21 octubre, 2021

¿Existe en Nicaragua una filosofía educativa de Estado?

Henry A. Petrie

La educación, entendida como proceso dialéctico, siempre deberá estar en discusión, en constante valoración y reconceptualización.

En materia educativa nada debe asumirse desde patrones inamovibles, como si el curso de la vida fuese estático. La tercera década del siglo XXI profundizará y acelerará cambios sustanciales que, desde ya, están negando la forma de vida que heredamos de la modernidad, conceptos civilizatorios y valores que nos han regido u orientado en el proceder humano. Nada es como ayer y hoy está estructurando un nuevo mundo.

Esta es suficiente razón para sacudirnos el esquema, la escolástica, el academicismo, todo anquilosado en los claustros, desvinculados de las nuevas formas de la existencia humana y, de las tendencias actuales de vida no humana u orgánica ‒la robótica, por ejemplo‒.

Hemos asumido recetas educativas de países «avanzados y cultos», nuestros expertos han sido formados en prestigiosas universidades, pero nuestros modelos se han diseñado ignorando las escuelitas de la Nicaragua profunda. Nos hemos enfocado en la profesionalización desde la necesidad del mercado, no así en la formación que implique desarrollo de capacidades intelectuales de acuerdo a nuestras culturas. Hemos respondido a un concepto extranjerizante, que en virtud de cosmopolita y global, es totalmente dependiente de los centros del poder.

¿Pretenden tapar colapso de susbistemas educativos al eliminar exámenes de admisión en universidades?

Nos hemos bandeado de un punto a otro: Estados Unidos de América, Cuba, Rusia, Suecia, Finlandia, Japón, Venezuela y seguro dentro de poco China. Nuestras eminencias han sido los adoradores de esos sistemas educativos, másteres en calco mecánico del conocimiento. Aún se abraza un concepto bancario y conservador de la educación. Pero, ¿cómo revolucionar la educación en Nicaragua si no tenemos una visión clara de lo que somos y representamos para la humanidad?

No basta el aula, hay que hacer de cada estudiante el aula. La educación debe concebirse más allá del edificio, del presupuesto particular y de las herramientas pedagógicas.

La educación debe forjarse desde la voluntad y determinación de la persona, desde su convencimiento y elección por su formación integral.

En el nuevo tiempo la autodidaxia y el acompañamiento docente es esencial, porque la velocidad del desarrollo tecnológico es impresionante y debemos caminar a la par de la novedad científica. En tal sentido, todo el sistema tiene que revisarse y transformarse, los problemas estructurales tienen que dar pase a una nueva realidad educativa, donde discentes y docentes sean el binomio esencial.

¿Cuál es nuestra filosofía educativa de Estado? Hablo de una filosofía debatida y resuelta por la ciudadanía mediante un amplio proceso de consulta, que plantee los pilares fundamentales de la educación en Nicaragua en los próximos 25 años; que ubique como centro al ser humano en formación a través del diálogo, la lectura y la investigación.

El conocimiento es dinámico, inacabable, razón por la cual el cuestionamiento debería ser esencial en las nuevas generaciones. Se trata de que el humano se forje a sí mismo, que su conciencia se eleve y su ubicación en el mundo le brinde razones suficientes para vivir.

Sería un proceso que va más allá de las autoridades, técnicos y asesores del Ministerio de Educación; más allá de los intereses partidarios y de los grupos económicos. Es sustancial la participación de la juventud, docentes, padres de familia, artistas e intelectuales, la sociedad civil. ¿A qué estaríamos apostando? ¿A más competencias? Hasta el momento parece prioritario el mercado, la sociedad competitiva y los valores que la fundamentan. ¿Cuál, entonces, ha de ser el sentido de la formación de la personalidad del nicaragüense?

El modelo educativo que estamos siguiendo caducó hace rato. ¿Cuál es el efecto que la educación está teniendo en la sociedad nicaragüense? Veamos el contraste: violencia intrafamiliar, feminicidios, violadores, corrupción en todos los ámbitos de la sociedad, caudillismos, fanatismo político y religioso, degradación ambiental, pobreza en crecimiento, etcétera.

Debate: ¿Es o no importante realizar un examen de admisión para ingresar a la Universidad?

La escuela tradicional evolucionará, se irá despojando de la obligatoria presencia en una aula y su enfoque de enseñanza será mucho más versátil, cuyo centro ha de ser la familia y la comunidad.

El aula está transformándose, ampliándose, dotándose de otras posibilidades técnicas, superando la distancia y el tiempo. El concepto «Título» desde hace algunos años se está cuestionando con fuerza. Título no es igual a conocimiento y capacidad. El mismo concepto de profesional está ampliándose.

¿Es posible hacer ciencias sin investigación; sin lectura, escritura y cálculo? ¿Es posible desarrollar una sociedad con una educación desintegrada y hasta marginada de las esferas económicas más dinámicas?

La docencia en Nicaragua no está bien valorada, pero también, esta debe ser más autoexigente con su actualización constante; los maestros deben ser más críticos y proactivos. La educación debería apuntar a la autodeterminación de las personas y a la autogestión del conocimiento.

La educación desde el Estado debe tener un enfoque crítico, una perspectiva científica. Para que la educación libere, esta debe estar liberada. Es decir, libre de religiones, de partidos políticos, de intereses económicos. Sí, completamente laica, con distintas variables interpretativas y constructivas acerca de la vida. No puede regirse por dogmas oscurantistas.

Los actuales funcionarios del Ministerio de Educación, y los académicos universitarios, están más preocupados por la sopa terminológica y la influencia del partido en el gobierno, que, en el verdadero crecimiento humano, desarrollo del pensamiento y la sensibilidad social. Todos hablan de competencias, propio de un tipo de sociedad competitiva.

Tenemos que romper con los dogmas, etiquetas y fetiches; romper con la hipócrita corriente de la imagen y el destaque. La competencia. Deberíamos estar más enfocados en la forja de cualidades humanas, a aprender y enseñar a pensar, a promover el criterio propio, el discernimiento. Educación, tecnología y economía deben articularse para producir los mejores resultados posibles en un mundo internetizado y de economía digital.

Henry Petrie

El Círculo | ¿Por qué El Círculo? Porque representa la sabiduría infinita, el espíritu de la vida en movimiento constante e interacción creativa.

Ver todas las entradas de Henry Petrie →

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!