25 septiembre, 2021

Legado de Ernesto Cardenal será siempre su obra certera contra las dictaduras

Visita que le hizo el padre Edwin Román al poeta Cardenal en su reciente enfermedad, meses antes de morir. 

Juan Ramón Huerta

Mi primer acercamiento a la obra de Ernesto Cardenal fue haber leído “Oráculo sobre Managua”, una prosa que refleja la pobreza y abandono de los barrios periféricos de la ciudad y su contraste con el enriquecimiento o corrupción de la dictadura de Anastasio Somoza Debayle.

Tres grandes de esa época: José Coronel Urtecho, Pablo Antonio Cuadra, Ernesto Cardenal y resto de poetas de la nueva generación.

Autor del himno a la tortura que sufrieron las mujeres de El Cuá, un descarnado episodio de la dictadura contra el campesinado y musicalizado por Carlos Mejía Godoy y que hoy se escucha desde los escenarios de la nueva dictadura como si fuera un canto cualquiera pero que en el fondo se les revierte en su rostro.

El poeta grande, después de Darío, Alfonso Cortés, Ernesto Cabrales, Azarías H. Pallais, Ernesto Mejía Sánchez, Carlos Martínez Rivas, José Coronel Urtecho y Pablo Antonio Cuadra. El de mayor obra tanto poética, prosa; escultor de su Solentiname amado y crítico voraz contra la dictadura de Daniel Ortega.

“Al morir Ernesto Cardenal (1925-2020) pierdo a un hermano mayor, amigo entrañable y vecino de muchos años, un guía moral, un modelo literario, y con él se va parte esencial de mi propia historia”, escribió minutos después el laureado escritor Sergio Ramírez.

“Con la muerte de Ernesto Cardenal se cierra el gran capítulo de la poesía nicaragüense del siglo XX. Fin de época de poetas colosales”, escribe el escritor y poeta Erick Blandón.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!