9 mayo, 2021

¿Existe la autocrítica entre periodistas o creemos que somos los dueños de la verdad?

Gráfico tomado de Clases de Periodismo / NM

“A los periodistas les gusta pensar en sí mismos como defensores de las personas, investigadores que revelan cómo funcionan las cosas en realidad, que sacan los trapos sucios al sol, etc. Y pese a ello, no informan de cosas como las que usted cuenta. ¿Qué sucede? En parte se trata sencillamente de una internalización de los valores.”

                                                                                               Noam Chomsky

Julio César Guerrero Dias

La práctica periodística es una de las profesiones más exigentes en todas las épocas, ya que la información que proporcionan los medios y periodistas es vital para la sociedad.

Su actividad cotidiana está dependiendo de que se informa, es por eso que cada día el ejercicio periodístico debe de ser más responsable, los medios y los periodistas tienen en sus manos un arma de destrucción masiva, hay que saber usarla.

Cada día la información se convierte en el recurso fundamental de la vida cotidiana de las sociedades, es parte de la actividad de las personas.

La gente busca no solo conocer lo que está sucediendo en lo local, sino lo que está pasando alrededor de nosotros, que contribuya a decidir qué es lo que se puede hacer.

Por eso el recurso informativo se convierte hoy en la esencia del ser humano, por eso es que los desafíos de los medios y los comunicadores se tornan más exigentes, de cara a darle respuesta a las demandas de la sociedad.

El periodista es un profesional que tiene un compromiso con la sociedad ya que es el encargado de informar y hacer llegar al gran público los últimos sucesos importantes que han tenido lugar alrededor de lo nuestro y del mundo y de hacer un seguimiento de ellos.

Ya no basta solo presentar o describir los acontecimientos, la sociedad necesita mayor información ya no se le convence fácil, por eso hoy los medios y periodistas deben de poseer una serie de características que validen su trabajo profesional.

El valor de un periodista reside en cómo es visto por el público, qué lectura tienen de vos, para lograr la ansiada credibilidad que todo profesional de la comunicación desea.

Es básico que el periodista tenga unos ideales y un esmerado afán por servir a los demás. La dignidad, la ética y el auto-respeto serán básicos para conseguir que los demás te respeten ya que la moral, es lo primero que el público juzga en un periodista.

Cuando hablamos de auto respeto nos referimos a tratar de informar al público lo más acertado posible, sin caer en el apasionamiento ideológico que sesgue la información.

Sin embargo, los valores no es algo con lo que se nace, sino que uno mismo ha de trabajar en su día a día y a través de la práctica periodística. La dignidad, la entereza o la integridad son valores que muchos querrán que te cuestiones y abandones.

Uno mismo debe aprender a trabajarlos y a no dejarlos de lado jamás, tanto a nivel personal como profesional, por eso es que es un acto de conciencia voluntaria donde uno mismo se pregunta; cómo estoy haciendo las cosas, y responderte con una actitud honesta, sincera y si las cosas no han salido como vos haz querido, pues habrá otra oportunidad, para hacerla mejor.

Lo importante en estos casos, es no convertir lo que se hace mal en una práctica recurrente, porque se puede caer en una costumbre, y eso el público lo identifica y posteriormente nada creerán de lo que decís.

La verdad, o más bien la aproximación a la verdad, es la bandera de todo buen periodista, la función fundamental de un periodista es la de buscar y cultivar la verdad.

Sabemos que llegar a la verdad en la información, en el periodismo es muy difícil, por qué los condicionantes individuales, empresariales juegan una función primaria en el discurso informativo es por ese motivo que deberá tener conocimientos sobre leyes y otras disciplinas que fundamenten lo que se señala.

A manera de ejemplo el periodista que tenga debilidad en manejar datos, interpretar cifras, leer encuestas comportamientos de la sociedad, queda un poco corto para fortalecer la información presentada, es por eso que el público nuestro ya tipifica la posición de cada medio.

El periodismo no es una profesión fácil, más bien todo lo contrario: es exigente y sacrificada, es aquí donde la vocación juega un papel muy importante ya que será tu único apoyo en momentos de cansancio o debilidad.

El periodismo tampoco es una de las profesiones mejor pagadas, aquí también será la vocación la que te empuje a seguir adelante más allá de cuál sea la compensación económica por tu trabajo, lo que queda del trabajo periodístico es la satisfacción de haber aportado, de compartir esa información con tu público que le dará un valor de uso para tomar ciertas decisiones, para que comprenda mejor el momento del acontecimiento.

Los periodistas son personas estudiosas por naturaleza, aunque estén especializados en una temática concreta, los conocimientos culturales de un periodista deben ser amplios ya que se espera de él que sea una fuente de conocimiento.

Es por eso que están obligados a ser conscientes y a conocer todo lo que sucede a su alrededor y que pueda ser motivo de noticia. Es por eso que la educación continua, es la clave para realizar un mejor trabajo informativo, de la misma manera, también debe mantenerse actualizado en las técnicas y herramientas relacionadas con su actividad profesional que van apareciendo gracias al desarrollo de las nuevas tecnologías, que se encuentran en evolución constante.

El buen periodista debe cultivar su sentido de equipo para dar lo mejor de sí mismo ya que, al fin y al cabo, en un mismo medio de comunicación, la meta de todos los empleados debe de ser común.

El buen periodista siempre tiene en mente que representa a un medio de comunicación y debe de estar a la altura de este, dejando atrás egoísmos y conductas reprochables.

El equipo de trabajo, en principio, debe de tener un objetivo común, cumplir una meta uno debe de quedarse contento en primer lugar con uno mismo, estar consiente que ha realizado un trabajo con todos los requisitos requeridos para proveer a la sociedad la información que necesita.

Kapuscinski testimoniaba: “A veces me he sentido como un misionero cuyos actos están dictados por la pasión y el sacrificio”. Nostálgico, Ryszard recordaba esa característica de los buenos periodistas de antes, como si se tratara de un esplendor apagado: “Antes”, escribía, “se vivía del periodismo como una noble vocación a la que los periodistas se entregaban plenamente y para toda una vida”.

La experiencia larga y brillante de Kapuscinski le indicó que “los buenos periodistas son personas respetuosas con el otro, capaces de mostrar esa actitud en todo momento. Ser reportero significa, antes que nada, respetar a todo ser humano en su propia privacidad, personalidad y escala de valores”. En otra ocasión, en un taller con periodistas, fue explícito: “Sin los otros no podemos hacer nada.

La cuestión fundamental de este oficio es el entendimiento con el otro. Una condición fundamental para hacer periodismo consiste en ser capaz de funcionar en conjunto con los otros”.

La búsqueda de hacer un periodismo de calidad pasa por la autocrítica, esta es la parte más compleja del ser humano cuestionarse uno mismo, auto evaluarse, como hizo las cosas si pasamos por este filtro siempre vamos a darnos cuenta que lo pudimos hacerlo mejor el periodismo se aprende y perfecciona más en los errores que en los aciertos.

Cada error es un indicador que nos permite darnos cuenta que nos faltó algo, un error señala las debilidades, estimula las correcciones y logra que hoy se hagan las cosas mejor que ayer y que mañana sean de mayor calidad que las de hoy.

Julio César Guerrero Días

El ágora nica | Desde la antigua Roma, el espacio público sigue siendo el más idóneo y transparente para el debate.

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