25 octubre, 2021

Dignidad de periodista

Sergio Simpson

Personas atraídas por la calidad informativa deberían destinar de su presupuesto la retribución a periodistas, no es ayuda, no es limosna.

En el último año y medio, periodistas nicaragüenses demostraron cuánto riesgo enfrentan por realizar su trabajo bajo agresiones y amenazas de muerte.

Colectivos de comunicadores se han creado para informar y enfrentar en conjunto las odiseas, en condiciones adversas, asumiendo su compromiso ante y por la sociedad.

Es responsabilidad de periodista enaltecer su ética en relación con: el sistema comercial, los contratos con los políticos y el estado, las donaciones inductivas, el morbo por el sensacionalismo y la sangre, la farándula prostibularia.

Los servicios profesionales del periodista con la empresa se estipulan en la transacción por transmisión publicitaria, no es “apoyo” o “caridad” del empresario, éste invierte para que le hagan famoso su negocio y su persona, y sea exento de críticas.

Es interés de políticos buscar a periodistas porque quieren “los proyecten” y que no les pregunten sobre temas comprometedores, ni les divulguen los actos corruptos; sustraen dinero del erario y desembolsan para que los alaben y periodistas se conviertan en aduladores.

Funcionarios del Estado y municipalidades conservan lista de periodistas repudiados, y de otros a quienes “se les beneficia” empleándolos o pagándoles por divulgación de proselitismo y noticias parciales, limitados a “poner micrófono”, con ingresos inferiores, riesgos físicos mayúsculos, y menoscabo del currículo.

Con mayores o menores montos a periodistas les entregan donaciones de dinero y equipos, para que respondan a la agenda que interesa al generoso; igual puede ser un pequeño empresario o una gran institución que obsequia y agasaja al gremio.

Extraordinaria audiovidencia, en primeros lugares de las encuestas las notas viles en medios soeces, la gente pobre en sus miserias demandando compasión, la trabajadora envuelta en tragedias de violencia y oprobio, en las calles el reguero de sangre por accidentes de tránsito o asesinato.

Y la novedad en los medios de comunicación: Programas promoviendo desnudez rústica, sin arte; lenguaje vulgar, del más ordinario; movimientos obscenos como en tubo de cuchitril ofendiendo la sensualidad danzante.

Revistas informativas y farándulas reafirmando concepciones de una sociedad primaria, machista, anunciando a la emprendedora mujer mercancía, sin formación intelectual; nocivas para contribuir a la transformación de un país empobrecido en uno enriquecido que sea producto de conocimiento, trabajo, honestidad, y respeto.

En este estadio calamitoso, el periodismo con excelencia se distancia de lo ordinario y de influencias partidarias o económicas, divulga informaciones veraces, comenta con rigor pensante, redacta pulcro, presenta imágenes de categoría y contenido provechoso.

Que periodistas mantengan relaciones financieras, en este país y en muchos -donde no existe libertad de prensa- los lleva a parcializarse y convertirse en mercantiles, así vemos a varios encumbrados, no son comunicadores sociales independientes sino partidarios y algunos bien gratificados.

Esta labor de grandes exigencias técnicas calificadas y cognoscitivas obliga al periodista ético a priorizar magnificencia, es responsabilidad de ellos y ellas, de nadie más, alcanzar un valor profesional que trascienda las relaciones obsoletas e injustas que conllevan periodistas con empresarios, políticos, religiosos, militares, y la sociedad.

Me avergüenza el trato despectivo de gente hacia periodistas, me indignan las amenazas y censura hacia periodistas; también me motiva a expresarlo públicamente porque, en diferentes épocas, periodistas han contribuido con la sociedad nicaragüense sin recibir los ingresos correspondientes.

No vengan con el trillado cuento que periodismo es gratuito servicio social o un oficio de mercader: Es responsabilidad ilustre que incide en el pensamiento y conducta de la sociedad y ésta debe sostener su manutención, sin restricciones.

Periodistas comen, beben, visten, tienen familia, compran equipos de trabajo, se movilizan, producen, se desvelan, se enferman, no son personajes imaginarios digitales, en pantalla chica, o impresos.

Domingo 22 septiembre 2019

2 comentarios en «Dignidad de periodista»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!