21 octubre, 2021

El miedo neurótico del poder

El poder y el miedo, imagen tomada de La Voz del Pueblo.

Benito Soto

Colaborador de Nuevas Miradas

En los últimos días hemos sido testigos de que el miedo neurótico está invadiendo las estructuras partidarias del oficialismo. Para el padre del psicoanálisis, Sigmund Freud, el miedo es inherente al ser humano y explica que existen al menos dos tipos: el miedo real, que es cuando las personas están claramente bajo riesgo o amenaza a su integridad, y el miedo neurótico, que es una falsa percepción de peligro real, creado por la imaginación, ejemplo: una persona que ha maltratado a otra, siente miedo de que la agredida le pague con la misma moneda, pero, esa persona tiene otros principios y jamás haría algo violento.

Ese miedo neurótico es el que muestran las caras compungidas de los líderes de la vieja guardia sindical del Frente Sandinista, que ya entrados en la tercera edad, se niegan a darle paso al relevo generacional y continúan arengando ante su mismo círculo de seguidores, desde las mismas tarimas y con un discurso repetitivo que nos traslada a los documentales sobre la época de la guerra fría, sólo les diferencia la disfonía de sus voces, normal entre quienes se acercan a la senectud, cabellera escasa, encanecida, a veces entintada, barrigas apretadas por un grueso cinto, y al hablar con furia, la apertura de la boca deja al descubierto el trastorno de la periodontitis, también normal a esa edad.

Con anterioridad se había difundido una entrevista hecha al octogenario exguerrillero Edén Pastora, hombre que a lo largo de la historia ha demostrado ser capaz de cambiar de bando político sin ningún problema ético, aunque más tarde, regrese a la posición anterior con la misma firmeza con que atacó a su supuesto adversario.

Nunca he leído nada sobre ese tipo de mentes, me he aburrido buscando en los textos del maestro Freud, al menos en las bibliotecas de internet no hay nada, tal vez algún lector de Nuevas Miradas, especialista en estudios de la mente, me ayuda a entender esa capacidad del comandante Pastora de darle vuelta a su cerebro como si fuera una tortilla.

Parece que nos les gustó a los sindicalistas que el otrora poderoso comandante “Cero” haya dicho que en un gran congreso van a escoger al sustituto de Daniel. Inmediatamente salieron a decir que ellos solo apoyan a Ortega, a nadie más. Ni siquiera mencionaron a doña Rosario, qué falta de tacto. Lo descalificaron rápido, no le dieron chance ni de respirar. Es posible que no le perdonen a Edén esa su costumbre de decir cualquier cosa que se le viene a la cabeza.

Pero, este comandante Pastora no se ve afectado por el miedo neurótico, al menos no se le nota. Lo que más se le nota es ese gran entusiasmo por salir en la televisión, a mí me da envidia esa alegría que muestra cuando lo presentan en la tele, no cualquiera habla sin nervios ante las cámaras, menos entrevistado por ese periodista, también de apellido Pastora que no logro recordar su nombre.

En la misma entrevista me di cuenta de que fueron hermanos de lucha en Costa Rica, cuando dirigían desde allí el movimiento armado contrarrevolucionario ARDE, mismo que luchó contra los sandinistas en los 80. Ellos en la capital tica y los combatientes en el monte, mordiendo el leño, algunos se enojan, pero yo los entiendo, dónde iban a recibir y a disfrutar de los millones que les mandaba la CIA, tenían que vivir en San José.

Me intriga como será eso de cambiar de ideología a cada rato, porque, el Pastora periodista, el gordito pistolero, también anduvo de arriba para abajo con el entonces presidente liberal Arnoldo Alemán y después no hallaba dónde poner a la señora de Alemán, María Fernanda, que actualmente es diputada, pero ahora no la saluda ni por cortesía en los pasillos de la Asamblea Nacional, me lo contó un conocido que trabaja allí.

Pero, volviendo a las apariciones en la TV, hay personas que no podríamos hablar frente a una grabadora, menos delante de una cámara de video, en ese grupo creo que está la señora vicepresidenta Murillo, que más bien se ve molesta y eso que sólo le meten el micrófono los pobres periodistas que no pueden preguntar nada, ni se les ocurra.

Dicen que ella misma los selecciona, ni a su hija Camila le permite contratar a los periodistas, tiene que ser ella y nadie más, debe estar harta, porque, según escribió en una carta la poetisa Gioconda Belli, no confía ni en su sombra y ellas dos se conocen muy bien. Por eso creo que el miedo neurótico en las estructuras del poder, también a ella la está invadiendo. Qué cosa más rara. Vieron esa grabación en la que sale angustiada y enojada a la vez, como reprimiendo sus palabras, casi por estallar, diciendo “que no se atrevan, que no se atrevan”.

Yo no entiendo, que no se atrevan, si son ellos los mismos los que tienen las armas, acaso no lo declaró el propio hijo de Carlos Fonseca Amador, que también se llama Carlos Fonseca, pero de segundo apellido Terán, no sé si es de la familia Terán de León, conocida por sus abundantes recursos económicos, lo cierto es que dijo que están armados, y no sólo eso, aseguró que están coordinados con el ejército y la policía. Tanto que lo ha negado el general Avilés.

Entonces, en qué quedamos, si tienen las armas, cómo justificar semejante miedo neurótico. A no ser que Edén se les voltee nuevamente y reorganice ARDE. Dicen que tiene armas enterradas en San Juan de Nicaragua, pero, la verdad es que yo lo veo difícil porque ya está muy viejo para eso.

Yo no creo que la Alianza Cívica sea guerrerista, ninguno de ellos, ni los hombres y ni las mujeres tienen una historia de armas. Lo que he visto es que demandan el derecho a protestar con libertad, cívicamente, pero la policía no entiende de esas cosas, les tiran balas de verdad, aunque, últimamente ha habido menos matancinas, de algo sirve que la CIDH los tenga bien chequeados, no se les escapa una.

Lo del padre Edwin Román de Masaya dicen que ya lo hacen por odio y él es bien valiente, lo han tenido cercado y aislado en su parroquia, junto con las madres de los presos políticos, y no lo doblegaron, yo creo que le tienen miedo, de ese miedo neurótico del que habla el maestro Freud, porque, qué les puede hacer el pobre padre a esa millonada de policías armados hasta los dientes, si lo único que carga es su estola litúrgica.

Para rematar y confirmar que el miedo neurótico se ha propagado fuertemente, ya vimos al propio comandante Daniel Ortega, hablando en una reunión del consejo político de los países del ALBA, diciendo que no hay de otra, que los pueblos se tendrán que armar para tomar el poder. Ahora sí que no entiendo nada, porque aquí, quien tiene todo el poder y las armas es él, en Cuba ya sabemos, en Venezuela está Maduro y Cabello. Tal vez lo dijo enojado por la caída de su amigo, Evo Morales, o para lucirse ante sus compañeros albistas que vinieron del extranjero, o es que el miedo neurótico tiene consecuencias aún desconocidas por la neurociencia.

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