24 septiembre, 2021

Chuno Blandón, un norteño de cepa

Sergio Simpson

 Escrito leído en febrero del año 2015, durante el VII Encuentro de Escritores del Norte dedicado a Jesús Miguel Blandón.

Hemos venido juntándonos, poco a poco, norteños y norteñas, creadores y creadoras de pensamientos hilvanados, analistas, investigadores, y vivientes de nuestra historia montañés, dejándonos como resultado escrituras valiosas: literarias, históricas, antropológicas, costumbristas.

Ese intelecto se aglutinó cual rémora a la savia de Douglas Stuart Howay, quien socráticamente, tal como es, nutrió las ansias de principiantes y experimentados, y nos llamó Grupo de Intelectuales Amigos de la UNAN Matagalpa, porque él laboraba en este recinto, y desde entonces hemos estado ligados a esta universidad de cuyo Decano y Vicedecano, y personal docente y administrativo, hemos recibido respaldo incondicional. Por eso estamos inaugurando extraoficialmente este anfiteatro Mariano Fiallos Gil.

Creo que nos agrupamos por la necesidad de vencer a la ignorancia, el deseo de expresarnos libremente y compartir entre amigos el placer del conocimiento y la creación de escribanos, también para hacer notar a Matagalpa y romper la frontera del aislamiento y desprecio cultural tradicional que emana fundamentalmente del Pacífico y de quienes aún piensan como élite.

Fuimos creciendo, presentando libros de escritores de Matagalpa y como catarsis y alimento del ego cada quien leyendo sus cuentos y poemas.

Crecimos, aún siendo pocos, y en el año 2009 iniciamos con el Primer Encuentro de Poetas de Matagalpa, dedicado a Julio C. Rivera, nombrado el Poeta del Centenario de Matagalpa por haber ganado el concurso citadino convocado en 1962.

No nos quedamos en la localidad disfrutando entre nosotros y nosotras, hemos sido anfitriones que sostenemos y alimentamos el vínculo con escritores y escritoras de otras ciudades.

Desde principios de este siglo hasta la fecha este grupo de Matagalpa ha recibido decenas de amigos y amigas, quienes han presentado sus libros, brindado conferencias o impartiendo talleres, enriqueciéndonos con sus obras, conocimientos y amistad.

Viendo nuestra labor, el Instituto Nicaragüense de Cultura Hispánica se sumó, y tiene presencia en Matagalpa con una filial con la cual coordinamos y contribuye financieramente con el modesto presupuesto asignado; lo mismo hace el Banco Central de Nicaragua, por medio de la Biblioteca Vicente Vita Rodríguez con sede en esta ciudad.

En resumen, primero fue encuentro anual de poetas de Matagalpa, después quisieron leer los cuentistas, seguidamente invitamos a norteños y norteñas, y posteriormente quisieron acompañarnos y leer amigos y amigas de otras ciudades del país. Desafortunadamente, no tengo tiempo para nombrar a quienes han venido, ni identificar su procedencia. Pasaría todo el día y ustedes se fastidiarían, pues están ansiosos y ansiosas de leer.

Así, cada año le dedicamos el encuentro anual a una persona norteña de valía por su aporte cultural. Sucesivamente: al maestro Eliseo Picado, a poetas Nubia Salas y Marcos Altamirano Escobar miembros del Grupo y ambos fallecidos, ahí pensamos que no era justo seguir la tradición de homenajear a los muertos nada más y votamos por dedicarle el V Encuentro a Douglas Stuart, el sexto a Ernesto Soto, dramaturgo y actor.

Y en este VII Encuentro de Escritores del Norte. Estoy seguro, no soy la persona indicada para referirme a Jesús Miguel Blandón Úbeda, a Chuno, a quien se lo dedicamos.

Habrá aquí en Matagalpa, en Jinotega, en toda la región norteña, en todo el país y en otras naciones, amigos y amigas de él, intelectuales o no, conocidos personalmente o por referencia oral o escrita, que serían certeros al mencionar a Chuno y su rigorosa vida, creando arte serio y humorístico, enseñándonos, instruyéndonos, acerca de nuestra historia y colocándonos un espejo para que veamos cual somos.

Sin embargo, por casualidad que no es el momento dilucidar, ni buscarle explicación, me he designado presentarlo a ustedes que seguramente lo conocen de antaño, en esta ciudad donde nació Chuno en 1940 y posteriormente hubo aquella noche: La Noche de los Anillos.

Ha sido su vida prolífica durante casi 60 años, la cual trataré de resumir y no pasar hablando todo el día, de su intensa vida como periodista, escritor, dramaturgo, actor, historiador, y luchador político que sufrió represión por sus ideales libertarios en tiempo de la dictadura somocista.

A la edad de quince escribe en la revista Segovia que dirige Carlos Fonseca. En 1956, junto a Manuel Díaz y Sotelo, Francisco Buitrago, y nuestro camarada Marcos Altamirano, organiza y participa en una huelga de hambre demandando mejor alimentación a los internos del Instituto Nacional del Norte donde se bachilleró.

