21 octubre, 2021

Repensar la educación para la libertad es un reto para los sistemas educativos

Ilustración de SpokNews / NM 

«Educar la mente sin educar el corazón no es educación en absoluto.»

 Aristóteles

Julio César Guerrero Dias

La educación tiene el compromiso con la sociedad y con los seres humanos de proveerles de conocimientos, actitudes y valores en función de unos de los principios fundamentales universales de los derechos humanos, la libertad; nacemos libres y nadie tiene ese derecho de arrebatarnos.

La educación no ha escapado a los acontecimientos que en estos momentos estremecen el planeta por el Covid19 y que ha afectado a todos los estamentos de la sociedad.

Es así que a partir de esta realidad los sistemas educativos en todo el mundo han replanteado sus pedagogías educativas, para responder a la formación de los estudiantes con alta calidad, independientemente del nivel educativo.

Quizás ahora uno se puede preguntar qué interesante resultaría que la mayoría de los docentes tuviera las competencias de manejar con certeza las técnicas periodísticas, de hacer una entrevista, un reportaje, manejo de multimedia elaborar artículo, con las competencias pedagógicas que poseen y el complemento de estas técnicas la educación no pasaría ninguna dificultad, sería más enriquecedora, amena y atractiva.

Tenemos que entender que la educación es una actividad cultural y social dirigida a la esencial formación del ser humano, mediante un proceso metódico de acompaña­miento basado en valores absolutos, que tienen por fin la consecución de la autonomía personal, basada en su pensamiento propio, en la libertad de expresarse, en la libertad de informarse, en la libertad de opinar, en la libertad de organizarse, en la libertad de movilizarse, en la libertad de oponerse cuando considere necesario hacerlo.

También en la libertad de debatir sus ideas con los demás, es como ir creando en los jóvenes una cultura diferente y especialmente como lo impulsa desde hace algunos años la Universidad de Ciencias Comerciales, la sociedad del debate, donde se realiza un ejercicio democrático de las ideas donde prevalece el respeto, la madurez y el entendimiento de las partes.

Creo que en este aspecto la educación ha quedado a deber se le ha dado más énfasis a la ciencia que a los valores.

La educación es tan antigua e inicia en los intercambios de ideas, cuando empiezan a construirse grupos sociales se remonta a los inicios mismos de la humanidad, cuando un ser humano imitaba a otro en trabajos simples y rudimentarios y fue pasando, así como nosotros por procesos de cambio y evolución.

Mu­chos lo conocen como un proceso multidireccional, enfocado hacia varios ámbitos mediante el cual se transmiten conocimientos, valores, costumbres y formas de actuar y no solo se produce a través de la palabra, pues está presente en todas nuestras acciones, sentimientos y actitudes.

Estamos hablando de un tipo de educación sin intervención política, ideológica o partidaria donde los procesos de aprendizajes sean de carácter ecológicos educativos, es decir limpios, transparentes sin sesgo de ninguna clase, donde el centro es el ser y no un proyecto vinculado a intereses, ya sea económicos, ideológicos o de otra naturaleza.

Sí señalamos que el individuo es el centro de la educación entonces podemos decir que no es un proceso, es el proceso en sí, cuando una per­sona inicia su educación inicia también su proceso de vinculación con la sociedad, al mundo que le rodea y dependiendo de la clase de educación que reciba formará su conciencia cultural, moral y conductual, por eso estamos hablando que la educación es el recursos fundamental para formar ciudadanos con un compromiso social, con alta responsabilidad profesional.

Es colaborar para ir transformando una sociedad que verdaderamente piense, analice, proponga que se sienta participe que está contribuyendo a esos cambios, los nuevos tiempos demandan más involucramiento que hagamos lo mejor que podamos hacer desde diferentes espacios sin perder de vista y teniendo como objetivo a la persona.

La necesidad primaria que tiene una sociedad para buscar una nueva forma de socialización de conocimiento, ideas, reflexiones es y solo es a través de la educación, las generaciones del momento y las nuevas generaciones asimilarán y aprenderán los cono­cimientos, normas de conducta, modos de ser y formas de ver el mundo de generaciones anteriores.

En lo posterior, construir su propia visión del mundo, a eso es lo que se quiere llegar mediante la educación que cada ser humano vea ese entorno que le rodea, las circunstancias donde se encuentra y sea capaz de poder resolver su problema, a partir de los saberes, hacer y valores que él posee.

Por esta razón es necesario e importante analizar, desarrollar y mejorar los métodos educativos, las tendencias pedagógicas con las cuales aquellas personas que siguiendo su vocación han decido dedicar su vida a guiar, formar e instruir.

Como dice la etimología, a todas las generaciones que puedan ver pasar frente a sus ojos, así de generación en generación transmitir el conocimiento que una vez a ellos les impartieron, la buena edu­cación permite la evolución, el cambio y el avance de la sociedad.

Para las personas que están encargadas del proceso que representa la educa­ción, constantemente deben preguntarse: ¿Cómo transmitir esas enseñan­zas? ¿Cómo guiar a cada persona por ese proceso?

Hoy los procesos de aprendizaje y la transformación de la sociedad no es exclusivamente de los centros educativos, hay una necesidad o más bien una exigencia del acompañamiento de los medios de comunicación también los medios y los comunicadores deben de ir mejorando una didáctica pedagógica informativa que aporte a una nueva sociedad.

Dejemos que en las redes se publique todo, ahí todos pueden escribir el que medio piensa y que el medio lee, o el que medio escribe lo puede hacer, también debo de decir que hay pensamiento y escritos interesante pero no es lo dominante.

Soy de los que piensa que cuando se es profesional no se debe de especular, ni suponer especialmente en materia de información porque eso en vez de contribuir a la formación de la sociedad, lo confunde y al final su posición puede ser todos son iguales, y la verdad es que tampoco todos son iguales pero el que te escucha, lee, o mira es posible que piense de esa manera.

Por otro lado, podemos decir que los sistemas educativos son realidades complejas, sometidas a toda clase de presiones y resistencias tanto internas como externas, su evolu­ción o su transformación son, en consecuencia, lenta y difícil, y sería ilusorio imaginar su transformación radical a muy corto plazo.

Desde un punto de vista realista, todos los países se verán forzados a continuar gestionando los sistemas ya existentes y a mejorarlos progresivamente.

Es poco pro­bable que se encuentren soluciones estables en corto plazo, una cuestión primordial afecta a la dirección del cambio permanente de la institución escolar y del papel crucial que debería desempeñar la innovación escolar en la conducta del cambio permanente.

Una educación donde el sistema educativo es de carácter vertical, imperativo, de obediencia o mandato y de miedo se refleja en la filosofía educativa y a su vez en el modelo educativo, entonces en vez de ir construyendo individuos pensantes, libres y autónomos, continuamos fabricando robots donde se le programa para que haga lo que el sistema educativo quiere que se haga.

Bueno a lo mejor ese es el objetivo del sistema, reflexionar sobre la educación es complejo nadie tiene con certeza cual es la mejor, sin embargo, hay algo en común hay que desarrollar a un ciudadano que busque su libertad en todo el sentido de la palabra, libertad, libertad, libertad y solo una educación de calidad te lleva a eso.

Julio César Guerrero Días

El ágora nica | Desde la antigua Roma, el espacio público sigue siendo el más idóneo y transparente para el debate.

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