25 septiembre, 2021

Eurodiputada Ana Gomes: “Ya tenemos nombres de posibles sancionados”

Uriel Velásquez de Despacho 505

El Parlamento Europeo ya tiene nombres de posibles sancionados por reprimir al pueblo nicaragüense, asegura la eurodiputada Ana Gomes, en entrevista con Despacho 505. Llama a Ortega a volver al diálogo, como lo prometió, “si no quieren que las presiones para un juzgamiento internacional se acumulen”.
La eurodiputada Ana Gomes asegura que el Parlamento Europeo contempla “todo tipo de medidas” para presionar al régimen de Daniel Ortega a cumplir con sus peticiones de liberar a los presos políticos, parar la represión y permitir el regreso de las organizaciones de derechos humanos.
El próximo mes el Parlamento Europeo aprobará una “durísima resolución” y se planteará la imposición de sanciones direccionadas contra quienes han ejecutado la represión contra el pueblo de Nicaragua, que ha dejado entre 325 y 512 muertos.

“Yo no soy de amenazar antes”
“Yo no soy de amenazar antes, lo que hay que hacer, hay que hacer. Vamos a plantear sanciones direccionadas. Ya tenemos nombres, sabemos quiénes son los que han ejecutado la represión contra el pueblo”, afirma la eurodiputada en entrevista con Despacho 505.
Gomes confirmó que durante la visita de eurodiputados a Nicaragua, Ortega se comprometió a reanudar el diálogo con la Unión Europea como mediador y lo insta a negociar “si no quieren que las presiones para un juzgamiento internacional se acumulen”.

Ortega ligado al pasado
A Ortega lo describe como alguien “aislado de la realidad y muy ligado al pasado, hecho a vivir de las glorias del pasado”, mientras que a Murillo la describe como “muy despierta, conocedora y atenta a todos los detalles”.
Sobre algunas desestimaciones de peticiones de asilo por parte de nicaragüenses en Europa, la eurodiputada asegura que “hay más que fundamento para conceder el asilo a todos los nicaragüenses que lo pidan, pero lo que yo quiero en Nicaragua, como en otros países, es darle condiciones a la gente para que no huyan, para que se queden y luchen por la libertad del pueblo”.

Que cumpla con su palabra
Este jueves se conoció la carta que el presidente del Parlamento Europeo le envió a Daniel Ortega donde le insisten en que cumpla con lo que les prometió, ¿qué va pasar si Ortega no accede a cumplir sus peticiones?
Creo que es nuestra obligación pedirle que cumpla con su palabra. Al final de la visita cuando hablamos con él no solo le manifestamos nuestra preocupación por cómo habíamos encontrado a los presos, sino que le pedimos que no se les tocara. Por el contrario, las informaciones que recibimos indican que se ha ejercido una represión brutal sobre los presos.

Por qué escribieron carta
Nosotros le pedimos a Ortega que no hubiera retaliación, sin embargo, los están golpeando y haciéndoles pagar de una forma cobarde, miserable e intolerable. Por eso mismo nosotros al pedirle al presidente del Parlamento Europeo que escribiera esa carta, quisimos exponer públicamente que el dúo Ortega – Murillo no está cumpliendo con su palabra.

Puedo decir que estoy muy aprehensiva por todo lo que está sufriendo el pueblo de Nicaragua de las manos de este régimen que ni siquiera respeta la palabra dada.
El diputado Ramón Jáuregui anunció ayer una “durísima resolución” del Parlamento contra el régimen. ¿Qué contemplaría esa resolución?

En marzo habrá resolución
La iniciativa de una resolución la hemos plantado desde que volvimos de Nicaragua. Teníamos que actuar en base a lo que vimos en Nicaragua. Por lo tanto, en marzo ya es claro que vamos a tener una resolución. En función de lo que pasara hasta entonces, esto va a ser reflexionado en la resolución: lo que hemos visto, lo que hemos hablado con nuestros interlocutores en Nicaragua, pero también los desarrollos subsecuentes, que son alarmantes. Todo va ser tomado en cuenta.
No tengo dudas que será una resolución que describirá la situación, esto será significativo para el régimen, para todos los que están sufriendo en Nicaragua y para la comunidad internacional, que por cierto, escucha y presta atención a las resoluciones del Parlamento Europeo.