En 1957 dirige el semanario estudiantil llamado Internos, y en 1959 dirige el semanario El Norte.

Sus acciones de organización y protestas estudiantiles las continúa en la universidad y sobrevive a la masacre del 23 de julio de 1959, en León, pero no se amilana y aquí en Matagalpa organiza y participa en una manifestación condenando ese asesinato. En esta ciudad fue encarcelado en 1960, por escribir contra el coronel Gustavo Guillén.

En ese año se entrevista con Carlos Fonseca, en Costa Rica, y en julio organiza y participa en el entierro simbólico de la Escuela de Periodismo, cuya marcha es atacada a culatazos por los guardias.

Por destacado, lo nombran Presidente de la Asociación de Periodistas de León, con tan sólo 21 años, y en esa ciudad es redactor del Diario Universal y del radio noticiero Semáforo.

En 1962, inicia como actor en el Teatro Experimental Universitario, y es delegado al Congreso Latinoamericano de Estudiantes en La Habana, a donde viaja, desde Méjico, con Carlos Fonseca, después de haberse reunido con Edelberto Torres, Concepción Palacios, y Ramón Romero. Esos personajes anti somocistas vitales en la lucha.

En la isla se lanza su discurso de solidaridad con Cuba, en una coyuntura tensa debido al bloqueo militar de Estados Unidos con sus portaviones. Como solía suceder, cuando regresó a Nicaragua fue apresado, interrogado, y fichado.

Sin embargo, el muchacho no escarmienta. En 1963 dirige el semanario “Oposición”, clase de nombre para la época de dictadura militar, y ahí la desafían publicando en entregas dos libros prohibidos: Estirpe Sangrienta, y, General de Hombres Libres.

Y para remate, en 1964 funda “El Tren de la Seis”, ese programa radial de aguda sátira política, que en su segunda época escuchamos a través de Radio Sandino, en los años ochenta, emisora que Chuno dirigió.

En los años sesenta había dirigido Radio Circuito, en León, y, en Managua, la Nueva Unión Radio. Y escribe libretos para Radio Centauro y Radio Mundial, a la par de ser redactor del diario Extra, en Managua.

A finales de los sesenta, pone en el dial los programas Ocho Columnas (de historia, literatura y política) y El Fantasma de la Opera (humorístico), en Radio Mundial, eran tan buenos que la Guardia Nacional los clausuró después del terremoto de 1972.

A inicios de los años setenta, funda la compañía teatral “Actores Unidos de Nicaragua” y monta y actúa en varias obras, y escribe “El Nacatamal de Oro”, es gerente de Radio Atenas y funda la Asociación de Periodistas Independientes, de León.

En 1974 comienza a escribir su libro histórico, que luego titularía “Entre Sandino y Fonseca”. Antes de su caída en combate Carlos Fonseca había orientado a Chuno que lo publicara y a la fecha lleva cuatro ediciones.

En 1976, siendo gerente propietario de Radio Centro, en León, un comando del FSLN se toma la radio, transmite un mensaje y se marcha, la guardia llega al edificio y reprime al personal.

En 1977, saca al aire Radio Futura, en Managua, la guardia cerró 15 veces la emisora, y en febrero de 1979 fue bombardeada y dinamitada como represalia.

En mayo de 1979, fue electo del Comité Ejecutivo para situación de guerra de la Unión de Periodistas de Nicaragua, de la cual es miembro fundador.

En 1980 es nombrado director de Radio Sandino, y dirige además los programas Línea Directa y El Tren de las Seis. En esa década integra o encabeza varias delegaciones que visitan otros países. Y continúa escribiendo obras de teatro y presentándolas, siendo algunas: El más querido, La virgen del portaviones.

Además, funda la Revista Segovia, del ejército, publica la novela “Cuartel General”, y crea y dirige el programa humorístico de televisión “La Clínica de los desesperados”, y saca al aire Radio Istmo.

Ya en la década de los noventa, Chuno mantiene el programa político radial “Línea Directa”, entrevistando a personajes nacionales y extranjeros; funda Radio Tigre, y comienza a escribir su novela “La noche de los anillos” con resultados exitosos, al nivel que es transmitida una adaptación radial en Cuba, en cadena nacional.

También ha sido conferencista y presentado sus obras en varios países, impulsador de organizaciones que aglutinan a radiodifusores de Centroamérica y Panamá, incluso fue invitado a ser observador electoral en Estados Unidos.

Inmerso en semejante activismo tiene tiempo de escribir Carlos Fonseca Sacrificado, que publicó el año pasado, y este año salió en España su novela Ocaso del Amor y el poder ¿Usted mató al presidente?

Chuno, reconocimientos ha recibido muchos, es larga la lista, comprensible con semejante vida de acción y creación que intenté resumir. Quizá el más sencillo sea este, si no me equivoco, el primero en su ciudad natal, sencillo pero organizado con aprecio y con la presencia de 36 escritores y escritoras del norte y otras ciudades que se inscribieron.

Muchas gracias.

–         28 de febrero en UNAN-FAREM Matagalpa.

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