9 mayo, 2021

Utopía o no ¿es posible un mundo sin plástico?

Juan Ramón Huerta

El lago más grande de Centroamérica y el segundo más grande de América Latina después del Titicaca, el Cocibolca, rodeado por 750 mil habitantes tiene residuos sólidos de plástico en un 76.6 por ciento de su extensión, razón por la cual existe un movimiento de 2 mil 800 estudiantes y varios organismos de cooperación y empresarios locales que han comenzado una campaña del no uso de ese material derivado del petróleo.

Utopía o no, la acción comenzó hace tres años sostiene Uriel Aguilar del Centro Nicaragüense de Conservación Ambiental, Cenica al explicar el proyecto cuyo pivote está en los negocios de Granada donde los propietarios han asumido el reto de buscar eco empaques para servir alimentos y el no uso de pajillas en las mesas, situación que conlleva esfuerzos extraordinarios, apoyados por Planting Change Foudation.

Fuente: Informe del Banco Mundial 2013

Además de la gigantesca alfombra de plástico en el lago de agua dulce, existe un 12.6 por ciento de desechos de tela; un 5.1 de hule y cartón y un 3.4 por ciento de aluminio, según estudio realizado en el año 2018 por el organismo International School.

Casi un millón de personas viven del o para el lago

La cuenca del Lago Cocibolca, según estudio del Banco Mundial en el año 2013, es una fuente de biodiversidad con un valor ambiental único no solo para el mundo sino para los 750,000 habitantes que viven dentro de sus límites y ciudades como Granada y Rivas. El Lago de Nicaragua, conocido también como Lago Cocibolca, es un importante recurso de agua dulce en Centroamérica, como centro de formación de especies para un grupo particular de peces (los cíclidos) es el equivalente centroamericano a las Galápagos.

Inmenso potencial de reserva

La Isla de Ometepe,  declarada reserva de la biosfera por la UNESCO. La cuenca alberga tres humedales que han sido declarados de importancia mundial por la Convención Ramsar de 1971. Varias especies de peces son endémicas para la cuenca. La ubicación de la cuenca en el Corredor Biológico Mesoamericano hace que sea un punto de encuentro de fauna de Norte y Sudamérica.

Aparte de su importancia para la industria pesquera y recreativa, se está empezando a utilizar el lago como fuente de agua para algunos pueblos costeros y su papel como fuente de agua potable puede aumentar considerablemente en el futuro.

La campaña de limpieza del lago incluye la creación de huertos escolares o comunitarios. Cortesía de Cenica / NM

Altos niveles de sedimentación

La región del Lago Cocibolca, junto con la Isla de Ometepe y el Archipiélago de Solentiname, sus humedales, la ciudad colonial de Granada y la cuenca del Río San Juan, con algunas de las áreas, se lee en el informe.

Los principales resultados que arroja el estudio son la estimación de los niveles de sedimentación en la cuenca y la identificación de los puntos de mayor erosión.

A una tasa anual promedio para toda la cuenca del orden de 13.3 toneladas por hectárea, las cargas de sedimento son altas y comparables con cuencas que tienen problemas de sedimentación bien conocidos, como la del Lago Victoria, cuyo tamaño es más de diez veces mayor que el de la cuenca del Lago Cocibolca, pero con una elevación, patrones de pluviosidad y problemas de deforestación similares.

Carga de sedimentos puede bajar

Esta carga de sedimentos y nutrientes, sostiene el informe, pueden reducirse significativamente a través de un programa que combine medidas tales como reforestación en las laderas más empinadas, la adopción de técnicas de labranza mínima y un manejo mejorado de pastizales y potreros.

Según ha estimado este estudio, se puede reducir la carga de sedimentos en más de un 80%, y al mismo tiempo disminuir el flujo asociado de nitrógeno y fósforo en más de un 18 y un 46% respectivamente. El lago deposita al río San Juan, 475 metros cúbicos de agua por segundo.

Estudiantes de colegios religiosos privados seleccionan el plástico extraído del lago Cocibolca. Cortesía de Cenica / NM  

Estudiantes en la punta de lanza

Los estudiantes de colegios religiosos privados de la ciudad de Granada llegan a recolectar por jornadas hasta 87 libras de desechos sólidos, principalmente plástico de las orillas del lago.

Los estudiantes y docentes crean jardines en sus áreas de estudio, al reciclar el hule o el aluminio convirtiéndolas en jardineras; otros grupos crean huertos escolares o comunitarios.

En todo este esfuerzo está el organismo Planting Change Foudation con sede en Estados Unidos y trabaja con los 2 mil 800 estudiantes de colegios religiosos y privados de Granada y de lo que se trata, explica su representante Bernis Cunningham es “llevar la ciencia a los colegios” para dar continuidad y monitoreo a los estudios acerca de la contaminación con plástico en el lago.

Con el hule y plástico sacado del lago los estudiantes logran hacer atractivas jardineras. Cortesía de Cenica /NM

Ambiciosa propuesta

Pero el trabajo de este organismo y Cenica, es hacer propuestas y entre ellas está el esfuerzo por consumir menos plástico e ir sustituyendo los empaques por otros amigables con el medio ambiente.

Una de las personas involucradas desde hace algún tiempo con este esfuerzo es Xiomara Díaz, propietaria de Garden Café quien cuenta la historia de su esfuerzo.
Video cortesía de Cenica / NM

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