25 septiembre, 2021

Hostilidades a Obando hasta que llegó a ser cardenal para luego sucumbir ante Ortega

El padre Miguel Obando en las montañas de Matagalpa, entrevistado por el redactor de La Prensa, Bayardo Arce. Archivo La Prensa / NM 

Nuevas Miradas presenta una serie de trabajos sobre las tormentosas y, pocas veces armoniosas relaciones de poder, esta vez, del Frente Sandinista y la Iglesia. Hoy como ayer, la Iglesia aglutina a los descontentos, marginados y críticos del sistema y ahí radica el problema.

Nuevas Miradas

Durante el largo período de la dictadura militar somocista hubo una relación de amor y odio con la iglesia católica. Somoza acostumbraba llamar a los sacerdotes para convertirlos en capellanes de sus tropas; unos eran obedientes, otros fueron siempre rebeldes antisomocistas.

Generalmente los sacerdotes de los barrios históricamente combativos fueron colaboradores de las estructuras guerrilleras y saltan nombres como el obispo Octavio José Calderón y Padilla que defendía a Carlos Fonseca de las jodarrias de los otros jóvenes revolucionarios. “Agatón” como decía monseñor, es el mejor alumno del instituto y anda pensando en otras cosas.

Monseñor Obando en 1974, como mediador entre Somoza y la guerrilla del FSLN que se tomó la casa de José María Castillo Quant. La Prensa /  NM

Montajes de armas en iglesias no es nuevo

Sacerdotes connotados como Uriel Molina, José Arias Caldera, Antonio Castro, Ernesto y Fernando Cardenal, perseguidos por la Guardia Nacional serán objeto de otro trabajo. En cambio había otros que prestaban sus parroquias para que la Guardia Nacional instala francotiradores de las torres de sus templos para matar a los guerrilleros.

En más de una ocasión, los guardias de Somoza presentaban armas ante las cámaras de sus diarios y televisoras, supuestamente encontradas en las iglesias para acusar a los sacerdotes de cómplices de la guerrilla.  

El “comandante Miguel”  

Pero Somoza  Debayle tenía entre ceja y ceja a monseñor Miguel Obando y Bravo, el mediador entre el gobierno y la guerrilla del FSLN en las tomas de la casa de los Castillo Quant en 1974; del Palacio Nacional en agosto de 1978, entre otros.

Obando y Bravo se ganó el sobrenombre de “Comandante Miguel” puesto en privado por Somoza pero repetido tantas veces hubiera noticias acerca del prelado en los noticieros de Estación X y Radio Difusora Nacional.

Obando fue una figura controvertida durante la dictadura de Anastasio Somoza y en el primer régimen sandinista (1979-1990). Somoza nunca le perdonó a Obando que en plena insurrección promoviese una pastoral en la que se pedía abiertamente su dimisión.

Con el triunfo de la Revolución, los altos cargos del gobierno fueron el blanco de las críticas de parte de Obando que en un principio apoyó abiertamente, y que posteriormente calificó de intentar neutralizar la actividad religiosa en Nicaragua.

Amenazado y secuestrado por paramilitares

En varias ocasiones Obando fue blanco de agresiones, la más fuerte ocurrió el 3 de octubre de 1982 cuando “el día anterior (2 de octubre) se dirigía del Seminario Menor, en la carretera sur, hacia la Curia, pasó junto a su carro un vehículo transportando militares, y que uno de ellos al reconocerlo, lo hizo saber a sus compañeros tocando el hombro del chofer y a continuación hizo ademán como de disparar con arma contra el Arzobispo.

Luego el 30 de agosto de 1983, “tres sujetos intentaron secuestrar al Arzobispo de Managua, lo mantuvieron encañonado por varios minutos.

“Los tres sujetos intentaban obligar al Arzobispo a ir con ellos por la fuerza. En una entrevista ofrecida a un periodista, monseñor Obando denunció que este hecho sucedió a las ocho de la noche de un domingo, en la carretera que une los poblados de Sabanagrande y Veracruz, cerca de Managua, cuando regresaba de hacer una gira pastoral.

Lo querían llevar a un lugar desconocido

“Según el arzobispo, los asaltantes le salieron en la oscura carretera portando armas de fuego. Al identificarse «dijeron que eran del Ejército Popular Sandinista”. Sin embargo, el Arzobispo no tiene seguridad de que en realidad lo sean.

