24 septiembre, 2021

Movimientos sociales como agentes de cambios ha rebasado a partidos y gobiernos

“El poder político es simplemente poder organizado de una clase para oprimir a otra”. Karl Marx

Julio César Guerrero Dias

Los grandes agentes de las transformaciones de un sistema social, político y económico son los movimientos sociales a través de actores.

Si queremos cambiar o proponer esos cambios no esperemos que otro o haga, somos nosotros mismos lo que tenemos el derecho de hacerlo y no otros.

Pareciera que los grupos de presión o movimientos sociales son los que están marcando el paso en la búsqueda de transformaciones sociales, políticas y económicas en el mundo.

Lo que ocurre en América Latina y el caribe; Chile, Colombia, Ecuador, Bolivia, Venezuela, Haití, Brasil, Honduras, Nicaragua, Panamá y todavía no sabemos cuál de otros movimientos sociales de otros países se van sumar porque lo explosión social ahora es inesperada, tampoco podemos dejar de señalar en Europa, Asia, África que está pasando lo mismo.

Si tomamos como referentes estos escenarios nos encontramos con que el fenómeno de los movimientos sociales, es de carácter planetario.

América latina no es una excepción entonces nos encontramos en una situación donde el empuje de esta masa de gente es la que pone en jaque a los sistemas o modelos de gobiernos y por supuestos a sus gobernantes.

Los sistemas políticos y los modelos de gobiernos están agotados, no responden a lo que la sociedad desea partiendo de esto no podemos esperar que las instituciones del Estado se transformen desde adentro, si así se hace es hacer lo mismo por lo tanto no tiene nada que cambiar solo es un maquillaje, pero en el fondo es lo mismo.

Las instituciones deben de cambiarse desde afuera, no me refiero a que haya injerencia de otros gobiernos, somos nosotros con la participación directa de estos agentes de cambio los movimientos sociales, si hay que cambiar las cosas no se puede esperar que lo hagan los partidos políticos, porque ellos representan intereses propios.

Quien crea que un partido político va cambiar el modelo o sistema de gobierno es un soñador, ahora, ya la democracia también se ha transformado en un modelo donde se piensa que por se elige a un gobernante por mayaría de votos ahí termina todo.

Naturalmente no es así, eso es apenas una oportunidad que le otorga el pueblo para su gestión y administración pública de gobernar para todos y no para una minoría que es lo que está pasando en el caso de América Latina, donde la desigualdad, la injusticia social, la discriminación.

Donde la calidad de vida es inexistente, donde el derecho a vivir dignamente se ha perdido, donde el que es más rico se vuelve más rico y el más pobre se vuelve más pobre.

La brecha entre los que tienen y no tienen se torna más amplia, cada día la riqueza es centrada en menos manos, por estas razones es que la gente se hartó de soportar eso y hoy es lo que vemos lo que pasa en el mundo.

Según Castells en su escrito Redes de indignación y Esperanza, la actual movilización de protesta responde a una lucha contra los despojos y las exclusiones (protest again inequality), resultado de la anterior derrota de las luchas de los movimientos sociales en sus reivindicaciones por la igualdad (demand for equality).

El contexto de aquella forma de conflicto es un capitalismo distributivo en una democracia redistributiva; el contexto de este otro modelo de conflicto es la dominación neoliberal del capitalismo financiero.

Esto explica la desesperación de tantos “indignados” y “forajidos”, que protestan por todo el mundo; siendo precisamente esta desesperación, y de ningún modo la esperanza, la que puede dotar de una acción eficaz y violenta a las movilizaciones sociales.

Es así que hoy la política se da en las calles y en las redes sociales y después en las instituciones, no hay que esperar que voluntariamente los sistemas de gobierno van a transformar las situaciones son las presiones las que ponen en jaque a los manejan el poder.

Es así que los movimientos sociales hoy, su único aliado son las redes sociales esta forma de comunicación es el espacio de poder de ellos, la intención o propósito es conquistar las mentes de las personas, es la búsqueda de una transformación mental, cultural, de ideas de que se involucren que sean parte de estas transformaciones sociales.

En otros escritos señalaba que los movimientos sociales no son para sustituir gobierno, ni para convertirlo en partido políticos un movimiento social es que busca la membresía o ser partido político se desnaturaliza, porque hay una búsqueda de poder y estos movimiento no buscan eso, buscan reivindicaciones sociales para los sectores más vulnerables de la sociedad que son las mayorías, estos son los verdaderos agentes de transformaciones sociales.

Estos movimientos han roto el miedo y han depositado una esperanza, para ese cambio, que ha implicado muerte, persecución, desaparición, encarcelamiento, exilio, asedio, violaciones, lesiones de por vida y otras cosas, también podemos agregar que estas luchas sociales es una acción comunicativa autónoma.

Es el desafío al poder es un contra poder que se manifiesta a través de sus representaciones, capaces de generar sus propias ideas y poder relacionarse con otros autores sociales desde los diferentes espacios públicos.

El eje de los movimientos sociales son sus ideas, construidas a partir de sus propias realidades, del sentir, del vivir, del día a día no se puede catalogar, como diabólicos a estos grupos, hoy esta masa de gente no ignora su contexto, ha aprendido a leer eso y es a partir de esto que se impulsan al cambio, el mundo está en una crisis social. Si alguien lo duda es posible que viva su propio mundo.

Nada permite hablar de una “cultura de la paz” en un mundo transformado en campo de batalla de todas las guerras económicas y antiterroristas; y mucho menos de una democracia convertida en su instrumento de legitimación. Por eso Castells comparte con las movilizaciones de protesta la creencia en la posibilidad de una democracia “ya”, “real”, “participativa”, cuando de hecho no hay otra democracia posible en las modernas sociedades de mercado; sólo transformando el modelo de sociedad neoliberal sería posible cambiar su modelo de gobierno democrático.

Si la democracia representativa (liberal) ha fracasado en la sociedad de mercado (neoliberal), esta misma sociedad impediría con mucha más fuerza y razón posibles modelos de democracia participativa.

El modelo de “democracia” que se vive hoy es insuficiente para la sociedad, no responde a las necesidades de las mayorías, para ilustrar mejor esto no podemos de dejar de hablar de estos tres términos, estado, gobierno y nación.

Estado se refiere a las instituciones permanentes que hacen que un país funcione, es el conjunto de instituciones durables que conforman al gobierno de un país.

Gobierno se refiere al conjunto de personas que ejercen cargos dentro del Estado.

Por otro lado, el concepto de Nación se refiere al conjunto de los habitantes de un país que comparten un mismo origen, son regidos por un mismo gobierno y por lo general tienen una tradición común.

Que se dice ahora que, el Estado y el gobierno responden a intereses foráneos al modelo económico que le dictan los organismos financieros, los gobiernos no dirigen, los orientan que van hacer, son apenas unos administradores, por lo tanto, se han alejado de la nación, de los habitantes, de sus necesidades, de sus derechos.

Cuando esas necesidades y derechos han sido mutilados por los gobiernos vienen los estallidos sociales ese es el mundo ahora, es así que los movimientos sociales son planetarios, permanentes e inmediato no sabemos qué pasará mañana, como dice la canción de José Luis Perales, ahí estamos nosotros, no somos una excepción.

Julio César Guerrero Días

El ágora nica | Desde la antigua Roma, el espacio público sigue siendo el más idóneo y transparente para el debate.

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