una forma mejor de abordar el proceso de negociación. Esto implica invocar criterios objetivos como parte del proceso de negociación.

El compromiso a una solución negociada sólo es duradero si todas las partes cumplen con los compromisos que asumen, ninguna de las partes en una negociación debe crear intencionalmente compromisos que no tratará de cumplir, durante el proceso de negociación.

Las partes deben pensar cuidadosamente acerca del tipo de compromisos que deben estar preparados para asumir. ¿Son las personas idóneas? ¿Son capaces de cumplirlos? ¿Cuán amplios deben ser los compromisos? ¿Cuándo se esperará que cada parte haga buen uso de sus promesas? ¿Cómo se cumplirán? ¿Cómo se evaluará dichos acuerdos? ¿Quiénes los evaluará?

¿A quién se los presentarán? ¿será transparente dicha negociación? ¿Qué tipo de enfoque se le dará a la negociación? ¿estructural, estratégico, conductual, intercambio de concesiones, integrador?

Cada uno de estos enfoques tienen sus propios objetivos, de tal manera que los participantes deberán estar totalmente claros cuál de ellos es el que beneficiará a toda la sociedad.

La negociación sólo es posible a través de la comunicación, que sentirse escuchado también es un interés clave para ambas partes en una negociación, la buena comunicación puede modificar actitudes, evitar o solucionar trabas y malos entendidos y ayudar a mejorar las relaciones.

Además, la buena comunicación es esencial para transmitir convincentemente el mensaje y para comprender por completo el mensaje de la otra parte, con frecuencia los negociadores ven obstaculizadas sus funciones por los errores o las ineficiencias comunicativas comunes.

Por ejemplo, las partes pueden concentrarse sólo en sus propias respuestas y olvidarse de escuchar lo que el otro está diciendo. Al escuchar se obtiene importante información sobre el otro y se demuestra que uno está atento a las ideas de la otra persona y que respeta sus inquietudes.

Por último la negociación es un proceso de interacción comunicacional, entre seres humanos, mediante el cual dos o más personas, que tienen intereses tanto comunes como opuestos intercambian información, durante un periodo de tiempo, modificando su relacionamiento futuro mediante un acuerdo, con miras a lograr la satisfacción total o parcial de sus intereses respectivos.

Siempre los que van a negociar tendrán presente que están representando a los grupos sociales y a sus demandas, al bien común, a los intereses colectivos.

¿Por qué tanta desconfianza en la negociación política? ¿Quién gana en una negociación? ¿Es necesaria una negociación para superar la crisis? ¿Se sentarán las partes para negociar? ¿Qué se puede negociar entre las partes en conflicto? ¿Qué es lo no negociable? ¿Cómo salir de esto? Tal vez usted tiene mas pregunta agréguelas.

Julio César Guerrero Días

El ágora nica | Desde la antigua Roma, el espacio público sigue siendo el más idóneo y transparente para el debate.

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