“Al momento que a monseñor se le presentó el incidente, venía acompañado de su chofer (Nayo), a quien también los tres sujetos en los momentos que los tuvieron detenidos, lo mantuvieron encañonado con sus armas. Declaró el Arzobispo que los tres sujetos que lo detuvieron, “me dijeron que los tenía que llevar a como fuera” a un lugar no determinado, y debido a que “nosotros dijimos que no podíamos en ese momento, nos dijeron: “Ustedes no siguen adelante, sino que se quedan aquí parqueados”.

Una discusión entre los captores y todo acabó

“En el transcurso en que los uniformados mantenían sus armas de fuego apuntando al alto prelado y su chofer, “hubo una discusión bastante fuerte”, señaló Obando.

“El también Presidente de la Conferencia Episcopal, haciendo memoria de los momentos difíciles en que se vio la noche de ese domingo, dijo que después de conversar con su motorista y llamar por el radioteléfono de su auto a su casa, “por obra de Dios dijeron: sigan pues”, según consta en el libro “Lo que se quiso ocultar” de Roberto Cardenal Chamorro.

En uno de los primeros encuentros entre Ortega y Obando. La Prensa / NM

El viborazo de Obando

A pocos días de las elecciones de 1996, en la Catedral Metropolitana de Managua ocurrió un sorprendente hecho. Durante una misa dominical Obando leyó la parábola de la víbora. “Las circunstancias han cambiado, esta víbora no me hará nada. Yo le voy a dar calor y cuando le había dado calor, la víbora lo mordió y lo mató”.

Los expertos en mensajes subliminales sostienen que ese pasaje fue determinante para cambiar la tendencia electoral que favorecía a Ortega y al final, Arnoldo Alemán ganó la presidencia.  

La guerra de menajes continuó                  

En los meses siguientes a la derrota, Ortega también señaló a Obando de “fariseo” y le acusó de “ensuciar” la palabra de Cristo. Por su parte, el entonces arzobispo de Managua se refirió a Ortega como “persona no pacificada” y agregó que estas personas son como “una serpiente, que vive, mata y muere escupiendo veneno”.

Durante las elecciones del año 2001, en pleno período de reflexión, en otra homilía Obando y Bravo recordó el “oscuro pasado” del líder sandinista que aspiraba por cuarta vez consecutiva a la Presidencia y fue derrotado por el liberal-conservador Enrique Bolaños.

La inesperada conversión de Obando

En septiembre de 2005 ofició el matrimonio eclesiástico de Ortega y Rosario Murillo, actual vicepresidenta de Nicaragua, con quienes se había reconciliado en julio de 2003, previo a cumplirse el 24 aniversario del triunfo de la revolución sandinista.

Obando y Bravo fue ordenado cardenal el 25 de mayo de 1985 por el fallecido papa Juan Pablo II, en Roma, convirtiéndose entonces en el único cardenal de Centroamérica. Daniel Ortega lo declaró prócer, sin pena ni gloria.

El cardenal Miguel Obando y Bravo, poco tiempo antes de morir.

Mañana: La Iglesia como liderazgo alterno a la revolución

Un pensamiento en “Hostilidades a Obando hasta que llegó a ser cardenal para luego sucumbir ante Ortega

  1. Hay líderes dentro de la Iglesia Católica nicaragüense que han sido en su determinado momento protegidos por la santa sede fue hacia el caso de monseñor Ovando que fue protegido por dos direcciones con las cuales peligraba una la izquierda falsa que manejó el frente sandinista con sus falsos líderes y la derecha recalcitrante de natación somoza de baile el fue nombrado cardenal de Managua para protegerle ya que es udi liderazgo era indiscutible en el corazón del pueblo nicaragüense y con artimañas y con astucia Fue llamado Ovando para que mediará entre la dictadura y la guerrilla que ya se había tomado el Palacio y la casa de José de Chema Castillo Juan Ovando al final tuvo que sucumbir porque las mieles del poder son tentadoras y cuando hay miles y millones de dólares de por medio también hay muchos sacerdotes que se venden al mejor postor por qué la iglesia no es extra ha estado plagada de traidores y de gente ambiciosa ya no digamos en la iglesia evangélica que tiene miles de a las 3 y algunos Cuántos líderes que le han servido como trampolín para mantener la dictadura de Daniel Ortega por ello ahora qué la iglesia tiene líderes que están a favor del pueblo es cuando más se atacado y se sigue atacando en el campo y la ciudad la religiosidad del pueblo nicaragüense y ellos han querido manipular las festividades religiosas más prominentes en Nicaragua a favor de los políticos y degenerados que están degobernando la nación

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