25 octubre, 2021

ETA no se ensañó en Bilwi aunque dejó las huellas de su violencia

Foto cortesía de Fernando Saavedra / NM

Foto cortesía de Fernando Saavedra / NM

El periodista Guillermo Cortés ha estado en varios acontecimientos de esta naturaleza; primero en la cobertura periodística del huracán Joan en Bluefields; luego mediante el primer cibermedio que tuvo Nicaragua, mantuvo constante información sobre el Mitch. Es valiosa su experiencia en estos eventos.

Guillermo Cortés Domínguez

Anoche me planté frente a la computadora para esperar la llegada de ETA, pensando que sería a las 2:00 a.m., pero a las 12:00 am, eso ya era incierto y me fui a acostar con cierto pesar.

Había seguido los movimientos más recientes del huracán ETA, que en un buen tramo se desplazó casi en línea recta, pero hubo un abrupto giro que lo puso directamente en camino a Bilwi. Además, en menos de 24 horas pasó de categoría 1 a casi 5. ¿Qué es esa barbaridad? ¿Por qué suceden estas cosas? ¿Por qué abandonó su ruta original? ¿Por qué alcanzó tan vertiginosamente una capacidad tan catastrófica?

Foto cortesía de Fernando Saavedra / NM

¿Cuáles son las ganas de ir a joder a la gente? Y recordé el “Joan”, en Bluefields, adonde fui a darle cobertura al paso del meteoro, que también llegó de madrugada y al salir el sol vimos la alucinante imagen de toda una ciudad en escombros. Imaginé con desasosiego que sucedería lo mismo en Bilwi. Esta mañana me levanté como todos los días a las 5:25 am y me lancé nervioso y de una manera compulsiva a la compu. ETA había entrado a tierra a las 4:30 a.m. Escuché una radio de Siuna, leí algo del Centro Nacional de Huracanes de EE. UU. y una nota de La Prensa.

Tomado del muro de H. García / NM

Respiré aliviado porque, aun con cierta incertidumbre, tenía la certeza de que Bilwi se había salvado, quedó ilesa, con pocos daños que, comparados con lo que potencialmente habría sucedido, no son nada.

Pero peligran las ciudades mineras y muchas comunidades indígenas, porque habrá tremendas inundaciones. El poderoso y violento ETA pegó en tierra 35 kilómetros al sur de Bilwi; a las minas llegará como tormenta tropical, y a Jinotega, como depresión. Esperemos que las cantidades astronómicas de agua que están cayendo no causen tanto daño.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!