¿Qué tipo de medidas?
Todo tipo de medidas, pero no les voy a esconder que una de las cuestiones que, por cierto, vamos a plantear son sanciones direccionadas. No son sanciones que agraven los sufrimientos del pueblo de Nicaragua, sino sanciones a aquellos que son responsables de la represión al pueblo de Nicaragua. Habrá sanciones como no permitírseles el ingreso a países de la Unión Europea, medidas de congelamiento de activos que tengan en bancos europeos, hay muchos tipos de sanciones que podemos contemplar.

¿A quienes consideran sancionar?
No puedo adelantar, pero muchos de nosotros ya tenemos nombres, sabemos quiénes son los que han ejecutado la represión contra el pueblo. Es una cuestión que se planteará y lo vamos a discutir. No es el Parlamento que impone las sanciones, sino que le pide a los gobiernos europeos que las ejecuten. En ese sentido, el Parlamento puede dar nombres.

¿Han contemplado bloquear o congelar la cooperación europea a Nicaragua?
Yo soy partidaria de sanciones direccionadas, no de las que puedan afectar más al pueblo. Imponer sanciones que afecten a todo el pueblo de Nicaragua no me parece inteligente.

Ustedes han sido los únicos con acceso directo a las cárceles en Nicaragua, ¿a qué atribuye esa sorprendente apertura de parte de las autoridades nicaragüenses?

Por un lado tiene que ver la importancia de las relaciones entre la Unión Europea y Nicaragua, por otro lado, la percepción por la parte del régimen de Nicaragua que no podía hacer frente a todos los frentes. Creo que ellos piensan que hay todavía una posibilidad de negociar y que en este marco solo la Unión Europea podrá estar en condiciones de facilitar un proceso de diálogo en condiciones de verdadera negociación para lograr una transición pacífica.

Ortega había rechazado recibir la misión de eurodiputados y de un momento a otro cambió de opinión, ¿qué pasó? ¿Qué negoció el Parlamento Europeo cuando se acordó la visita?

Esta visita fue producto de intensos intercambios de comunicaciones entre el Parlamento Europeo y la embajada de Nicaragua en Bruselas. Esta misión había intentado ir antes, pero siempre al último momento fue impedida por el régimen. Algunos de nosotros pensamos que no íbamos, conocimos la información de que la misión no sería recibida, pero decidimos que iríamos aunque nos expulsaran del aeropuerto. Lo que no esperábamos es que habiéndonos dado todas las garantías de que los presos no sufrirían represalias, las cosas con ellos han empeorado. Esto es intolerable.

¿A qué se comprometió Ortega?
Lo que puedo decir es que plantemos que parar la represión, que liberara a los presos y permitiera el retorno de las organizaciones de derechos humanos. Estas son condiciones para que haya un verdadero diálogo.
También hubo una palabra dada que es muy significativa. Hubo un compromiso que como resultado de nuestro encuentro con el presidente Ortega y la vicepresidenta Murillo, se reanudaría un diálogo en nuevas condiciones en la que nosotros como Unión Europea nos involucraríamos como facilitadores.

¿Cómo sería el diálogo idóneo a estas alturas en Nicaragua tomando en cuenta que el régimen no ha dado muestras de voluntad política?

Hay que tener condiciones para negociar y no hacerlo públicamente como se hizo el año pasado, que fue un enfrentamiento público. A mi juicio, hay que tener interlocutores políticos. Es muy importante que se reconozca un estatuto político a la Unidad Nacional Azul y Blanco para poder ser un interlocutor en el marco de una verdadera negociación que asegure una transición pacífica.

¿Qué fue lo que más le impactó durante la visita?
Yo estuve en Nicaragua en el 2011 para la misión de observación electoral de la Unión Europea y me quedé muy enfadada por el papel de la Iglesia y el cardenal (Miguel) Obando. Estaba muy ligado a la dupla presidencial. Ahora claramente vi a la iglesia con el pueblo y al pueblo con la iglesia.

Otras de las cosas impactantes fue que en las calles no habían personas, sino coches y policías. Esto es una imagen completamente distinta de la Nicaragua que vi en 2011. Es una muestra de la militarización y la violencia que está ahí. Por eso creo que vale la pena apostar por la vía negociada. Intentar reanudar el diálogo para evitar más represión de parte del régimen opresor.
Las cuestiones de la justicia son muy importantes. La justicia internacional no se hace al margen de la justicia nacional, en este momento no es posible hacerla a nivel nacional, pero vendrá un día donde se hará justicia en Nicaragua y será complementado con la justicia internacional.

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