31 julio, 2021

El voto se ganará en el territorio, no en las redes sociales

Juan Ramón Huerta

Cuarta parte

“No veo un real esfuerzo, al menos hasta ahora, de estar listos a preparar más de 30 mil fiscales para vigilar cada una de las Juntas Receptoras de Votos en el país en una eventual elección, estima el escritor Henry Petrie, de vasta experiencia en temas de organización territorial.

“Se habrán puesto a pensar que ese fiscal y su suplente comen y beben y detrás de ellos hay un equipo de trabajo de por lo menos cinco personas por Centro de Votación y que igualmente comen, beben y se transportan de un lado a otro”, advierte Petrie al referirse a una de las prioridades en un proceso electoral.

Petrie Bejarano explica que una alianza no es un partido político, “no funciona así, no cabe el centralismo, no tiene por qué haberlo. Es mejor hablar de acuerdos comunes, ir a trabajar por el voto para ganarle a la dictadura”.

“No se puede estar discutiendo qué hacer antes de haber ganado las elecciones”, expresa Petrie al insistir que ve algunas acciones que no están apuntando a la prioridad.

Lo primordial es organizar los territorios, por municipios, y eso lleva una logística que debe ser tomada en cuenta, tener un respaldo logístico, por eso la organización es fundamental, sostiene.

En una eventual elección, una vez que se haya logrado un acuerdo de naturaleza transparente, se tiene que ir a elecciones igualmente limpias, transparentes, vigiladas y certificadas por organismos de observación de prestigio nacional e internacional.

Anteriormente se dijo que aquí no habrá más tendencias que dos polos: el votante lo hará por la democracia o por la dictadura.

Sin embargo, para garantizar ese voto, en este caso la oposición deberá percibirse de un numero grupo de fiscales con experiencia y lealtad al pueblo.

“Hay que ir al barrio, al territorio para hablar con la gente”, dice Petrie.

Una alianza no funciona como partido, no tiene por qué haber centralismo, sino hablar de acuerdos básicos, “vamos juntos a trabajar por el voto ciudadano, a buscar cómo ganarle a la dictadura cívica y electoralmente”. Después vendrán nuevas cosas qué hacer.

Petrie ha hablado de los virtuales contendientes en una eventual elección, sin embargo, se detiene a hablar del FSLN y su evidente desgaste. “Ahí lo que existe es un “Líbano partidario”, expresa al referirse a las crisis internas que han salido a la luz pública.

  

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