13 junio, 2021

Cuatrocientas organizaciones de Derechos Humanos de las Américas respaldan a la CIDH

Juan Ramón Huerta

Las organizaciones del sistema interamericano de protección de los Derechos Humanos, 400, respaldaron este viernes 28 de agosto a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, al expresar su preocupación por la decisión anunciada por el secretario general de la OEA, señor Luis Almagro sobre la no renovación del contrato al señor Paulo Abrão.

Las organizaciones firmantes de una carta enviada este viernes al señor Almagro consideran que “dicha decisión no fortalece la institucionalidad de la CIDH y pone en riesgo su autonomía e independencia”.

Lo que dice Almagro

A esta afirmación, horas antes, el señor Almagro respondió que “respecto a cierta campaña de desinformación por la cual se pretende hacer creer que la autonomía de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) está de alguna manera en riesgo, reafirmo que no tengo ningún interés ni deseo de participar en la selección del próximo Secretario Ejecutivo”.

Las organizaciones alegan que “los artículos 21 del Estatuto de la CIDH y 11 del Reglamento de la CIDH se refieren al nombramiento de la persona que ejerce el cargo de Secretario/a Ejecutivo/a.  En ambos casos, las normas señalan el importante rol de la Comisión Interamericana en este proceso. En particular, el artículo 21 referido establece que “para que el Secretario General pueda proceder a la separación del Secretario Ejecutivo de la Comisión deberá consultar su decisión con la Comisión e informarle de los motivos en que se fundamenta.”

Según el secretario general de la OEA, “existe un informe de la oficina de la Ombusdperson que da cuenta de presuntas irregularidades de índole laboral y de un “caso sistémico al interior de la Comisión que requiere prontas medidas de corrección”.

A la doctora Vilma Núñez le preocupa lo “inusual”

En Managua, la doctora Vilma Núñez, presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos Cenidh, considera que el problema no es entre el señor Luis Almagro y el señor Paulo Abrão.

Respecto de este tema, las organizaciones firmantes manifestamos nuestro compromiso con la promoción y protección de los derechos humanos de las personas que laboran en la Comisión Interamericana, así como en que se generen ambientes laborales propicios y libres de cualquier forma de acoso y discriminación.

La doctora Núñez dijo no tener bases para pensar que el secretario general de la OEA está sufriendo presiones de países a cambio del voto otorgado para su reelección, pero le parece “inusual” la actitud del señor Almagro.

Situación no afectará a Nicaragua

Tanto Núñez como los 400 firmantes de la carta enviada a Luis Almagro estiman que si hay anomalías se deben investigar en el seno de la CIDH y no actuar como lo está haciendo el secretario general.

La doctora Vilma Núñez no cree que esta situación de orden institucional afecte los informes ya presentados sobre el caso de Nicaragua y que fueron suficientemente documentadas por el GIE y que tienen niveles de violaciones a los derechos humanos muy graves.

“No se pueden tomar medidas retroactivas en el caso de lo ya denunciado por Nicaragua”, confió la defensora de los Derechos Humanos en Nicaragua.

Las organizaciones del sistema interamericano llamaron a “un diálogo, al respeto de los principios de autonomía e independencia de la Comisión Interamericana, para su funcionamiento efectivo como garantía de la promoción y protección de los derechos humanos en las Américas”.

A continuación las entrevista con la doctora Vilma Núñez y nuestras disculpas por problemas técnicos al momento de realizarla.

Carta de las organizaciones del sistema interamericano de protección de los Derechos Humanos

🔴#CIDHFortalecida cerca de 400 org. de #DDHH internacionales y de las Américas, entre ellas @cenidh demandan RESPETO A…

Posted by Centro Nicaragüense de Derechos Humanos – Cenidh on Friday, August 28, 2020

Carta del secretario general de la OEA, señor Luis Almagro

Declaración del Secretario General respecto a la autonomía de la CIDH

  28 de agosto de 2020

Respecto a cierta campaña de desinformación por la cual se pretende hacer creer que la autonomía de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) está de alguna manera en riesgo, reafirmo que no tengo ningún interés ni deseo de participar en la selección del próximo Secretario Ejecutivo, ni participar en las discusiones que lleven a su elección, ni de escogerlo por mi parte. Reafirmo, asimismo, que ese proceso corresponde y corresponderá a la CIDH.

Por otra parte, espero la máxima responsabilidad de la CIDH respecto a ese proceso y que la persona designada para ser incorporada como Secretario Ejecutivo tenga idoneidad personal, moral y profesional para el desempeño de sus funciones.

Reitero, asimismo, que de ninguna manera incorporaré o reincorporaré a ninguna persona sobre la cual penden 61 denuncias. Más allá de la presunción de inocencia es desconocer la gravedad que tienen estos hechos y que la CIDH tuvo más de un año para materializar esa presunta inocencia trasladando lo informado por la Ombudsperson a las instancias de la OEA correspondientes. Por el contrario, los Comisionados luego de ser informados al respecto, incluso por mi persona, en lugar de buscar el más pronto esclarecimiento de los hechos denunciados (a saber: conflicto de interés, tratos diferenciales, retrocesos graves en la transparencia de los procesos, retaliaciones y violaciones al código de ética, impunidad para denuncias de acoso sexual, por mencionar algunas) procedieron en forma prácticamente inmediata a expresar su voluntad de renovar por un nuevo período al entonces Secretario Ejecutivo. Cabe decir que el proceso llevado adelante por la ombudsperson fue largo y transparente dado que mantuvo permanentemente informada a la CIDH al respecto.

Por otra parte, nos llama la atención que consideraran que la persona más apta para el cargo es alguien con 61 denuncias pendientes de resolver lo que hace ver una situación funcional muy grave.

Estos días me han hecho pensar mucho en la situación de las víctimas de acoso laboral, en el mundo entero, no solo en la Organización y para este caso. La situación que viven, cómo el sistema los invisibiliza, los enmudece, los aplasta. Cómo de pronto son lo menos importante de todo. Como el acusado mueve el sistema, como el sistema lo arropa sin importar nada y aún menos los derechos de las eventuales víctimas.

En este tiempo he visto sin ambigüedades a un sistema corporativizarse y defender lo indefendible.

A aquellos que dicen defender derechos humanos como OACNUDH, HRW, Amnesty, CEJIL, etc… desconocen derechos laborales básicos de trabajadoras y trabajadores para garantizarles la posibilidad de trabajar libres de acoso. Respuestas corporativas y negacionistas no es la mejor manera de dar justicia ni de garantizar los derechos humanos.

Es de extrema gravedad desconocer estos derechos, desconocer las denuncias, tratar de imponer al denunciado por un nuevo período desconociendo la gravedad de la situación y de las denuncias, así como de la situación física, psicológica y espiritual de las funcionarias y los funcionarios. Eso ya no es complicidad pasiva, eso es encubrimiento activo. Todo ello en nombre de algo que nunca ha estado ni estará en juego: la autonomía e independencia de la CIDH.

Como Secretario General no voy a imponer nunca un Secretario Ejecutivo a la CIDH, reconozco a la CIDH su derecho de seleccionar a la persona que considere más apta ética y profesionalmente para el desempeño del cargo, proceso del que no voy a participar ni quiero participar.

Por otra parte, también velaremos para evitar que la autonomía e independencia de la CIDH se vea afectada por la intromisión de ningún Estado en éste y otros procesos internos.

Referencia: C-089/20

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!