5 agosto, 2021

Después del Covid-19: “No se puede seguir protegiendo un sistema que multiplica pobres y bosques talados”

Gráfico de Diario Responsable / NM

“Aislado hoy, para que cuando nos volvamos a juntar no falte nadie”

Gabriel Núñez

Julio César Guerrero Dias

La pandemia, Covid19 ha sido un examen con las mismas preguntas para todos, aquí no ha habido exclusión, la diferencia es que unos quizás reprobaron con una calificación más alta que otros, pero al fin aplazados, es así que es necesario asumir lo que plantea, Einstein, si no querés los mismos resultados, no haga lo mismo, veremos qué pasa.

La lucha de la ciencia para producir una vacuna que contrarreste esta pandemia y ponerle fin a está situación todavía no se vislumbra o al menos eso es lo que se percibe, la situación actual predice un nuevo estilo de vida en todas sus dimensiones.

Un cambio o una reingeniería social, en lo económico, político, cultural, en los sistemas de salud, en los sistemas de educación, por el momento el medio ambiente se ha contaminado menos, la naturaleza ha recuperado un poco su originalidad, eso nos demuestra que los grandes depredadores somos los seres humanos.

La pandemia ha dado una bofetada a desnudado a todo el mundo, ningún país del planeta estaba preparado para semejante situación, nadie se ha salvado hasta aquellos países que pensaban que tenían todo han quedado al descubierto que les falta mucho para hacerle frente a una situación de esta naturaleza.

El Covid19, no ha diferenciado, los afectados han sido reyes y plebeyos, celebridades y excluidos, ricos y pobres, izquierdistas y derechistas, viejos y jóvenes, varones y mujeres, citadinos e indígenas, sanos y enfermos, ateos y creyentes, intelectuales y analfabetos, blancos, negros y otras etnias los que vivimos aquí y allá.

Este examen nos está demostrado que en esta tierra todos somos iguales, seres minúsculos y vulnerables, indiferenciados e iguales ante la pandemia, estamos reprobados todos.

Es la oportunidad para tejer una nueva identidad que nos considere a todos por igual, ni más ni menos, humanos, es la oportunidad de hacer un alto en el camino y los que están al frente de un país como tomadores de decisiones, piensen de manera lógica, racional en función de la sociedad, la educación, la salud, la economía, la religión en todas sus expresiones.

No pueden seguir diciendo que se haga la voluntad de Dios, tampoco pensar que solo a través de la oración las cosas van a ser diferente, no señores, el mundo de antes y el de ahora ha estado a la voluntad del hombre.

Siempre han querido y han impuestos sus caprichos mediante el poder, un poder que trastorna, que enloquece que los que les gusta es estar rodeado de aduladores, ese es el mundo de hoy un poder que no lo tienen en la realidad, porque en este caso ningún poder del mundo ha sido capaz decir basta ya al corona virus.

Curiosamente, en este espejo que nos refleja el mundo del momento en el que el dinero no compra salud, ya miramos que persona con mucho dinero no les sirvió de nada para rendirse frente al covid19.

Por supuesto su ausencia nos priva de ella, las superpotencias que pensaban y nosotros creíamos que lo tenían todo se han visto reducida a la mínima expresión, pequeñas, diminutas, tambaleantes, afectadas, frágiles e impotentes ante la pandemia al igual como los países subdesarrollados, en los que renació la noción de Tercer Mundo, en su sentido más reivindicativo que en el de jerarquía en la escala del desarrollo.

Quizás esto que estamos viviendo nos lleva a buscar un nuevo orden económico, social, cultural, geopolítico y comunicacional, donde la calidad de vida ya no se equipare con acumulación de bienes, sino con distribución equitativa, para que todo alcance para todos y la vida fluya digna y dignificante.

Comparto un testimonio aparecido en algunos medios de comunicación en España, Viera Montero hija del presidente del Banco Santender señaló “Somos una familia millonaria, pero mi papá murió solo y sofocado, buscando algo que es gratis, el aire. El dinero se quedó en casa”.

En este nuevo orden la comunicación juega un rol significativo para un estilo de vida diferente, sin perder de vista que la comunicación es una práctica social, que el derecho a la expresión es parte de la libertad del ser humano.

