18 septiembre, 2021

Imposible encontrar a un nica que no emita su juicio sobre temas que van desde el barrio hasta las galaxias

Sergio Simpson

Es común leer o escuchar de los acontecimientos políticos de otros países que son contrastados con la realidad nicaragüense, acá pareciera Atenas antigua, abundan analistas de múltiples temas sociales, políticos, económicos, sicológicos, y cuanta disciplina exista de ciencia, saber y arte.

Los nicas comentan de todo, son bien habladores y acogedores, apenas te conocen y te cuentan toda su vida y quieren saber de la tuya, aun cuando sea muy íntima, igual existe costumbre mitómana y desconfiada, y si se encachimban mejor corre, son altos los índices de relaciones humanas imperfectas, le dije una vez a una extranjera estudiosa de culturas.

También, confrontan lo remoto con el presente, para comprender las causas por las cuales seguimos en un estadio malsano que parece insuperable, con violencia en todos los sentidos y escenarios, agresiones cotidianas normalizadas.

La actualidad es similar al pasado de sufrimiento por personas prisioneras, torturadas, agredidas, asesinadas, debido a la política; la mayoría de la sociedad empobrecida y baja escolaridad; trabajadores y profesionales deficientes; cúpulas que lideran la corrupción y son vitoreadas e imitadas; cultura mayoritaria de indignidad, servilismo, y adulación que son sinónimos de bajeza o atraso cognoscitivo.

En doscientos años de independencia, la mayoría no ha aprendido a escribir y con dificultad lee. Por eso, es tradicional la comunicación oral constante entre nicaragüenses, abordan desde los bochinches del barrio y comarca, las infidelidades del vecino, la tuerce o suerte propia o de fulano, hasta los fenómenos de cualquier naturaleza en el planeta y las galaxias.

La limitada o inexistente formación escolar y universitaria no impide la opinión de la persona, es casi imposible encontrar a un nica que no emita su juicio, algunos con la costumbre de hablar escondido por chisme o miedo y otros a grito partido desafiando a los demás.

Comparando el ahora con el ayer, quienes están contentos son aquellas personas que pertenecen al partido gobierno, se benefician de diferentes maneras, y para mantener su bienestar aprueban y demandan la represión y muerte para quienes exigen democracia.

La mayoría no dejará de expresar lo que piensa, aun cuando los gobernantes no lo permitan. La historia de siempre: Represión y rebeldía.

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