3 agosto, 2021

La fuerza del crimen y el desalojo de comunitarios

Foto tomada de La Prensa / NM

Henry A. Petrie

Primera parte

Ya lo expresé en un artículo anterior, las invasiones y agresiones a territorios de las comunidades indígenas en la Región Autónoma de la Costa Caribe Norte (RACCN), responden a voluntades de extractores de recursos naturales para el cumplimiento de sus objetivos económicos, es decir y hablando claro, de la vieja y nueva oligárquica de Nicaragua. Exploran, organizan y ordenan acciones criminales con el amparo del poder absoluto y la permisión de las fuerzas armadas.

En este país, la ley es una plastilina manipulable, un discurso antojadizo de quienes mandan ‒que no es igual a gobernar‒. Estamos ante un sistema de justicia-injusticia creado para el servicio de quienes están en el poder, de quienes mandan, de los intereses oligárquicos donde confluyen dos trayectorias: la histórica representativa del capitalismo y la pseudosocialista que en realidad es parasitaria de la primera. Ambas, en un solo influjo, tienen como esencia el homo homini lupus (El hombre es un lobo del hombre).

Lo que ocurre en los territorios de las comunidades indígenas, son invasiones armadas que tienen como objetivos el desalojo y apropiación de tierras y otros recursos naturales, mediante la violencia y el crimen. Está lejos de parecerse al proceso de colonización desarrollado en el municipio de Nueva Guinea, por ejemplo. Aquí, según la documentación disponible, tuvo dos expresiones claras:

Primera, «la voluntad expresa de un conjunto de mujeres y hombres que se aventuraron a radicarse en estas tierras, con el fin de insertarse al modelo de desarrollo de una agricultura de subsistencia…» (López Miranda y Ramos Escobar, 2013)[i]; y segunda: la colonización formal desde el gobierno central, a través del Proyecto de Colonización Rigoberto Cabezas (PRICA I y II), que «materializó el modelo la colonia, asentamiento rural concentrado con los servicios básicos necesarios y campesinos dotados de tierra» (Hill, 2004)[ii]

Las invasiones o ataques recrudecidos a partir de 2018, responden a una estrategia de enclaves de los grupos económicos poderosos, tanto del partido en el gobierno como de sus socios políticos, del Pacífico y del mismo Caribe nicaragüense, porque la alianza, más allá de banderas partidarias, es entorno a la explotación de recursos naturales y la acumulación de capital, en detrimento del orden jurídico autonómico establecido.

Necesitan avanzar «hacia la profundidad», dicen, para ampliar y expandir sus posibilidades de desarrollo y enriquecimiento a contrapelo de la Ley 28, Estatuto de Autonomía de las Regiones de la Costa Caribe de Nicaragua y de la Ley 445, Ley de Régimen de Propiedad Comunal de los Pueblos Indígenas y Comunidades Étnicas de las Regiones Autónomas de la Costa Atlántica de Nicaragua y de los ríos Bocay, Coco, Indio y Maíz.

Para este propósito engañan y corrompen a autoridades regionales y locales para supuestas compraventas de tierras, sin la aprobación de los gobiernos territoriales indígenas; organizan, instruyen y arman grupos invasores con sujetos afines ‒no necesitados‒ con experiencia militar, a quienes prometen «la tierra de leche y miel» y, por supuesto, pagan. Coordinan con altos representantes del poder político y mandos militares y policiales, una actuación no incidente ni efectiva en el enfrentamiento de sus acciones, que a la postre, golpeará estratégicamente la autonomía costeña.

Por supuesto, los partidos políticos de Nicaragua, para nada están interesados en modelos autonómicos de sus respectivas representaciones o alianzas en el Caribe, porque lo que impera es la centralización.

En los últimos acontecimientos, las víctimas han sido indígenas mayangnas de la comunidad Alal, en el territorio Mayangna Sauni As, en la jurisdicción del municipio de Bonanza, RACCN, inserto en la Reserva de Biósfera Bosawás, quienes están clamado a toda Nicaragua: «¡Queremos justicia verdadera! Nunca dejaremos de defender nuestra Tierra ancestral».

Managua, 10 de mayo de 2020.

Referencias:
Informe de indígenas Mayangna. Ataque a comunidades del territorio Mayangna Sauni As, Jurisdicción Bonanza, Región Autónoma de la Costa Caribe Norte de Nicaragua (RACCN); 1 de febrero de 2020, Musuwás; 14 ps.
Historia de Nueva Guinea, Nicaragua; de la pluvioselva a Ciudad Luz (1965-2008); López Mairena, Eugenio C; Ramos Escobar, Urías W.; URACCAN, Managua, 2013; 138 ps.
Constitución de Nicaragua;
Estatuto de Autonomía Regional en la Costa Caribe de la República de Nicaragua. Impacto en los derechos de los pueblos indígenas de esta región; Pou González, Margarita C. Universidad Andina Simón Bolívar, Ecuador, 2008; PDF, 10 ps.

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[i] Historia de Nueva Guinea, Nicaragua; de la pluvioselva a Ciudad Luz (1965-2008); López Mairena, Eugenio C; Ramos Escobar, Urías W.; URACCAN, Managua, 2013; 138 ps.)
[ii] La Prensa, artículo; Hill, Ronald; 05/03/2004.

Henry Petrie

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