La información de calidad es una responsabilidad del comunicador y un derecho del ciudadano de recibirla de la mejor manera, que el estado tiene la obligación de proveer esa información acercándose lo mas próximo posible a la verdad, para que sea representado de la mejor manera por los profesionales de comunicación.

Pero, no cambian su estilo, es lo que han aprendido a hacer, esto es lo que les brinda réditos, fama e ingresos. El sistema comunicacional contemporáneo se diseñó así.

Nuestro amigo Omar Rincón, destacado comunicólogo colombiano, lo llama estilo futbolero, porque las noticias pónganse ustedes a pensar en cómo se están anunciando los incrementos diarios del número de afectados y de muertes se las anuncian con la expectativa que crea la ejecución de un penal en el último minuto de juego.

Guardemos la euforia para los momentos en los que hayamos logrado controlar o derrotar a la pandemia, que no se nos naturalice la desgracia, sino el sentido de enfrentarla.

El escenario que se vive hoy en el mundo es de incertidumbre, de miedos, por que la cantidad de información recibida de todos lados provoca esas sensaciones, y la otra pregunta, qué se puede hacer con la gente y después de esto que vendrá, estaremos preparado para enfrentarla, quien sabe.

Quién lo diría, cuando pensábamos que todo se podía resolver de manera inmediata, en pleno siglo XXI y con un notable desarrollo de la ciencia y la tecnología, las recomendaciones médicas para la prevención del virus no se encuentran en productos farmacéuticos sofisticados, sino en prácticas naturales cotidianas como lavarse adecuadamente las manos con jabón que tiene la propiedad de quitar la superficie grasosa del CoV2 que provoca el SARS (Síndrome Respiratorio Agudo Grave).

Otras medidas recomendadas como la distancia adecuada en las hileras de persona, o llevar barbijo, o taparse la boca o nariz si se tose o estornuda, no son extrañas. No hay nada que no sea posible hacerse.

El remedio preventivo ya no tiene secretos que sólo los especialistas los entienden, ni tiene los disgustos, ni sinsabores, insufribles de los remedios ancestrales, naturales.

Se trata de una receta conocida, accesible y posible de ser compartida y realizada eficazmente con un trato humanitario de los médicos, una orientación clara de parte de los factores de opinión y la responsabilidad de los ciudadanos, como siempre debería haber sido, por que uno es su primer enemigo.

Una cosa es cierta que debe cambiar, y es necesario que se haga a lo inmediato, no hay que pensarla tanto. No se puede seguir protegiendo un sistema que multiplica pobres y bosques talados para su existencia.

La lucha es contra la pobreza, es decir, la búsqueda de sociedades sin desigualdades, donde ya no se sigan fabricando pobres.

Siguiendo el pensamiento del Papa Francisco expresado en Laudatio Sí, debemos reconocer que no hay dos crisis separadas, una ambiental y otra social, sino una sola y compleja crisis socioambiental; y por lo tanto se requieren respuestas integrales, de una ecología integral, que contemple combatir la pobreza, devolver la dignidad a los excluidos y simultáneamente cuidar la naturaleza.

En grandes, estas son mis ideas, mi percepción, acerca del momento que estamos viviendo, es posible que usted tenga otras, por último, otra lección aprendida es que, en estas situaciones el pueblo quiere soluciones y ya no más promesas.

Las medidas oficiales tienen que ser adecuadas, eficientes, íntegras, oportunas y promotoras de la unidad, el elemento articulador de esta relación es el diálogo, el consenso, el reconocimiento de propuestas y capacidades que tienen que ser recogidas y canalizadas en políticas adecuadas y pertinentes bajo la conducción de los gobiernos.

Esto es lo más parecido a una democracia participativa, la que garantiza participación por el bien común, con disciplina y corresponsabilidad, para desterrar los autoritarismos que sólo reflejan incapacidades y generan distancias y resistencias.

Como ciudadano espero que estos momentos de dolor que el mundo sufre también, sea esperanzador para que haya una nueva propuesta global en lo social, político, económico, cultural, religioso, educativo, medio ambiental, deportivo, de salud de nuevos hábitos de compra y consumo, de nueva manera de informar es difícil esperar eso, pero hay que seguir insistiendo a pesar que la mayoría de los seres humano padecen de amnesia, viven el momento sin tomar como referencia el pasado.

Julio César Guerrero Días

El ágora nica | Desde la antigua Roma, el espacio público sigue siendo el más idóneo y transparente para el debate.

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