4 diciembre, 2021

El miedo de la dictadura: el poder de la calle

Oscar-René Vargas

La Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB), la Alianza Cívica (AC) y once movimientos estudiantiles realizaron este sábado 21 de septiembre 2019 manifestaciones callejeras en reclamo del restablecimiento de los derechos constitucionales de movilización y reunión pacífica.
La dictadura, en el fondo, tiene miedo a las movilizaciones sociales. No hay nada que asuste más a los poderes de las elites que una manifestación en la calle o en la plaza. Las calles, las rotondas y las plazas son los lugares donde se hace visible lo invisible.
Las calles, las rotondas y las plazas, son espacios de las visibilidades, donde no se pueden ocultar los conflictos sociales y políticos. Se nutren de los mismo que las alteras.
Las calles son lo que son, porque reflejan lo pasa en la sociedad: es un escenario político social por naturaleza.
Las contradicciones que hay en la sociedad se escenifican en las calles, en las rotondas y en las plazas, en definitiva, son un teatro de los conflictos sociopolíticos donde las personas “de a pie” se pueden manifestar.
Cuando el poder autoritario tiene miedo que los ciudadanos se manifiesten en los espacios abiertos es un buen síntoma que el movimiento popular no ha perdido su fuerza en el escenario de la política nacional.
La dictadura no se apoya sobre una mayoría social, sino directa e inmediatamente sobre la Policía y los paramilitares. Necesita del aparato militar paraestatal para que él pueda mantenerse en el poder. Precisamente por eso, no puede admitir ninguna libertad para que los ciudadanos puedan manifestarse en las calles.
Los grandes fenómenos sociopolíticos tienen, siempre, profundas causas sociales. El fondo de la situación política actual está en el hecho de que la mayoría de los ciudadanos se han desembarazado del yugo y de la tutela de la pandilla en el poder, que siempre ha engañado al pueblo y que ahora lo reprime, lo tortura y lo asesina. La decadencia de la dictadura es irreversible.
Acercarse a los campesinos, a los artesanos, a los pequeños comerciantes, a los pequeños propietarios, a los pequeños funcionarios y a la clase media de las ciudades, es la condición necesaria del éxito en la lucha contra la dictadura, por no hablar de la conquista del poder.
La reactivación de las manifestaciones sociales callejeras es un factor decisivo en detrimento de la dictadura, ya que sería un inmenso paso adelante del movimiento popular. Justamente por tratarse de un paso tremendo, cambiaría la coyuntura política de pies a cabeza a favor del movimiento popular.
El régimen teme que la reacción popular no la pueda controlar y se inicie la segunda ola de protestas sociopolíticas que culmine con la caída de la dictadura. ¿Cuál es la ruta?

San José/Costa Rica, 20 de septiembre de 2019.

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